Primo de Rivera visita las tropas españolas en Marruecos

Share Button

Tema 9: Dictadura de Primo de Rivera. Desarrollo político e institucional de la Dictadura:


Tras el pronunciamiento militar en Barcelona, Primo de Rivera presentó la Dictadura como una acción con pretensiones regeneracionistas, cuyos objetivos eran resolver los males del país: la política oligárquica, el caciquismo, el terrorismo, los desórdenes públicos, la amenaza a la unidad nacional y el problema de Marruecos. Contó con el apoyo del rey, los terratenientes, la iglesia, la burguésía industrial y financiera y la parte del movimiento obrero representado por el PSOE y UGT. La oposición estuvo representada por las clases medias de las ciudades, estudiantes, intelectuales y nacionalistas, mientras que la CNT y el PCE convocaron huelgas y manifestaciones, por lo que se les declaró ilegales. En una primera etapa encabezó un Directorio Militar formado por ocho militares que concentró todo los poderes del Estado. Recaía en Primo toda la capacidad ejecutiva y la relación con el monarca. Tras implantar el Estado de Guerra empezó a tomar medidas de gobierno. Su primer objetivo fue restableces el orden público y fomentar el nacionalismo de Estado de carácter unitario. Suspendíó la Constitución, disolvíó las Cortes y prohibíó las actividades de los partidos políticos y sindicatos, condenó el separatismo pese al apoyo de la burguésía catalanista y prohibíó el uso de su bandera e himno, restringíó el uso del catalán y reprimíó sus manifestaciones culturales y políticas, y limitó la libertad de prensa para suprimir cualquier alusión crítica a la Dictadura y prohibir la filtración de información no oficial sobre la guerra de Marruecos. Otro objetivo era la regeneración política mediante el descuaje del caciquismo. Los altos cargos de la Administración  fueron sustituidos por mandos militares o funcionarios de segunda fila, suspendíó las Diputaciones y Ayuntamientos y creó Juntas Municipales y elaboró un Estatuto Municipal y otro Provincial en el que se establecía una ampliación de competencias de los Ayuntamientos y Diputaciones para la gestión de los servicios públicos.

Era admirador del régimen fascista de Mussolini, que tenía un único partido y por ello creó en 1924 la Uníón Patriótica, un partido gubernamental cuya que apoyaba a la Dictadura. Sus afiliados procedían de las filas del catolicismo, de los funcionarios de las administraciones y de los caciques rurales. En cuanto al asunto de Marruecos, en un principio fue partidario de negociar con los marroquíes, pero la imposibilidad de llegar a un acuerdo con estos produjo una reacción hostil y airada de los africanistas. El avance de Abd el-Krim en la zona del protectorado francés, creyendo derrotadas las tropas españolas, provocó una acción militar conjunta que se tradujo en el desembarco de Alhucemas el 8 de Septiembre de 1925, lo que supuso la derrota del caudillo rifeño y la pacificación del protectorado español. La reconciliación con los africanistas elevó la popularidad de Primo de rivera y permitíó renovar el apoyo de la oligarquía.

Política económica y social de la Dictadura:


Resueltos los problemas Primo de Rivera decidíó sustituir el Directorio Militar por otro Civil con el objetivo de dar a su régimen una apariencia democrática, desarrollar una política corporativa e impulsar el desarrollo económico y social del país en los llamados los felices años 20 por su crecimiento económico. Contaba con el partido Uníón Patriótica, pero nunca llegó a movilizar las masas. En 1927 creó la Asamblea Nacional Consultiva, una cámara corporativa formada por 400 miembros elegidos por sufragio restringido a la que se encargó la elaboración de una nueva Constitución en 1928, que fue rechazada, por lo que la Asamblea y la Uníón Patriótica fracasaron.

En política económica el objetivo fue el aumento de la producción nacional. Influido por el fascismo italiano pretendíó el autoabastecimiento y el desarrollo interno. Para ello el estado creó industrias estatales y monopolios y aplicó fuertes aranceles para preservar el mercado nacional, impulsó el desarrollo industrial y minero con la aprobación de un derecho de Protección de la Industria Nacional que prevéía la concesión de ayudas estatales a las empresas que no podían competir con el exterior y las regiones ya industrializadas vieron un incremento económico y un crecimiento de los puestos de trabajo, se mejoró el firme de la red nacional y comarcal y se construyeron carreteras y mejoraron los ferrocarriles, se promovíó la creación de Confederaciones Hidrográficas que gestionaban la construcción de pantanos y presas y la producción de energía eléctrica aumentó con lo que se avanzó en el proceso de electrificación del país y para garantizar la autarquía se regularon los mercados, precios y producción por medio del Consejo de Economía Nacional.

En política social se puso en marcha un modelo de sindicato vertical que aglutina a las fuerzas productivas, trabajadores y empresarios en una sola organización con el objetivo de eliminar los conflictos sociales mediante la intervención del Estado, la integración de los sectores moderados del movimiento obrero y la represión de las organizaciones más radicales. Así nacíó la Organización Corporativa Nacional, compuesta por patronos y obreros y cuya misión era la reglamentación de los salarios, las condiciones laborales y la mediación y arbitraje en conflictos. Estos fueron apoyados por la UGT y vino acompañado por leyes que aumentaron las prestaciones a la Seguridad Social y concedieron subsidios a las familias numerosas o en caso de maternidad.

Share Button

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.