Economía en el Antiguo Régimen
La agricultura era la principal fuente de riqueza en el Antiguo Régimen.
La agricultura presentaba los siguientes rasgos:
- Su rendimiento era muy bajo debido al atraso técnico. Los abonos y útiles agrarios eran escasos y apenas tenían calidad. La producción se destinaba al autoconsumo y las malas cosechas daban lugar a frecuentes crisis de subsistencias, que originaban hambrunas y un aumento importante de las enfermedades y la mortalidad.
- La propiedad de la tierra estaba en manos de un reducido grupo de personas pertenecientes a la nobleza y al alto clero, aunque también existía una clase minoritaria de pequeños propietarios.
El Parlamentarismo Inglés
Los principios fundamentales de este sistema se expresaron en la Declaración de Derechos.
Dicha Declaración reducía las atribuciones del monarca y le obligaba a contar con el Parlamento para adoptar algunas decisiones como, por ejemplo:
- Reclutar un ejército en caso de guerra.
- Obtener recursos mediante el establecimiento de nuevos impuestos.
Los poderes del Estado quedaron divididos en tres tipos:
- Ejecutivo: su titular era el monarca, aunque su ejercicio estaba reservado al Gobierno, que debía rendir cuentas ante el Parlamento.
- Legislativo: el poder residía en el Parlamento que, a su vez, se dividía en dos cámaras: la de los Lores (cuyos miembros heredaban el cargo) y la de los Comunes (formada por diputados elegidos). El voto era muy restringido y solo podía ejercerlo alrededor de un 15% de los varones, es decir, quienes pertenecían a los grupos sociales más acomodados.
- Judicial: lo desempeñaban magistrados independientes de los otros dos poderes con el fin de garantizar la defensa de los ciudadanos.
La Guerra de los Siete Años
Este conflicto enfrentó a Gran Bretaña y a los reinos de Hannover y Prusia con Austria, Rusia y Francia y los aliados de esta última. Esta guerra terminó con la Paz de París, que tuvo varias consecuencias:
- Francia dejó de ser la potencia hegemónica en Europa y perdió su imperio colonial, que pasó en buena parte a manos de Gran Bretaña.
- España recuperó La Habana y Manila, ciudades que había perdido durante el conflicto y que los británicos devolvieron a cambio de las Floridas.
- Gran Bretaña resultó victoriosa una vez más, obtuvo los territorios norteamericanos de Francia y el control de la isla de San Cristóbal en el Caribe.
- Portugal, como aliada natural de Gran Bretaña, resultó favorecida y recibió el dominio de la Colonia del Sacramento.
Revolución Americana (Víspera de la Independencia)
Gracias a las buenas cosechas de mediados del siglo XVIII, la economía de las Trece Colonias británicas de Norteamérica se convirtió en una de las más productivas del mundo. Por otra parte, la sociedad colonial había evolucionado más rápido y era más igualitaria que la británica.
Sin embargo, la economía norteamericana experimentó una depresión entre 1765 y 1775: los hombres de negocios vieron disminuir sus beneficios y el pueblo perdió sus trabajos o pequeñas propiedades. Londres se enfrentaba a graves problemas económicos derivados de la Guerra de los Siete Años.
Revolución Americana (Víspera de la Independencia)
Gracias a las buenas cosechas de mediados del siglo XVIII, la economía de las Trece Colonias británicas de Norteamérica se convirtió en una de las más productivas del mundo. Por otra parte, la sociedad colonial había evolucionado más rápido y era más igualitaria que la británica.
Sin embargo, la economía norteamericana experimentó una depresión entre 1765 y 1775: los hombres de negocios vieron disminuir sus beneficios y el pueblo perdió sus trabajos o pequeñas propiedades. Londres se enfrentaba a graves problemas económicos derivados de la Guerra de los Siete Años.
La Convención Jacobina: El Terror
En la nueva etapa de la Convención gobernaron los jacobinos, entre los que pronto destacó Robespierre, quien quedó solo en la cúspide del poder y se convirtió en el símbolo del Terror.
Robespierre situó en puestos clave a colaboradores como Carnot, que reorganizó el Ejército y logró el milagro militar de la revolución. Entre otras medidas, decretó una leva en masa en agosto de 1793 que supuso la incorporación a filas de un millón de soldados. La Convención jacobina se enfrentó a graves problemas. Los montañeses se dividieron en izquierdistas y moderados. El Comité de Salvación empezó a perder apoyos: las victorias militares habían distendido los ánimos y crecía entre los franceses un deseo de paz y de orden.
