Raíces ideológicas del antisemitismo moderno
Anteriormente, la cosmovisión europea se centraba en la salvación del hombre, la monarquía, la iglesia universal, la ley absoluta, la revelación, el ideal de pobreza y una concepción moral del Estado fundada en las enseñanzas de los Padres de la Iglesia. Posteriormente, el paradigma cambió hacia la defensa del poder en Europa, el fortalecimiento de los Estados individuales, la ley natural, la razón, la ambición de posesiones materiales y el poder del Estado.
Exponentes del pensamiento antijudío
- Martín Lutero: Utilizaba acusaciones como el deicidio, el envenenamiento de pozos y el crimen ritual.
- Locke: Consideraba al judío como un hombre, pero inferior.
- Spencer: Calificaba al pueblo judío como corrupto, ignorante y prejuicioso.
- T. Morgan: Describía a los judíos como pobres y despreciables.
- Voltaire: Los tildaba de pueblo ignorante.
- Michelis: Los consideraba viciosos, deshonestos, sin honor, inservibles como soldados y sin religión.
- Kant: Afirmaba que el judaísmo no es una religión.
- Hegel: Cuestionaba la realidad del mundo exterior, limitándose a lo que percibía.
- Herder: Definía a los judíos como una planta parásita en las naciones.
- Holbach: Los señalaba como enemigos de la raza humana.
Raíces sociales y económicas del antisemitismo moderno
El desarrollo técnico, los nuevos inventos y el auge del comercio crearon una clase de capitalistas con riqueza excedente. El mercantilismo fomentó la industria, mientras que la urbanización impulsó a la clase media. Surgieron instituciones políticas como partidos obreros, sindicatos y cooperativas. La emancipación judía se convirtió en un tema político controvertido, debatiéndose su integración social y moral.
En el siglo XIX, la rápida urbanización de los judíos, mayoritariamente de clases bajas, permitió su ascenso en actividades bancarias, logrando hitos como la elección de un banquero judío como concejal en Berlín.
La prensa como elemento unificador
La prensa judía fue fundamental para fortalecer los lazos comunitarios, informando sobre la situación del pueblo en diversos idiomas. En Europa Oriental, se publicaba en hebreo para difundir el espíritu de una moderada haskalá.
Cambios económicos y profesionales
La sociedad judía se transformó: de los contactos feudales pasaron a los centros industriales. Muchos se convirtieron en artesanos, obreros textiles o tabaqueros, aunque esto también aumentó la pobreza y la criminalidad en ciertos sectores. Los judíos acaudalados, como la familia Rothschild, dominaron las finanzas y la construcción de ferrocarriles en Europa.
Período de la reacción (1815-1848)
Tras la era napoleónica, el Congreso de Viena buscó restaurar el ancien régime, imponer monarquías, fortalecer la iglesia y frenar el liberalismo. Entre 1815 y 1848, Europa vivió tres oleadas revolucionarias:
- 1820: Búsqueda de monarquías constitucionales.
- 1830: Fin del absolutismo en Europa occidental, con el poder en manos de la alta burguesía.
- 1848: Movimiento masivo pero fallido, marcado por crisis económicas y demandas de sufragio universal.
El movimiento Hep-Hep
En 1819 estallaron disturbios antijudíos violentos, atacando propiedades y negocios, lo que generó gran preocupación en la Confederación de Bavaria.
Romanticismo, Folkismo y Nacionalismo
El Romanticismo surgió como reacción contra el racionalismo de la Ilustración, valorando la imaginación, la Edad Media y el folklore. El Folkismo, por su parte, exaltó el sentimiento nacional y étnico como respuesta a la modernización. El nacionalismo consolidó Estados unificados, destacando la unificación alemana bajo Otto von Bismarck (con su política de «sangre y hierro») y la unificación italiana liderada por Mazzini y Garibaldi.
El movimiento obrero y el antisemitismo de izquierda
El movimiento obrero surgió como resistencia a la explotación industrial. El anarquismo buscaba la eliminación del Estado, mientras que el socialismo científico de Marx y Engels analizaba la lucha de clases entre proletariado y burguesía.
Paralelamente, surgió un antisemitismo de izquierda, donde figuras como Fourier atacaron a los judíos. En respuesta, se creó la Unión Socialista Hebrea, fundada por Liberman, quien sostenía que la redención judía dependía de la solución del problema económico.
