La Evolución Política de Al-Ándalus
Introducción: La Expansión Islámica y la Conquista de la Península
La conquista árabe de la Península provocó el contacto entre dos grandes civilizaciones: la islámica, de carácter urbano-mercantil, y la cristiana, predominantemente agraria y ganadera.
Del siglo VIII al X se formaron centros de resistencia cristiana en el norte peninsular: el Reino Astur-Leonés, Pamplona, Aragón y Cataluña. La mayoría de los hispano-visigodos aceptaron la civilización musulmana y formaron con sus conquistadores un verdadero Estado islámico.
La Rápida Conquista (711-716)
Los musulmanes conquistaron la península prácticamente en cinco años (711-716). Los caudillos musulmanes fueron llamados por la nobleza visigoda para intervenir en una batalla contra la monarquía visigoda. Doce mil bereberes al mando de Tariq derrotaron al rey Rodrigo en la batalla de Guadalete. Otro ejército, dirigido por Muza, gobernador de Túnez, conquistó la península principalmente por medio de pactos con los gobernadores locales. Un ejemplo es el pacto realizado con el noble que gobernaba la provincia situada en la actual Región de Murcia.
La conquista terminó al ocupar Toledo, el valle del Ebro y alcanzar la Cordillera Cantábrica. Lograron sobrepasar los Pirineos, pero fueron detenidos por el monarca franco Carlos. La hostilidad de astures, cántabros y vascos hizo desistir a los musulmanes de su conquista. El valle del Duero quedó como frontera entre Al-Ándalus y los reinos cristianos del norte.
Factores de la Rápida Conquista Árabe
La rápida conquista de los árabes se debió a que:
- Aprovecharon la débil monarquía visigoda.
- Para los campesinos, la llegada de los musulmanes solo les supuso cambiar de amo.
- La tolerancia inicial musulmana respecto al cristianismo y al judaísmo.
Etapas Políticas de Al-Ándalus
Al-Ándalus atravesó varias etapas políticas:
- Emirato Dependiente (711-756)
- Emirato Independiente (756-929)
- Califato de Córdoba (929-1031)
- Reinos Taifas e Invasiones Norteafricanas (1031-1248)
- El Reino Nazarí de Granada (1248-1492)
1. El Emirato Dependiente (711-756)
Desde la conquista (711) hasta 756, Al-Ándalus se convirtió en una provincia del Califato Omeya de Damasco, con capital primero en Sevilla y después en Córdoba. Estaba gobernada por un emir (gobernador) que dependía política y religiosamente del califa omeya de Damasco.
Conflictos Internos y Expansión
Los problemas entre los conquistadores musulmanes empezaron con luchas entre los grupos invasores: árabes, bereberes, sirios, debido al intento de la aristocracia de conseguir el poder de Al-Ándalus, así como al mal reparto de las tierras conquistadas. Los árabes se establecieron en las tierras más fértiles, mientras que a los bereberes se les desplazó a las más áridas y se les apartó del gobierno. Por lo que, finalmente, los bereberes se rebelaron, pero fueron expulsados por los árabes, que reclutaron diez mil sirios en el norte de África.
Durante el emirato dependiente, los musulmanes intentaron expandirse hacia Europa, pero fueron detenidos por Carlos Martel en Poitiers (732) y a orillas del Ródano (738). Por lo que los musulmanes abandonaron su intento de expansión y optaron por reforzar las tierras conquistadas de la península. Asturias, Cantabria y País Vasco quedaron sin ocupar. Allí se refugió la nobleza visigoda derrotada.
El Inicio de la Reconquista
Un pequeño grupo de musulmanes fue sorprendido y derrotado en Asturias por un grupo de astures capitaneados por el noble Pelayo. Esta primera victoria supuso el comienzo de la Reconquista.
El Fin del Emirato Dependiente
El emirato dependiente se vio afectado por los acontecimientos que ocurrieron en la capital del califato. La familia de los Omeyas, reinante en Damasco, tenía como feroces enemigos a los Abasíes, los cuales asesinaron a la mayoría de los Omeyas, quitándoles el poder y trasladando la capital a Bagdad.
El joven Omeya Abderramán escapó de Damasco y se refugió en Al-Ándalus, donde se enfrentó al gobernador de Damasco y tomó Córdoba. Comienza entonces el Emirato Independiente de Córdoba.
2. El Emirato Independiente (756-929)
Era políticamente independiente del Califato Abasí de Bagdad, pero aceptaba la autoridad religiosa del mismo. Abderramán I es el fundador del estado islámico español.
Reformas de Abderramán I y Abderramán II
Las reformas llevadas a cabo por Abderramán I y Abderramán II fueron:
- Pusieron en sus manos todos los poderes: el legislativo, el ejecutivo y el judicial.
- Nombraron jueces y crearon cargos como el de primer ministro y otros ministros.
- Organizaron un ejército mercenario a las órdenes del emir, que sería fiel a quien les pagase.
- Debido al coste de las reformas, se necesitó un incremento de impuestos, por lo que se ganaron el descontento de buena parte de la población.
Tensiones y Crisis del Emirato
El Emirato de Córdoba se vio sometido a continuas tensiones:
- Los francos, liderados por Carlomagno, hostigaban los territorios situados al norte del Ebro.
- Las marcas intentaban independizarse de Córdoba (continuas revueltas en Zaragoza, Toledo y Mérida). El emir temía más la amenaza de sus gobernadores que la de los cristianos.
- Hubo rebeliones de la población indígena por la presión fiscal e intransigencia religiosa.
Con la muerte de Abderramán II comenzó la crisis del emirato, que, junto con una mayor actividad de los cristianos del norte, produjo una serie de descontentos.
