Historia y Fundamentos del Cooperativismo Moderno

Antecedentes del Cooperativismo

El origen de los movimientos cooperativos data del año 1844 y surge a partir de la llamada Revolución Industrial, cuando el orden mundial económico supuso cambios profundos para las sociedades productivas.

Bajo este contexto, el sector textil sufrió transformaciones que llevaron consigo la organización de los trabajadores, quienes, de una manera u otra, se vieron obligados a proteger sus derechos laborales.

Sin embargo, este proceso que se llevó a cabo en plena Revolución Industrial tiene sus antecedentes históricos en las ideas y la práctica de la cooperación, aplicadas a la solución de problemas económicos desde las primeras etapas de la civilización.

Muy pronto, los hombres se dieron cuenta de la necesidad de unirse con el fin de obtener los bienes y servicios indispensables para su subsistencia.

El cooperativismo ataca uno de los conceptos en que se asientan las políticas individualistas, ya que trata de sustituir el incentivo del lucro individual por el concepto del servicio colectivo, sin que esto impida la adopción del cooperativismo en programas socialistas. El cooperativismo enseña a sumar esfuerzos en favor de beneficios comunes.

Robert Owen y los Precursores

Dentro del movimiento cooperativo mundial se destaca el nombre de Robert Owen, a quien se considera como el precursor del cooperativismo contemporáneo.

Owen, propietario de una fábrica textil en Escocia, tuvo la oportunidad de conocer a fondo los problemas que asolaban a los trabajadores. Consciente de todo lo que implicaba la superproducción, emprendió una serie de reformas sociales.

La primera medida que adoptó fue la reducción de la jornada laboral. Además, prohibió que se emplearan en sus fábricas a niños menores de 10 años. Estos cambios, sin embargo, no fueron aceptados por el resto de los empresarios, por lo que se trasladó a Estados Unidos para impulsar allí su proyecto.

El Impacto de la Revolución Industrial

La Revolución Industrial es una referencia histórica imprescindible ocurrida en Europa, específicamente en Gran Bretaña (Inglaterra), en el periodo que va desde 1750 a 1850 (siglo XVIII). Representó cambios estructurales en la sociedad, ya que no fue solamente una revolución política sino tecnológica, influida por el uso de descubrimientos en la maquinaria, como la lanzadera y la hiladora, que transformaron la industria textil y la vida en Inglaterra.

La consecuencia de esta revolución transformó a la sociedad, separándola en dos clases sociales: la burguesía (dueños de las fábricas y grandes comerciantes) y el proletariado (los obreros).

Los descubrimientos produjeron un gran desempleo, ya que los obreros fueron sustituidos por las máquinas. Esta situación generó un gran caos en la clase trabajadora, que empezó una búsqueda de instrumentos legales que les favorecieran.

El Nacimiento de las Cooperativas Modernas

Bajo este escenario, los obreros pensaron que uniendo sus esfuerzos podrían convertirse en sus propios proveedores, organizando de esa manera la formación de cooperativas de producción y de consumo, que hoy se denominan trabajo asociado.

De esta forma se dio origen a las primeras cooperativas. La más emblemática fue la de los obreros textiles de Rochdale (Inglaterra), creada el 21 de octubre de 1844.

Un grupo de 28 tejedores ingleses abrieron la primera cooperativa que tuvo un éxito definido en la historia. Se les llamó ‘Los Justos Pioneros de Rochdale’ y heredaron un conjunto de normas conocidas como ‘Los Principios Cooperativos de Rochdale’, los cuales sirven de base al actual sistema cooperativo mundial.

A partir de estos, las nuevas formas de cooperación aparecieron casi simultáneamente en el campo económico y social en todos los países de Europa Central y Oriental. Las ideas y prácticas cooperativas se extendieron rápidamente, llegando a América del Norte durante los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX.

La Alianza Cooperativa Internacional (ACI)

Es importante destacar que las cooperativas, desde sus inicios, establecieron diversas formas de integración. Fue así como en 1895 se organizó en Europa la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), institución normadora del cooperativismo internacional. En 1937, se encargó de revisar las reglas de los Pioneros de Rochdale para darles una redacción actualizada, llegando a los 7 principios cooperativos que se conocen hoy.

La ACI es una de las pocas organizaciones internacionales que han sobrevivido a la Primera y a la Segunda Guerra Mundial. Esta proeza se explica por el hecho de que la organización desplegó esfuerzos considerables para concentrarse en su objetivo principal: la promoción y cohesión de las cooperativas, manteniéndose neutral en términos políticos.

El cooperativismo, a lo largo de su historia, ha sido definido de múltiples formas: como doctrina política o modo de producción, entre otras. Sin embargo, actualmente se puede afirmar que constituye un modelo de organización económico, social y político alternativo, un plan que forma parte importante en la vida socioeconómica de muchos países.

Basadas en principios, las cooperativas contribuyen a la construcción de sociedades más justas e igualitarias, oponiéndose a las políticas individualistas y enseñando a sumar esfuerzos a favor de beneficios comunes.

1. ¿Qué es el cooperativismo?

Una cooperativa es una asociación autónoma de personas que se han unido voluntariamente para hacer frente a sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes por medio de una empresa de propiedad conjunta y democráticamente controlada.

La diversidad de necesidades (trabajo, consumo, crédito, etc.) de los socios define una tipología muy variada de cooperativas. Los principios cooperativos constituyen las reglas básicas de funcionamiento. Prototipo de empresa social y solidaria, la cooperativa constituye la forma más genuina de entidad de economía social.

2. Valores cooperativos

  • Ayuda mutua: Es el accionar de un grupo para la solución de problemas comunes.
  • Esfuerzo propio: Es la motivación y fuerza de voluntad de los miembros para alcanzar metas previstas.
  • Responsabilidad: Nivel de desempeño en el cumplimiento de actividades, sintiendo un compromiso moral con los asociados.
  • Democracia: Toma de decisiones colectivas por los asociados mediante la participación y el protagonismo en la gestión.
  • Igualdad: Todos los asociados tienen iguales deberes y derechos.
  • Equidad: Justa distribución de los excedentes entre los miembros.
  • Solidaridad: Apoyar y cooperar en la solución de problemas de los asociados, la familia y la comunidad. Promueve la honestidad, transparencia y responsabilidad social.

3. Empresa y cambio social

La cooperativa se basa normalmente en el modelo de producción de empresa privada, tomándola como núcleo del quehacer económico. A veces es vista como una alternativa al modelo de empresa capitalista convencional, especialmente a las sociedades anónimas; el modelo cooperativo es cercano a la autogestión.

Varios movimientos políticos consideran a la empresa como núcleo de la acción económica, pero planteándola como una alternativa para el cambio político y económico.

Diferencias entre empresa capitalista y empresa cooperativa

Empresa capitalistaEmpresa cooperativa
Las personas buscan obtener ganancias y beneficiarse unos sobre otros.Las personas buscan dar servicios y el beneficio común.
Con la ganancia se beneficia el propietario del capital.Con la ganancia se beneficia la prestación de servicios.
Principal objetivo: ensanchar los márgenes para el accionista.Principal objetivo: ofrecer servicios de calidad y beneficios a los socios.
El beneficio logrado se distribuye entre los accionistas.El excedente disponible se devuelve a los socios según su actividad.
El capital dirige, la persona no.La persona dirige, el capital no.
La persona no tiene ni voz ni voto.La persona tiene voz y voto.
El número de socios es limitado.El número de socios es ilimitado (según estatutos).
Los objetivos son independientes del socio.Los objetivos dependen de las necesidades de los socios.
Administrada por un número reducido de personas.Se gobierna con la participación de todos los socios.
Se organiza internamente por medio de la competencia.Se organiza internamente por medio del apoyo mutuo.

Las críticas a las cooperativas suelen cuestionar el manejo de la gerencia. Como respuesta, existe un proceso creciente de recurrir a las cooperativas como forma de practicar la autogestión, abogando por la democracia directa de los trabajadores.

4. Principios del cooperativismo

La Alianza Cooperativa Internacional revisó estos principios en 1966 y 1995, siendo su versión más actual:

  • Libre adhesión: Puertas abiertas para admitir socios que cumplan condiciones legales.
  • Control democrático: Los socios eligen por votación a la junta directiva en asamblea general.
  • Gestión de los administradores: Sujeta a los estatutos y supervisada por los asociados.
  • Educación cooperativa: Deber de prepararse social y profesionalmente.
  • Interés limitado al capital: Interés fijo que no depende de la cuantía de las utilidades.
  • Reparto de excedentes: Distribución equitativa de los sobrantes para evitar el lucro de uno sobre otro.
  • Integración cooperativa: Los participantes deben componer un todo cohesionado.

5. La evolución del cooperativismo en el mundo

Los historiadores señalan diversos antecedentes del sistema cooperativo:

  1. Organizaciones de explotación de tierra en común de los babilonios.
  2. Colonia comunal de los Esenios en Ein Guedi.
  3. Sociedades funerarias y de seguros griegas y romanas.
  4. Los ‘ágapes’ de los primeros cristianos.
  5. Vida agraria entre los germanos.
  6. Organizaciones eslavas: el Mir, el Artel y la Zadruga.
  7. Manoir medieval.
  8. Queserías de los Alpes y el Jura.
  9. Organizaciones precolombinas: Incas, Aztecas, la Minga y el Convite.
  10. Reducciones jesuíticas en Paraguay.
  11. Cajas de Comunidad en la época colonial.
  12. Colonias religiosas en Norteamérica.

Influencias utopistas

Obras como La República de Platón, Utopía de Tomás Moro, La Nueva Atlántida de Francis Bacon y El Viaje a Icaria de Etienne Cabet influyeron en el deseo de una sociedad más justa.

Precursores notables incluyen a Peter Cornelius Plockboy, John Bellers, William King, Michel Derrion, Felipe Bauchez y Luis Blanc.

Robert Owen (1771-1858) y Charles Fourier (1772-1837)

Owen intentó llevar a la práctica sus ideas en New Lanark (Inglaterra) y Nueva Armonía (EE. UU.). Fourier, por su parte, propuso el ‘Falasterio’ como unidad de producción y consumo.

Contexto de la Revolución Industrial y los Pioneros

La Revolución Industrial trajo consigo el uso del vapor y la maquinaria textil. Muchos trabajadores no recibían su salario en dinero, sino en especie, con desventajas de mala calidad y precios altos.

Aún en el caso de que recibieran el salario en dinero, por ser este demasiado bajo, obligaba a los trabajadores a someterse a los tenderos que, por concederles crédito, exigían un valor mayor por la mercancía, junto con las demás circunstancias desfavorables que acompañan a esta clase de ventas a crédito.

Aún en el caso de que recibieran el salario en dinero, por ser este demasiado bajo, obligaba a los trabajadores a someterse a los tenderos que, por concederles crédito, exigían un valor mayor por la mercancía, junto con las demás circunstancias desfavorables que acompañan a esta clase de ventas a crédito.

Debido a esto, en Rochdale, 28 tejedores reunieron 28 libras esterlinas para fundar la sociedad ‘De los Probos Pioneros de Rochdale’. El 21 de diciembre de 1844 abrieron su almacén en la Callejuela del Sapo (Toad Lane). Sus principios incluían:

  • Un miembro, un voto.
  • Igualdad de sexos.
  • Venta de provisiones puras a peso y medida exactos.
  • Distribución de dividendos según las compras realizadas.

Expansión Europea

Friedrich Wilhelm Raiffeisen impulsó las cooperativas de crédito rural en Alemania, mientras que Hermann Schulze-Delitzsch creó los Bancos Populares para artesanos urbanos. En Francia prosperaron las de producción (como el familisterio de Godin) y en los países escandinavos las de vivienda y seguros.

El Cooperativismo en América

Alphonse Desjardins (1860-1937) fue el pionero del cooperativismo financiero en Canadá, idea que se extendió a EE. UU. con Edward A. Filene y Roy F. Bergengren. En Iberoamérica, destacan las instituciones precolombinas como la Minka inca y el Calpulli mexicano, basados en la cooperación y el beneficio familiar-social.

El sociólogo Aldo Cardona afirma que el alma de estas economías indígenas fue la cooperación. Posteriormente, corrientes migratorias europeas (alemanes, suizos, italianos) dieron origen a cooperativas en Brasil y Argentina (como ‘El Progreso Agrícola de Pigüé’ en 1898). En México, en 1873, se organizó una cooperativa de sastres, y en Buenos Aires se fundó ‘El Hogar Obrero’ en 1905 por Juan B. Justo.

Finalmente, organizaciones como la OEA, la OIT y la Iglesia Católica han influido en la expansión del movimiento, apoyado por leyes gubernamentales y reformas agrarias que consolidan federaciones y confederaciones cooperativas en toda la región.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *