Los Reyes Católicos: unión dinástica e instituciones de gobierno. La guerra de Granada.
El matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón en 1469 creó la Monarquía Hispánica como unión dinástica de dos coronas independientes y favoreció la consolidación del Estado moderno en la península. Cada reino siguió rigiéndose por sus leyes e instituciones, por lo que se conformó un estado plural y no unitario integrado por los territorios de Castilla, Aragón, Cataluña y Valencia, que solo tenían en común una misma monarquía.
Instituciones y fortalecimiento del poder real
En la Monarquía Hispánica las leyes y disposiciones reales eran firmadas por representantes de ambos reinos; las instituciones se juraron mutua lealtad, aunque Castilla comenzó a ganar mayor preeminencia. Los Reyes Católicos organizaron una serie de instituciones eficaces para afirmar la autoridad real:
- Reorganización del Consejo Real, con funciones de gobierno y asesoramiento.
- Las Cortes perdieron protagonismo legislativo y político.
- Corregidores que actuaron como representantes reales en las ciudades.
- Chancillerías y audiencias como órganos judiciales superiores.
- Creación y uso de la Santa Hermandad para el mantenimiento del orden rural y el reclutamiento de soldados y financiación.
- Mantenimiento de la Inquisición como instrumento de control religioso y social.
- Reducción del poder de nobles y órdenes militares.
La guerra de Granada
La conquista de Granada comenzó en 1482, tras la toma de Zahara por los nazaríes, y fue una guerra basada en asedios en la que la Santa Hermandad desempeñó un papel importante al conseguir soldados y financiación. En 1492 Boabdil entregó las llaves de la ciudad; los Reyes tomaron la Alhambra, finalizando así la unificación religiosa peninsular.
Exploración, conquista y colonización de América
Tras el fin de la guerra de Granada, se financió el viaje de Cristóbal Colón hacia las Indias por occidente. Las Capitulaciones de Santa Fe le nombraron virrey de las nuevas tierras y le otorgaron el 10% de las ganancias. Colón zarpó de Palos, repostó en Canarias y llegó el 12 de octubre de 1492 a San Salvador.
Delimitación y reparto de territorios
El territorio quedó inicialmente definido por la Bula Inter caetera (1493) y, posteriormente, por el Tratado de Tordesillas (1494), que concretó la línea de demarcación y cedió la actual Brasil a Portugal.
Etapas de la conquista
La conquista se desarrolló en tres etapas principales:
- Control de las Grandes Antillas.
- Conquista de México, dirigida por Hernán Cortés, que derrotó a los aztecas y tomó Tenochtitlán.
- Conquista del Imperio inca, dirigida por Francisco Pizarro, con la toma de Cuzco y la fundación de Lima.
Estas fases fueron seguidas por otras exploraciones. Para evitar la explotación abusiva de los indígenas se promulgaron las Leyes de Indias. La colonización abarcó grandes zonas y el territorio se organizó en virreinatos (principalmente Nueva España y el Perú), audiencias y gobernaciones. La tierra se repartió entre conquistadores mediante el sistema de encomiendas, y las minas y plantaciones tuvieron gran importancia económica.
La llegada masiva de metales preciosos a Europa desde América produjo una revolución de los precios que desencadenó un proceso inflacionario en toda Europa. Como respuesta a la administración y control de los asuntos americanos, Castilla creó el Consejo de Indias y la Casa de Contratación.
Los Austrias del siglo XVI. Política interior y exterior
Carlos I (Carlos V)
La muerte de Felipe y la incapacidad de Juana permitieron que su hijo, Carlos I, asumiese la herencia de sus abuelos maternos (Castilla y Aragón, las posesiones en el Mediterráneo e Indias) y de sus abuelos paternos (las posesiones de la casa de Borgoña y los territorios austriacos). Tras su elección como Emperador (Carlos V) marchó de la península.
Durante su ausencia se produjeron movimientos de protesta internos: la rebelión de las Comunidades, en la que las Cortes pedían atención al reino, protección de la industria y mayor participación política, terminó como un conflicto antiseñorial, pero los sublevados fueron derrotados. En Aragón estallaron las Germanías, con características similares, que también fueron reprimidas.
En política exterior, el emperador intervino en el Sacro Imperio para frenar la expansión de la Reforma protestante, aunque la Paz de Augsburgo reconoció la libertad de culto en el Imperio. Además, mantuvo enfrentamientos constantes con Francia y con los turcos, con resultados limitados. En 1556 abdicó.
Felipe II
Felipe II fue un rey concentrado en sus reinos y reestructuró las instituciones de gobierno. En política interior estableció la capital en Madrid y buscó consolidar una monarquía lo más absoluta y católica posible. Durante su reinado destacaron:
- La rebelión de las Alpujarras, protagonizada por los moriscos, que fue reprimida.
- El conflicto en Aragón a raíz de la traición de Antonio Pérez.
- La aparición de partidos en la corte y luchas por la influencia.
- La anexión de los territorios portugueses.
En política exterior, Felipe II buscó el predominio de la monarquía en Europa y protagonizó cuatro frentes principales:
- Conflicto con Francia, con el objetivo de asegurar la hegemonía en Italia.
- Enfrentamiento con los turcos, que llevó a la creación de la Liga Santa (1570) y a batallas como la de Lepanto (1571).
- Guerra en los Países Bajos contra el protestantismo, que terminó con la independencia de las Provincias Unidas.
- Conflicto con Inglaterra, plasmado en la expedición de la Armada, que fracasó.
Además, se impulsó la exploración del Pacífico y la expansión comercial en Asia: se fundó Manila en las Filipinas, que alcanzó gran importancia comercial dentro del imperio.
