La Semana Trágica de 1909 y el Impacto Social del Reinado de Alfonso XIII

Contexto Histórico: La Carta de José Pijoán a Juan Maragall

El texto es una fuente primaria de carácter privado, pues se trata de una carta de naturaleza política fechada el 31 de julio de 1909. En esta misiva se explica la huelga general producida por los embarques de reservistas en Cataluña. Tras el inicio de la huelga, comenzó la quema de iglesias; a los dos días, se levantaron barricadas y se abrió fuego contra los civiles. Ante esta situación, fueron llegando tropas que ocuparon los barrios del centro y, desde allí, se dirigieron a las afueras. Sin embargo, los seguidores del Partido Radical seguían al frente y proclamaban la República. Esta carta fue escrita por el ensayista José Pijoán y va destinada al poeta catalán Juan Maragall.

Desarrollo de la Semana Trágica en Barcelona

Esta correspondencia entre dos intelectuales, José Pijoán y Juan Maragall —ambos conservadores catalanistas—, refleja su desaprobación ante una situación que percibían como un desorden absoluto. El contexto de fondo se situaba en Melilla, donde se intentaba proteger la construcción del ferrocarril para unir las minas y asegurar la explotación de sus riquezas minerales. Para ello, se llevaron a cabo campañas militares con el fin de someter el territorio, lo que obligó al gobierno a incrementar las tropas.

Causas del Conflicto Social

Las huelgas y barricadas se produjeron debido al profundo desacuerdo de la población ante la decisión del gobierno de enviar a reservistas a la guerra, mientras que ningún miembro de la burguesía era movilizado. Estos acontecimientos derivaron en:

  • Quema de iglesias: Un hecho que, según el texto, contaba con la aprobación de parte del pueblo, que contemplaba pacíficamente el incendio de los Escolapios.
  • Insurrección espontánea: La huelga desembocó en un movimiento sin dirección ni planificación, conocido históricamente como la Semana Trágica de Barcelona.
  • Proclamación de la República: Los partidos radicales, como los lerrouxistas, mantuvieron su postura insurgente.

Durante los enfrentamientos, se produjeron intercambios de disparos entre el ejército y los civiles. Las tropas locales, al negarse a disparar contra el pueblo, obligaron al gobierno a traer refuerzos de Zaragoza y Valencia. De no haber intervenido estas tropas foráneas, el movimiento republicano podría haber triunfado. El saldo final de este enfrentamiento fue de 75 muertos (3 de ellos militares) y más de 2000 detenidos.

Crítica Social y Anticlericalismo

En la carta, José Pijoán critica la espontaneidad de la revuelta, que estalló justo cuando los reservistas embarcaban en el puerto de Barcelona hacia Marruecos. Un punto de fricción fue el gesto de las damas de la aristocracia, quienes repartían medallas y escapularios a los soldados, ignorando que el movimiento obrero era profundamente anticlerical. La indignación creció al confirmarse que solo embarcaban los pobres, incapaces de pagar los 6000 reales necesarios para librarse del servicio militar, sumado a las noticias de las numerosas bajas en la guerra.

La quema de iglesias se justificaba porque la Iglesia era percibida como el poder más cercano y vulnerable para el pueblo, además de ser la cara visible de un sistema que rechazaban, especialmente por la educación religiosa que condenaba las ideas del movimiento obrero.

El Reinado de Alfonso XIII y la Crisis del Sistema

En 1902 comenzó el reinado de Alfonso XIII, caracterizado por gobiernos regeneracionistas que buscaban reformar el sistema, acabar con el «pucherazo» y la corrupción electoral. Destacaron el gobierno conservador de Maura (1907-1909) y el liberal de Canalejas. Sin embargo, el intento reformista de Maura fracasó debido a conflictos como la Guerra de Marruecos.

Política Exterior y el Protectorado

Tras la crisis del 98, España centró su política exterior en el norte de África para romper su aislamiento internacional. Tras acuerdos con Francia y el Reino Unido, España obtuvo la zona del Rif, un territorio conflictivo habitado por bereberes. La movilización de reservistas en 1909 para asegurar las minas desencadenó la protesta social, agravada por desastres militares como la Batalla del Gurugú y la emboscada en el Barranco del Lobo.

Evolución Política y Conflictos Posteriores

Tras la caída de Maura, Canalejas intentó reformas como la separación entre Iglesia y Estado, pero el malestar social continuó creciendo. Otros hitos clave del reinado fueron:

  • Primera Guerra Mundial: España se mantuvo neutral, lo que benefició a la economía pero perjudicó a los trabajadores por el aumento de precios sin subida de salarios.
  • Crisis de 1917: Provocada por el malestar militar (Juntas de Defensa) y la huelga general convocada por UGT y CNT.
  • Desastre de Annual (1921): Una derrota estrepitosa en Marruecos que llevó a la creación del Expediente Picasso para depurar responsabilidades.

El Fin de la Monarquía y la Dictadura

En 1923, ante la crisis profunda del sistema constitucional, Primo de Rivera dio un golpe de Estado instaurando una dictadura militar con un programa inspirado en los regímenes autoritarios europeos. Este periodo finalizó en 1930, arrastrando consigo a la monarquía de Alfonso XIII y dando paso a la proclamación de la Segunda República.

Conclusión: La Lucha del Movimiento Obrero

El movimiento obrero se mantuvo muy activo durante este reinado, denunciando constantemente su situación de inferioridad. El sistema de cuotas para evitar la guerra, la carestía de la vida durante la Gran Guerra y la falta de apoyo a las familias de los soldados movilizados fueron los detonantes de una conflictividad constante. Mientras la aristocracia ofrecía escapularios, el pueblo demandaba justicia social y el fin de un sistema que los condenaba a la miseria y a la guerra.

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