La gran insurrección de Cuba

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El republicanismo sufríó una fuerte división. Emilio Castelar evoluciono hacia posturas cada vez más moderadas. Considero posible que la monarquía asumiese alguno de los principios democráticos y creso el partido
Republicano Posibilista. Ruiz Zorrilla evoluciono hacia un republicanismo radical que no descartaba la violencia contra la monarquía y fundo el partido republicano Progresista. Salmerón rompíó con el partido de Ruiz Zorrilla y creo el partido Republicano Centralista. Por ultimo estaba el Partido Republicano Federal liderado por Pii y Margall, que fue el más aceptado y contaba con apoyo de las clases populares. El sufragio universal masculino comporto una revitalización del republicanismo y la formación de alianzas electorales como la Uníón Republicana. Por otro lado, en 1876 se prohibíó la estancia en España de Carlos de Borbón y el carlismo entro en crisis. Además la constitución de 1876 descartaba del trono a los borbones. Los carlistas mantuvieron sus fuerzas en Navarra, País Vasco y Cataluña, pero su influencia en el resto del territorio fue escasa. La renovación del partido corríó a cargo de Juan Vázquez de Mella, que propuso un programa conocido como acta de Loredan. La propuesta carlista renovadora manténía la vigencia de antiguos principios como la unidad católica, el fuerismo, la autoridad del pretendiente carlista y la oposición a la democracia pero ya no se manifestaba a favor del Antiguo Régimen. Ramón Nocedal fundo el partido Católico Nacional, que dejo de reconocer como rey a Don Carlos y se convirtió en un partido católico integrista. El partido carlista fundo una milicia, el Requeté, que adquiríó importancia en la década de 1930. Además de  estas dos fuerzas, los dos partidos políticos sufrieron escisiones sin mucha importancia.

El nacionalismo catalán se produjo por un crecimiento económico superior al de cualquier regíón española. La industrialización propicio el nacimiento de una influyente burguésía que hizo de la defensa del proteccionismo un elemento aglutinador. Nacíó un movimiento conocido como la Renaixenca cuyo objetivo era la recuperación de la lengua y de las señas de identidad catalanas. En 1880 se desarrolló el catalanismo político que tuvo varias corrientes. Una basada en el tradicionalista que tuvo como representante en Torras y Bages, y otra de carácter progresista y base popular alentada por Valentín Almirall, que fundo en 1882 el Centre Catalá. Se elaboraron las bases de Manresa en 1892 que hizo que el regionalismo pasase a convertirse en nacionalismo. En 1901 se creó la liga regionalista que fue el primer partido de Cataluña durante el primer tercio del Siglo XX, que propónía reformas políticas y un estatuto de autonomía e integrado por burgueses moderados.

El nacionalismo vasco tiene sus raíces en el carlismo ya que sus primeros líderes fueron carlistas. Surgíó como reacción ante la pérdida de los fueros y por el desarrollo de una corriente cultural en defensa de la lengua vasca, lo que dio lugar a los movimientos de los euskaros. Su gran propulsor fue Sabino de Arana, que creyó ver un gran peligro para la subsistencia de la cultura vasca en la llegada de inmigrantes a la zona mineral e industrial de Bilbao. Esta población de maketos ponía en peligro al euskera, las traducciones y la etnia vasca. En 1895 se creó el partido nacionalista Vasco y Arana popularizo el nombre de Euskadi, una bandera propia y propuso un lema: Dios y ley antigua. Este tenía un sentimiento católico y de defensa de la tradición y fue evolucionando hasta el autonomismo.  Hubo otras fuezas nacionalistas en Galicia, Valencia, Aragón y Andalucía.

Tras la Paz de Zanjón los cubanos quisieron reformas que les otorgasen los mismos derechos que a los españoles, la participación en el gobierno de la isla y la abolición de la esclavitud, pero ninguna fue tomaba en consideración. Se crearon dos partidos: el Partido Autonomista integrado por cubanos y la Uníón Constitucional por españoles. El primero de ellos pedía autonomía para la isla y habían conseguido amplia representación en el Parlamento español y durante el gobierno de Sagasta se concretó la abolición formal de la esclavitud en 1888. Se propuso una reforma del estatuto colonial de Cuba pero no prospero por los fuertes intereses económicos españoles. La ineficacia de la administración para introducir reformas estimulo deseos de emancipación y el independentismo fue ganando posiciones. En 1893 José Martí fundo el partido Revolucionario Cubano, cuyo objetico era la independencia y consiguió el apoyo exterior, especialmente de EEUU. En 1891 el gobierno español elevo las tarifas arancelarias para los productos importados a la isla que no procediesen de la península; entonces el presidente norteamericano William Mckinley protesto y amenazo con cerrar las puertas del mercado estadounidense al azúcar y al tabaco si el gobierno español no modificaba su política arancelaria. En 1879 se produjo la Guerra Chiquita, que fue la sublevación de los mambises y fue derrotada al año siguiente. Pocos años después el Grito de Baire en 1895 inicio un levantamiento generalizado. La rebelión comenzó en Santiago de Cuba y se extendíó rápidamente hacia la Habana.

Cánovas envió un ejército al mano de Martínez campos, que entendíó que para pacificar la isla necesitaba la acción militar. No controlo la rebelión y fue sustituido por Valeriano Weyler, que inicio una férrea represión. Organizo concentraciones de campesinos, recluyéndolos en determinados pueblos sin contacto con los combatientes. Trato muy duramente a los rebeldes y a la población civil, víctima del hambre y de las epidemias. La guerra no era favorable a los españoles, que tenían que luchar en plena selva y contra fuerzas muy extendidas. Los soldados españoles no estaban entrenados ni contaban con los medios adecuados. La gran mortalidad hizo difícil la victoria. En 1897 Canocas muere por asesinato y Sagasta es el que tiene que hacer frente a toda la crisis. El nuev gobierno eligió al general Blanco e inicio una estrategia de conciliación. Para ello decreto la autonomía de Cuba, el sufragio universal masculino, la igualdad de derechos y la autonomía arancelaria. Pero los independentistas, que contaban con el apoyo estadounidense se negaron a aceptar el fin de las hostilidades. En Filipinas se produjo paralelamente una rebelión. Finalmente, el gobierno liberal de 1897 nombro capital general a Primo de Rivera, que consiguió una pacificación momentánea del archipiélago.

El interés de EEUU por Cuba había llevado a realizar diferentes proposiciones de compra de la isla que España había rechazado. El compromiso americano con la causa cubana se evidencio cuando Mckinley apoyo a los insurrectos  enviándoles armas. La ocasión para intervenir en la guerra la dio el incidente del acorazado estadounidense Maine, que estallo en el puerto de la Habana en 1898. EEUU culpo a España, enviándole un ultimátum, pero que España rechazo. España tenía inferioridad militar pero aceptaron la guerra hispanoamericana, donde esta fue derrotada. En Diciembre de 1898 se firmó la Paz de París en la cual España se comprometía a abandonar Cuba, Puerto Rico y Filipinas, que se convirtieron en protectorados norteamericanos.

Las consecuencias fueron una crisis económica por las pérdidas materiales en la colonia. Se hizo necesaria la recaudación a partir de un aumento de la presión fiscal. Una crisis política aunque la Restauración sobrevivíó con el turno dinástico, aunque alguno de los nuevos gobiernos aplicaron ideas regeneracionistas. La crisis estimulo el crecimiento de los movimientos nacionalistas. También fue una crisis moral e ideológica que causo un importante impacto psicológico ante la población. La sociedad entró en un estado de desencanto y frustración por la destrucción del mito del Imperio español y la relegación de España a un papel de potencia secundaria, lo que da un sentimiento pesimista. El antimilitarismo crecíó a la vez que el militarismo del ejército, que culpaba a los políticos.

El regeneracionismo fue impulsado por progresistas que se reunían en la Institución Libre de Enseñanza. Consideraban que la sociedad y política españolas estaban influidas en exceso por la doctrina católica, Su mayor representante fue Joaquín Costa, que fue el creador de la Liga Nacional de Productores, que fue un movimiento socioeconómico que agrupaba a las pymes. Defendían la necesidad de mejorar la situación del campo español y de elevar el nivel educativo y cultural del país.

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