El Sistema de la Restauración Borbónica en España (1874-1902): Estabilidad, Fraude y Crisis del 98

La Restauración Borbónica en España: Un Periodo de Falsa Estabilidad (1874-1902)

La Restauración borbónica se extiende desde la caída de la I República en 1874 hasta el inicio del reinado de Alfonso XIII en 1902. Fue un periodo caracterizado por una relativa estabilidad política, cimentada en tres pilares fundamentales:

  • La Constitución de 1876.
  • El sistema bipartidista.
  • Una cierta prosperidad económica inicial.

Predominaron valores conservadores como el orden, la propiedad privada y la monarquía.

Los Cimientos del Régimen Canovista

Sin embargo, esta estabilidad se apoyó en un sistema poco democrático, basado en el fraude electoral, el caciquismo y la exclusión de amplios sectores políticos y sociales. Además, España vivió la pérdida de sus últimas colonias y el auge de los nacionalismos periféricos, lo que provocó una profunda crisis moral e ideológica tras 1898.

El Retorno de la Monarquía

En los últimos años del Sexenio Democrático, especialmente durante el gobierno de Serrano, las fuerzas conservadoras prepararon la restauración de la monarquía en la persona de Alfonso XII, hijo de Isabel II. El principal impulsor fue Antonio Cánovas del Castillo, quien buscó un régimen estable, moderadamente liberal, que pusiera fin a los pronunciamientos obreros y a los conflictos civiles.

En diciembre de 1874, Alfonso XII publicó el Manifiesto de Sandhurst, redactado por Cánovas, donde defendía una monarquía constitucional y conciliadora. Poco después, el pronunciamiento del general Martínez Campos en Sagunto proclamó rey a Alfonso XII, iniciando la Restauración. El nuevo régimen fue bien recibido por los sectores conservadores, que esperaban recuperar la estabilidad política y social.

Estructura del Sistema Político

El sistema canovista se apoyaba en varios pilares fundamentales:

  1. La Corona: Considerada una institución incuestionable y ejercía un papel arbitral en la vida política.
  2. Los partidos dinásticos: El Partido Conservador y el Partido Liberal se alternaban pacíficamente en el poder.
  3. El Ejército: Debía quedar al margen de la vida política.

Diferencias entre los Partidos Dinásticos

Aunque ambos partidos defendían la monarquía y el orden liberal, existían matices:

  • El Partido Conservador: Era más partidario del orden social tradicional, del sufragio restringido y de una mayor influencia de la Iglesia.
  • El Partido Liberal: Defendía reformas más amplias, como la ampliación de derechos, la libertad de asociación y la extensión del derecho al voto.

El Mecanismo del Fraude Electoral

El sistema político se basaba en el turno pacífico, mediante el cual conservadores y liberales se alternaban en el gobierno. Las elecciones estaban manipuladas a través del caciquismo y el fraude electoral, lo que garantizaba mayorías artificiales. El control electoral lo ejercían:

  • El ministro de Gobernación.
  • Los gobernadores civiles.
  • Los alcaldes.
  • Los caciques.

Se utilizaban prácticas como el encasillado, que consistía en decidir previamente los resultados electorales, y el pucherazo, que implicaba la manipulación directa de votos y actas. El cacique era una persona influyente a nivel local que controlaba el voto de la población mediante presiones, favores o amenazas.

La Crisis Colonial y el Desastre del 98

El problema colonial fue uno de los principales conflictos del periodo.

La Guerra de Cuba

Tras la Paz de Zanjón en 1878, que puso fin a la Guerra de los Diez Años en Cuba, España prometió reformas como la abolición de la esclavitud, mayores libertades políticas y una cierta autonomía para la isla. Sin embargo, estas promesas no se cumplieron plenamente, lo que provocó nuevas tensiones y dio lugar a la Guerra Chiquita en 1879.

En 1895 estalló una nueva guerra independentista liderada por José Martí. La intervención de EE. UU., interesada en el comercio del azúcar y el tabaco, agravó el conflicto. En 1898, tras la explosión del acorazado Maine en el puerto de La Habana, EE. UU. declaró la guerra a España. Las derrotas españolas en Cuba y Filipinas fueron rápidas, y la Paz de París supuso la pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, poniendo fin al imperio colonial español.

Consecuencias Ideológicas y Reformistas

La derrota de 1898 no provocó el hundimiento inmediato del sistema político, pero sí una profunda crisis moral e ideológica. Surgió el regeneracionismo, un movimiento crítico encabezado por Joaquín Costa, que denunciaba la corrupción política, el caciquismo y el atraso económico y educativo de España.

El Movimiento Regeneracionista

Los regeneracionistas defendían la necesidad de modernizar el país, reformar la agricultura, mejorar la educación, impulsar la ciencia y renovar la vida política. Estas ideas influyeron en la cultura y la literatura, especialmente en la Generación del 98. También se difundieron a través de la Institución Libre de Enseñanza, que promovía una educación laica, moderna y científica.

La Regencia de María Cristina (1885-1902)

La muerte de Alfonso XII en 1885 provocó el Pacto del Pardo, por el cual conservadores y liberales acordaron apoyar el gobierno de María Cristina y mantener el turno de partidos. Durante la regencia destacaron los gobiernos liberales, especialmente el llamado Gobierno largo de Sagasta, entre 1885 y 1890.

Reformas del Periodo Liberal

En este periodo se aprobaron importantes reformas:

  • La Ley de Asociaciones de 1887 permitió la legalización de asociaciones políticas y sindicales.
  • Se abolió la esclavitud en Cuba.
  • Se introdujeron los juicios por jurado.
  • Se aprobó el Código Civil de 1889, que unificó el derecho civil en todo el Estado.
  • En 1890 se estableció el sufragio universal masculino adulto, ampliando la participación política.

A pesar de estas reformas, el sistema comenzó a desgastarse por la división interna de los partidos, la muerte de Cánovas en 1897 y el aumento de la oposición al régimen.

Oposición al Sistema de la Restauración

El sistema de la Restauración fue cuestionado por diversas fuerzas políticas y sociales:

  • El Carlismo: Derrotado, se reorganizó como partido, aunque con escasa representación.
  • El Catalanismo: Evolucionó desde un movimiento cultural hacia un nacionalismo político, con las Bases de Manresa y la creación de la Lliga Regionalista.
  • El Nacionalismo Vasco: Impulsado por Sabino Arana, defendía la identidad vasca tras la abolición de los fueros.
  • El Republicanismo: Quedó dividido tras el fracaso de la I República y perdió fuerza durante los primeros años del régimen.
  • El Movimiento Obrero: Se desarrolló a partir de dos grandes corrientes: el anarquismo (fuerte en el campo andaluz y Cataluña) y el marxismo (que dio lugar a la fundación del PSOE en 1879 y del sindicato UGT).

Conclusión: El Desgaste Final del Régimen

La Restauración proporcionó estabilidad política, pero a costa de limitar la democracia y la participación ciudadana. El sistema se sostuvo sobre el fraude electoral y el caciquismo, lo que impidió una verdadera representación política. La pérdida de las colonias en 1898 puso de manifiesto las debilidades del régimen y aceleró su desgaste.

La desaparición de las grandes figuras políticas y el crecimiento de la oposición evidenciaron la crisis del sistema. El regeneracionismo influyó en las etapas posteriores de la historia de España, al plantear la necesidad de reformas profundas que la Restauración no logró llevar a cabo.

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