El Bienio Negro: la derecha en el poder
Oposición a la República de izquierdas
A las reformas y a los intentos de democratización de la República le surgieron dos fuertes oposiciones: la de la derecha y la de un importante movimiento obrero marcado por el anarquismo.
Oposición de la izquierda (anarquismo)
Esta oposición fue impulsada por el anarquismo. Los sectores faístas (miembros de la FAI) se movieron por la gimnasia revolucionaria propugnada por García Oliver. Esto consistía en preparar al proletariado para la revolución lanzando insurrecciones. Los cenetistas protagonizaron algunos de estos movimientos en enero de 1932. En Castilblanco (Extremadura) se levantaron también en 1931. El más importante de estos levantamientos fue el de Casas Viejas, el 8 de enero de 1933, en Andalucía.
Los sublevados ocuparon el pueblo y, tras algunos enfrentamientos, la represión triunfó. Llegaron a fusilar a 16 obreros. Muchas personas huyeron refugiándose en las montañas. La policía rodeó una casa y la incendió; las personas que salían huyendo del fuego fueron tiroteadas. La derecha criticó al gobierno y surgieron tensiones entre republicanos y socialistas; finalmente, estos últimos abandonaron el gobierno. Alcalá Zamora convocó nuevas elecciones ante estas tensiones para noviembre de 1933.
Oposición de la derecha: reorganización y la CEDA
Aparecieron diversos grupos políticos. El más importante fue la CEDA, que se fundó en 1933; su líder fue Gil Robles. Se caracterizaban por ser conservadores y católicos. Su programa político defendía el orden, la familia, la propiedad y los intereses de la Iglesia católica. La CEDA era accidentalista, es decir, no le importaba si el régimen vigente era una república o una monarquía; lo importante era que las leyes fuesen conservadoras y afines a su política.
Surgieron otros grupos políticos: la J.O.N.S. y la Falange Española se unieron en 1934, dando lugar a la Falange Española de las J.O.N.S. Este partido era antirrepublicano, antimarxista y antianarquista.
Elecciones de 1933
Se convocaron elecciones en 1933 porque el gobierno entró en crisis por la política represiva que se estaba llevando a cabo con el campesinado; el detonante que llevó a la ruptura de las izquierdas fue la revolución de Casas Viejas, tras la cual el PSOE abandonó el gobierno. El PSOE era fundamental: si ellos se iban, los demás partidos de izquierda no podrían impulsar sus propuestas, ya que no obtendrían el apoyo de la mayoría de los diputados.
Por eso, el 19 de noviembre y el 3 de diciembre de 1933 se celebraron las elecciones. Las elecciones las ganó la derecha, en concreto la CEDA. Las causas por las que ganó la derecha fueron:
- La división de las izquierdas: no formaron alianzas electorales y concurrían como partidos independientes.
- El abstencionismo de los anarquistas, conforme a su política.
- El voto de la mujer.
Pese a que la derecha venció, no obtuvo mayoría absoluta; por lo tanto, la CEDA no pudo gobernar en solitario.
La política de contrarreforma
La política que aplicó este nuevo gobierno fue contrarreformista: se paralizaron todas las reformas iniciadas durante el bienio progresista. Entre las medidas y efectos más relevantes:
- No se aplicó la ley de congregaciones.
- Se frenaron las misiones pedagógicas.
- Se cesó la entrega de tierras a los campesinos; incluso se devolvieron tierras expropiadas a los latifundistas.
- Se concedió amnistía a los que se rebelaron junto a Sanjurjo en agosto de 1932.
- Se anularon las reformas laborales.
- Se abolió la ley de términos municipales.
- Hubo un proyecto para reformar la Constitución con fines conservadores y para mejorar las relaciones Iglesia-Estado; finalmente no llegó a llevarse a cabo.
- Se nombró a Franco como jefe del Estado Mayor.
Asturias y Cataluña
El conflicto rabassaire
La República tuvo un conflicto con Cataluña y la Generalitat. En Cataluña presidía Lluís Companys, líder de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). Este partido, de izquierdas, se preocupó por mejorar las condiciones laborales de los más desfavorecidos. Una de las medidas que tomó fue la referida a los rabassaires (campesinos típicos de Cataluña).
Estos campesinos eran arrendatarios que trabajaban la viña y tenían un contrato que les aseguraba trabajo mientras un alto porcentaje de las viñas permaneciera vivo. A finales del siglo XIX se extendió desde Francia una plaga que arrasó las viñas: la filoxera. Los rabassaires quedaron muy preocupados porque no podrían mantener ese porcentaje; por ello cambiaron por un tipo de vid americana, que dura menos años; como consecuencia, los propietarios elevaron aún más los precios.
Los rabassaires se organizaron en 1922 en la Unió de Rabassaires para defender sus intereses. Se aliaron con ellos ERC, que impulsó la ley de contratos de cultivo. Según esta ley, todo aquel que hubiera trabajado las tierras durante 18 años podía comprárselas al propietario, y éste estaba obligado a vender. Los propietarios interpretaron esta norma como un robo por parte de ERC. Estaban organizados en l’Institut Agrícola de Sant Isidre.
La Lliga acudió en ayuda al gobierno de Madrid y hubo una sentencia en contra de la Generalitat. El Tribunal de Garantías Constitucionales (TGC) limitó los poderes autonómicos del parlamento catalán. La Lliga antepuso los intereses económicos a los autonómicos. La ley fue inicialmente rechazada y volvió al Parlamento catalán para su debate y modificación; el gobierno de Cataluña no la modificó y la volvió a legislar tal cual.
Revolución de octubre de 1934
La izquierda y el PSOE amenazaron con lanzar un movimiento revolucionario si la CEDA entraba en el gobierno. Lerroux no pudo resistir la presión ejercida por la CEDA y finalmente tres de sus ministros entraron en el gobierno. El PSOE, la UGT y otras fuerzas de izquierdas lanzaron el movimiento revolucionario el 6 de octubre, que tuvo éxito en Asturias y en Cataluña.
La CNT no apoyó esta huelga porque era política y lo que se pretendía era cambiar un tipo de gobierno por otro; no obstante, la CNT asturiana se desmarcó y decidió apoyar el movimiento. Se formó una alianza llamada UHP, que contribuyó al triunfo de la huelga en Asturias. En Cataluña se convocó la huelga y la Generalitat encabezó el movimiento. Companys proclamó el Estat Català en una República Federal Española; en la práctica, estaba proclamando la independencia de Cataluña.
La crisis de la derecha: el estraperlo y las elecciones de 1936
A mediados de 1935 el gobierno de centroderecha entró en crisis a raíz de un caso de corrupción en el que se vio implicado el Partido Radical de Alejandro Lerroux. Este caso es conocido como «estraperlo», y procede de los nombres Strauss y Perlo, quienes intentaron introducir en España unas ruletas para los casinos y sobornaron a políticos del Partido Radical para acelerar la obtención de permisos. Esos permisos no llegaron y los dos extranjeros hicieron público el soborno.
Se formó un gran escándalo y Lerroux terminó dimitiendo. El presidente, que seguía siendo Alcalá Zamora, tuvo dos opciones: nombrar a Gil Robles como presidente o convocar elecciones. Finalmente optó por convocar elecciones porque no tenía ninguna simpatía por Gil Robles. Las elecciones se celebraron el 16 de febrero de 1936.
