El Nuevo Orden Europeo tras la Paz de Westfalia y el Ascenso de Luis XIV

Repercusiones Internas y el Nuevo Orden del Imperio

En cuanto a las repercusiones internas, Westfalia supuso un nuevo ordenamiento dentro del Imperio porque en estos tratados de paz se intentó crear un marco que garantizara el no surgimiento de conflictos similares en el futuro inmediato. En cuanto a las políticas, van a ser decisivas porque van a determinar la historia del Imperio en el futuro.

Transformaciones Religiosas y Soberanía Territorial

Por un lado, suponen la debilitación del principio reinante de la obligatoriedad religiosa y se reconoce la posibilidad de práctica de otras confesiones, incluso en público. Protestantes y católicos tendrán la misma representación cuando se aborden temas religiosos. Se resuelve otro conflicto de la Edad Media: aclarar quién tiene el poder en el Imperio, si el Emperador o los Estados.

Hasta este momento, el conflicto teórico de dónde reside la soberanía se había resuelto a favor del Emperador, pero no en Westfalia, que considera depositarios de la soberanía territorial a los Estados. Esto les otorga el derecho a cogobernar con el Emperador, sobre todo en la política exterior. Además, les da la capacidad de establecer alianzas exteriores con independencia de las que estableciese el Emperador. Esto tendrá una gran trascendencia, porque significaba que podían elegir aliados diferentes al Emperador si lo deseaban.

Crisis Institucional y el Papel de los Estados

Otro conflicto interno que se resuelve es el que enfrentaba a los Estados electores con los no electores. Se equipara a todos los Estados en materia política. A partir de aquí, tanto los electores como los que no, van a tener la misma consideración y privilegios. Esta solución significaba una revolución en la organización del Imperio.

Habría una importante crisis institucional. El Emperador queda más como una figura representativa que con un poder efectivo. En las demás materias, son los Estados los auténticos protagonistas. Este cambio en la constitución imperial fue minando la posición de los Habsburgo, con importantes consecuencias. No tardaron en aparecer enfrentamientos locales por cuestiones jurídicas e intentaron cada vez separar más sus intereses particulares de los de la Casa de los Habsburgo mediante alianzas con Estados extranjeros.

La Paz de los Pirineos y el Declive de la Monarquía Hispánica

Los acuerdos de Viena se van a ver completados con los que se adopten para poner fin a la guerra entre Francia y la Monarquía Hispánica. Se concretan en la Paz de los Pirineos, que se firma una década después de Westfalia, en 1659. Pese a firmarse diez años después, se puede considerar que forma parte de Westfalia porque pone fin a un conflicto que pertenecía a la Guerra de los Treinta Años.

Va a ser un tratado lesivo para la monarquía. Se firmará en la Isla de los Faisanes, en el Bidasoa. Será lesivo porque España tiene que ceder a Francia los territorios del Rosellón y la Cerdaña (conocida como la Cataluña francesa) y algunas plazas con territorio en Flandes, limítrofes con Francia. Además, se va a pactar el matrimonio entre María Teresa, hija de Felipe IV, y Luis XIV.

El acuerdo incluye entre sus cláusulas la renuncia de María Teresa a los derechos al trono español. A Luis XIV se le darían 500.000 ducados de oro por dicha renuncia. Este punto será fundamental en el momento en el que se plantee en Europa la sucesión de Carlos II. Esta firma, por tanto, significa momentáneamente la verdadera pacificación de los territorios europeos.

La Configuración Política de la Europa Post-Westfalia

Europa queda conformada políticamente por una serie de poderes de distinto tipo:

  • Poder Imperial: A partir de estos momentos es más teórico que real.
  • Monarquías Absolutistas: De las cuales la más significativa será la francesa, pero no la única. También se da en la Monarquía Hispánica, en los territorios de los Habsburgo, en Rusia, Suecia y Dinamarca.
  • Monarquía Parlamentaria: Que momentáneamente queda suspendida porque la vuelta al trono de los Estuardo acaba con el modelo de sistema político parlamentario de Cromwell (que en su última etapa no era monarquía, pero sí algo parecido).
  • Modelo de los Países Bajos: Como Holanda, Estado independiente desde Westfalia. En este modelo hay que compaginar el poder territorial de los Estados que la forman con un poder institucional ejecutivo que controla los territorios: el cargo del Estatúder.

Europa tiene el deseo de que la paz se perpetúe. Sin embargo, el objetivo de Westfalia de crear un equilibrio de poderes va a fracasar porque ni Austria ni Francia quieren renunciar a su objetivo de implantar su hegemonía sobre el resto de los Estados. En ese deseo, y en el de suceder a la Monarquía Hispánica, va a ser Francia la que se muestre más capaz para imponer sus intereses en el continente.

El Modelo de la Monarquía Absoluta: Luis XIV

El poder se había concentrado en la figura de Luis XIV, un monarca muy longevo que será sucedido por su nieto. Lleva a Francia a su momento más importante de la historia de esa monarquía, siendo conocido como el Rey Sol. La capacidad para construir un Estado que será referente político y cultural se va a fundamentar en dos elementos importantes:

  1. La concentración del poder en manos del monarca.
  2. La creación de una administración eficaz y centralizada que permite dotar al Estado de los instrumentos necesarios para hacer una política exitosa.

Reformas Estructurales del Estado Francés

Este éxito se consigue mediante una serie de reformas clave:

  • Reforma del Ejército: Le otorgó poder tanto dentro como fuera del país.
  • Reformas Hacendísticas: Permitieron dotar a la monarquía de los recursos económicos necesarios para sustentar su política expansionista. Se llevó a cabo una reforma de los mecanismos de cobro de impuestos para hacerlos más eficaces.

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