1. Las fuerzas sociales y políticas en la Segunda República Española (1931-1936)
Durante la Segunda República Española se produjo una gran movilización política y social, debido a la instauración de un sistema democrático que permitió la participación política de amplios sectores de la población que anteriormente habían estado excluidos durante la Restauración y la dictadura de Primo de Rivera. Este periodo se caracterizó por una fuerte polarización entre las fuerzas de izquierda, que defendían reformas profundas, y las fuerzas conservadoras, que querían mantener el orden social tradicional.
Principales sectores sociales y su organización
- La clase obrera: Formada por obreros industriales y jornaleros agrícolas, especialmente en regiones como Andalucía y Extremadura, donde existía una gran desigualdad social. Estos sectores estaban organizados en sindicatos como la UGT (vinculada al PSOE), que defendía mejoras laborales mediante reformas políticas, y la CNT (de ideología anarquista), que abogaba por la revolución social y rechazaba el sistema republicano. También destacó el Partido Comunista (PCE), que fue aumentando su influencia progresivamente.
- Las clases medias: Integradas por funcionarios, pequeños empresarios, intelectuales y profesionales liberales. Apoyaron mayoritariamente a la República como vía de modernización. Estaban representadas por partidos republicanos de izquierda, como el liderado por Manuel Azaña, impulsor de reformas militares, educativas y religiosas.
- Las clases altas: Formadas por grandes propietarios agrícolas, la alta burguesía, la Iglesia y sectores del ejército. Se opusieron a las reformas al considerarlas una amenaza a sus privilegios. Su representación política principal fue la CEDA, liderada por José María Gil-Robles, defensora de los valores católicos y el orden tradicional.
Surgimiento de extremismos y nacionalismos
También surgieron grupos de extrema derecha, como la Falange Española, fundada por José Antonio Primo de Rivera, que defendía un Estado autoritario inspirado en el fascismo. Por otro lado, tuvieron gran importancia los nacionalismos periféricos, especialmente en Cataluña, donde se restauró la Generalitat y se aprobó el Estatuto de Autonomía.
En conclusión, la Segunda República se caracterizó por una gran diversidad de fuerzas y una fuerte confrontación entre sectores reformistas y conservadores, lo que generó una notable inestabilidad política.
Comentario de documento: Discurso sobre los acontecimientos del 6 de octubre de 1934
Clasificación y contexto histórico
Nos encontramos ante un texto de naturaleza política y carácter circunstancial, tratándose de un discurso que valora hechos concretos. Es una fuente primaria, elaborada en el momento histórico de los hechos. Su autor es Alejandro Lerroux, jefe del gobierno de la República, y su destinatario es el pueblo español y las Cortes. El contexto se sitúa en el Bienio Radical-cedista, tras la Revolución de octubre de 1934.
Análisis de las ideas principales
La idea principal es la condena de la actuación del gobierno autónomo de Cataluña, acusado de subversión revolucionaria contra el Estado. Lerroux defiende la legitimidad del gobierno central y critica el uso de la autonomía para enfrentar al poder estatal.
- Calificación de los hechos: El autor describe lo ocurrido entre el 6 y 7 de octubre como un acto de “abominación” e “intentona de subversión”.
- Crítica a la Generalitat: Se refiere a la proclamación del Estado Catalán por parte de Lluís Companys como una traición a la confianza depositada en la autonomía.
- Defensa del orden legal: El texto sostiene que los desacuerdos deben resolverse en el parlamento y no mediante la violencia, reflejando la desconfianza conservadora hacia el sistema autonómico.
Como consecuencia, el gobierno central intervino la Generalitat, suspendió el Estatuto y encarceló a sus dirigentes, aumentando la polarización que facilitaría la crisis final del régimen en 1936.
2. Características del Bienio Radical-cedista o Bienio Negro (1933-1935)
El Bienio Radical-cedista comenzó tras las elecciones de noviembre de 1933. El gobierno fue presidido por el Partido Radical de Alejandro Lerroux, con el apoyo parlamentario de la CEDA y bajo la presidencia de Niceto Alcalá-Zamora.
Política de rectificación y parálisis reformista
La característica principal fue la paralización de las reformas del periodo anterior:
- Ámbito agrario: Se frenó la reforma agraria y se devolvieron tierras a antiguos propietarios.
- Ámbito militar: Se favoreció a sectores conservadores y se concedió la amnistía a implicados en el golpe de Sanjurjo (1932).
- Ámbito religioso: Se redujeron las medidas anticlericales para favorecer a la Iglesia.
Conflictividad y crisis final
El descontento social culminó en la Revolución de octubre de 1934, con una insurrección minera en Asturias duramente reprimida y la proclamación del Estado Catalán por Companys. El periodo terminó en 1935 debido a escándalos de corrupción (como el del Estrapelo) que afectaron al Partido Radical, provocando las elecciones de febrero de 1936 ganadas por el Frente Popular.
3. Comentario de documento: Artículos de la Constitución española de 1931
Naturaleza y principios fundamentales
Este es un texto de naturaleza jurídica y carácter constitucional. Es una fuente primaria redactada por las Cortes Constituyentes de 1931. Su objetivo era definir el nuevo modelo de Estado tras la caída de Alfonso XIII.
Análisis de los artículos destacados
- Artículo 1: Define a España como una “República democrática de trabajadores de toda clase”, estableciendo que la soberanía reside en el pueblo y definiendo un Estado integral compatible con la autonomía regional.
- Artículos 8 y 11: Regulan la organización territorial y reconocen el derecho a los Estatutos de Autonomía, respondiendo a las demandas de Cataluña y el País Vasco.
- Artículos 3 y 26: Establecen el carácter laico del Estado. El artículo 3 elimina la religión oficial, mientras que el 26 limita el poder de la Iglesia, prohibiendo su financiación pública y sometiendo a las órdenes religiosas a la ley civil.
En conclusión, la Constitución de 1931 fue una de las más avanzadas de su época por su carácter progresista y reformista. No obstante, la separación Iglesia-Estado y la descentralización generaron una fuerte oposición en los sectores tradicionales, dificultando la estabilidad del régimen republicano.
