Diferencias entre moderados y progresistas

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3_ LA EVOLUCIÓN POLÍTICA (1833-1843)


Tras La muerte de Fernando VII, la primera propuesta de los consejeros de María Cristina de Borbón fue realizar unas reformas a fin de Alcanzar un “justo medio” que pudiera atraer a los carlistas y a Los liberales de distinto signo. Los Gobiernos que se sucedieron Tuvieron diferentes actitudes.

3.1_ LAS CORRIENTES DEL LIBERALISMO: MODERADOS Y PROGRESISTAS

Ambos Admitían ciertas bases: aceptación de una ley fundamental escrita, La Constitución, y de unos órganos representativos basados en el Sufragio censitario y en la necesidad de un régimen con opinión Pública y con libertades individuales.

El modelo moderado era pragmático; atendía Prioritariamente a intereses económicos (puesto que el Estado Estaba en bancarrota), su preocupación fundamental era construir un Estado unitario servido por una administración Centralizadora controlada por las clases propietarias e ilustradas.
Consideraban la monarquía como institución clave del sistema Político.

El Poder debía estar controlado por las clases propietarias e Ilustradas, y por ello se dejaba de lado a la gran masa de las clases Populares. Para ello, el procedimiento elegido era el del sufragio Censitario.

El modelo progresista planteaba un programa reformista Sustentado en principios políticos:
La soberanía reside en El pueblo; las Cortes representan dicha soberanía y ejercen el poder Legislativo; la Constitución es la norma superior del Estado, el rey Debe jurarla y cumplir sus preceptos; el rey reina, pero no gobierna.

Defendían El sufragio censitario, pero menos restringido.
También Eran partidarios del librecambio y de eliminar el servicio militar Obligatorio. Las clases medias fueron su principal clientela Política.

3.2_ EL ESTATUTO REAL

En Enero de 1834, el nuevo ministro Martínez de la Rosa intentó lograr Un equilibrio entre las tendencias liberales (moderada y radical). El Primer resultado fue la elaboración del Estatuto Real.

Era Una Carta otorgada parecida a la que Luis XVIII había Ofrecido a los franceses:
el monarca, sin que las Cortes Intervinieran, se limitaba a consentir a su lado otros poderes del Estado.
Era una Constitución incompleta: no regulaba los poderes Del rey ni del Gobierno, ni recogía declaración alguna sobre los Derechos de los individuos.

El Estatuto Real no satisfacía a los liberales radicales, quienes Propónían una auténtica Constitución nueva (o la vuelta a la de 1812). El Estatuto no solo no solucionaba los problemas, sino que Resultaba un freno para las auténticas reformas que se reclamaban.

3.3_ EL REFORMISMO LIBERAL. LA CONSTITUCIÓN DE 1837

La Incierta evolución de la guerra carlista y la desastrosa situación De la Hacienda Pública provocando un clima de crispación social y Política. En el verano de 1834 tuvieron lugar manifestaciones de Anticlericalismo de una gran violencia contra los frailes de los Conventos, considerados cómplices de los carlistas. A laño Siguiente ocurríó lo mismo en Barcelona y también en Zaragoza.

Obligaron A la regente a encargar el Gobierno al conde de Toreno, que incorporó A Juan Álvarez Mendizábal. Este asumíó la presidencia tres meses Más tarde, manteniendo la cartera de la Hacienda, con un plan de Medidas radicales.

El Malestar urbano enseguida se manifestó con rebeliones por Gran parte del país, cuya culminación fue el pronunciamiento de Los sargentos de la Granja (Agosto de 1836), que obligó a la Regente a entregar el Gobierno a los progresistas, dirigidos por Calatrava y Mendizábal.

Las Cortes Constituyentes surgidas decidieron elaborar una nueva Constitución a la vez que entraban en vigor los decretos de Disolución de conventos, expropiación y desamortización de Sus bienes. Se pretendía sanear la Hacienda, obtener el apoyo de los Compradores y obtener recursos para ganar la guerra.

La Promulgación de la nueva Constitución (1837) coincidíó con El avance del ejército carlista avanzaba con firmeza hacia Madrid, Por ello reflejó un consenso entre los dos grupos liberales, de Forma que con esta Constitución pudieran gobernar ambos. Así fue Entre 1837 y 1840.

Era Una Constitución breve, bicameral, basada en los Principios de la soberanía nacional, división de poderes Y reconocimiento de los derechos individuales.
Los aspectos Más progresistas fueron la libertad de prensa, la autonomía Política y de gestión otorgada a los ayuntamientos y la Recuperación de la Milicia Nacional, que garantizaba la Defensa armada de la ciudadanía, la Constitución y de los derechos Políticos.

3.4_ LA REGENCIA DE Espartero (1840-1843)

EL Prestigio del general Espartero era enorme tras el fin de la guerra Contra los carlistas. Se había convertido en un auténtico ídolo de Los liberales progresistas. Pero su prestigio crecíó aún más Cuando en 1840 defendíó los alzamientos frente al proyecto de Ley De Ayuntamientos.

Este Proyecto de ley reducía el poder independiente de los ayuntamientos Al establecer que los alcaldes no serían elegidos, sino nombrados Por los gobiernos, con lo que se conculcaba el artículo 70 de la Constitución vigente. La reina gobernadora firmó la ley, y con ella Llegaron los desórdenes y María Cristina decidíó viajar a Francia, Renunciando a gobernar.

Se Formó un breve ministerio-regencia, presidido por Espartero, Que duró hasta 1841, año en que las Cortes lo eligieron regente.
Su mandato estuvo salpicado de revueltas encabezadas por generales Moderados partidarios de María Cristina. La exregente seguía Influyendo en la vida política española, y eran conocidas sus Intrigas y negocios poco limpios.

Espartero reprimíó con dureza pronunciamientos moderados.
En 1842 llegó A ordenar el bombardeo de barrios de Barcelona, donde se habían Producido motines a causa de una dura crisis industrial.

A Finales de Julio de 1843, un nuevo pronunciamiento del general Narváez puso de manifiesto que Espartero apenas tenía ya Partidarios. Habían decidido acabar con su excesivo poder personal.

4_ LA DÉCADA MODERADA

Cuando Narváez llegó a la presidencia del Gobierno inició una serie de reformas, robusteciendo el poder de la Corona y organizando una Administración centralista.

4.1_ CONTRARREFORMAS MODERADAS Y CONSTITUCIÓN DE 1845

El orden público estricto y el control político desde una Administración centralizada fueron los principios orientadores de las contrarreformas moderadas. En 1843 se suprimíó la Milicia Nacional, sustituida por la Guardia
 Civil (1844), encargada de salvaguardar el orden público y la propiedad privada.

En Enero de 1845, una ley orgánica suprimíó el carácter electivo de los alcaldes, que serían nombrados por el Gobierno.

En Julio de 1845 se pasó al control directo de la imprenta y de la prensa.
La liquidación del constitucional se culminó con la promulgación de una nueva Constitución, que sustituyó el principio de soberanía nacional por la soberanía compartida, limitando el poder de las Cortes y ampliando las prerrogativas del rey (el rey escucha a las Cortes, pero no está obligado a obedecer).

4.2_ EL CLERICALISMO MODERADO: EL CONCORDATO DE 1851

Otro aspecto destacado de la Constitución fue la declaración de que la religión de la nacíón española era la católica, apostólica y romana.
Los moderados intentaban restablecer las relaciones con el papa y negociaron un concordato que se firmaría en 1851.

El concordato interpretaba que la única religión del Estado era la católica.
Las principales consecuencias eran la intervención que se concedía a los obispos en la enseñanza y el apoyo que los Gobiernos se obligarían a prestarles en la represión de las llamadas doctrinas heréticas.

Los Gobiernos moderados iban a conseguir dos importantes logros: los bienes desamortizados quedaban en manos de sus propietarios y la renovación del derecho de presentación de obispos.

En este proceso de acercamiento a la Iglesia había prevalecido la convicción de los moderados de que el orden público pasaba por un pacto con la religión.


4.3_ LA ORGANIZACIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN

Se formó una Comisión General de Codificación para elaborar un proyecto de Código Civil centrado en la defensa de la propiedad privada, que sería calificado como “un cántico a la propiedad privada”. Complementando al proyecto, en 1848 se publicó el nuevo Código Penal.

La centralización, sustentada por la reforma territorial de Javier de Burgos, quedó consolidada mediante leyes concretas que regulaban la ordenación provincial y la Administración local, concentrando los gobernadores civiles la autoridad de cada provincia.

En Septiembre de 1845 se centralizó la instrucción pública.

La tercera de las reformas fue la hacendística.
Se concretó en nuevas contribuciones directas, pero sobre todo en impuestos como los consumos (antiguas rentas provinciales), que agravaban cualquier tipo de transacciones. Junto con las rentas de aduanas y otros impuestos indirectos alcanzaban el 70% de los ingresos.

La reforma fiscal de Mon-Santillán establecíó un sistema fiscal que duraría más de un siglo y que no cumpliría los requisitos de un sistema tributario moderno, entre otros los de equidad, flexibilidad o suficiencia. La carga fiscal recaía principalmente sobre las capas populares.
Prosiguió la tradición del fraude y de la evasión fiscal de los grandes propietarios. No se lograron generar los ingresos suficientes, consecuencia de un déficit crónico y una deuda pública muy cuantiosa, cuyo pago supónía en torno al 25% del gasto público.


5_ EL BIENIO PROGRESISTA (1854-1856)


La revolución de 1854 trajo consigo un cambio de rumbo en la orientación política del país, mediante un nuevo pronunciamiento militar. En Junio de 1854, una facción del ejército encabezada por el general moderado O’Donell se enfrentó a las tropas del Gobierno. En Manzanares se le uníó el general Serrano y ambos decidieron lanzar un Manifiesto al País con promesas progresistas. Las agitaciones populares proliferaron y casi toda España se uníó a la insurrección, de modo que el alzamiento militar acabó convertido en un movimiento popular y progresista.
Isabel II decidíó entregar el poder al general Espartero.


5.1_ LAS REFORMAS PROGRESISTAS DEL BIENIO

Comenzó lo que se llamó el Bienio Progresista, que duraría hasta Septiembre de 1856. El punto principal fue la elaboración de una nueva Constitución (que no fue promulgada).

Reflejaba el ideario progresista:
La soberanía nacional, el establecimiento de limitaciones al poder de la Corona, una prensa sometida al juicio de un jurado, la vuelta de la Milicia Nacional, los alcaldes elegidos por los vecinos, un Senado elegido por los votantes, autonomía de las Cortes y primacía del Congreso sobre este, y tolerancia religiosa.

La política económica tuvo como eje principal la desamortización de Pascual Madoz y una serie de leyes aperturistas: 
Ley de Ferrocarriles de 1855, Ley Bancaria de 186 y creación del Banco de España en ese mismo año.


5.2_ NUEVAS CORRIENTES POLÍTICAS

A la izquierda del progresismo se consolidaron las opciones demócrata y republicana;
Esta última recogía corrientes como el socialismo y el federalismo.

En cuanto al movimiento obrero, sus orígenes también datan de la década de 1840, cuando surgieron las primeras organizaciones de trabajadores en Cataluña.
Con el Bienio Progresista crecieron las esperanzas de reconocimiento y libertad de asociación, y el movimiento obrero ensayó sus primeras fórmulas de acción (huelga general).

El carlismo volvíó a dar señales de vida, promoviendo partidas armadas en el campo. Una nueva crisis estaba servida.

6_LA UníÓN LIBERAL Y EL RETORNO DEL MODERANTISMO (1856-1868)


La crisis se produjo en Julio de 1856: ante la inestabilidad existente, O’Donnell dio un auténtico Golpe de Estado y desplazó del poder a Espartero y al partido progresista. De este modo, el Bienio Progresista acabó como había comenzado: a tiros y con derramamiento de sangre.

O’Donnell asumíó la presidencia del Gobierno con el respaldo de su nuevo partido, la Uníón Liberal, cuyos objetivos principales eran: consolidación de la monarquía constitucional, respeto a “los legítimos derechos y libertades”, restablecimiento del orden público y conciliación de las tendencias moderada y progresista. Repuso la Constitución de 1845, pero fue un mandato breve. 
Retornó Narváez al Gobierno con la supresión del Acta Adicional y la interrupción de la desamortización.

Una nueva oportunidad para la Uníón Liberal fue el período 1858-1863. Fueron años de expansión económica en los que España se incorporó al lado de Francia a la carrera por reconstruir un Imperio colonial.
En las expediciones a México e Indochina adquiríó un gran reconocimiento el general Prim, líder progresista y convencido defensor de la monarquía constitucional.

En 1864 volvíó Narváez al Gobierno y, con él, una política conservadora y de represión de las libertades públicas.

4_ LA DÉCADA MODERADA

Cuando Narváez llegó a la presidencia del Gobierno inició una serie de reformas, robusteciendo el poder de la Corona y organizando una Administración centralista.

4.1_ CONTRARREFORMAS MODERADAS Y CONSTITUCIÓN DE 1845

El orden público estricto y el control político desde una Administración centralizada fueron los principios orientadores de las contrarreformas moderadas. En 1843 se suprimíó la Milicia Nacional, sustituida por la Guardia
 Civil (1844), encargada de salvaguardar el orden público y la propiedad privada.

En Enero de 1845, una ley orgánica suprimíó el carácter electivo de los alcaldes, que serían nombrados por el Gobierno.

En Julio de 1845 se pasó al control directo de la imprenta y de la prensa.
La liquidación del constitucional se culminó con la promulgación de una nueva Constitución, que sustituyó el principio de soberanía nacional por la soberanía compartida, limitando el poder de las Cortes y ampliando las prerrogativas del rey (el rey escucha a las Cortes, pero no está obligado a obedecer).

4.2_ EL CLERICALISMO MODERADO: EL CONCORDATO DE 1851

Otro aspecto destacado de la Constitución fue la declaración de que la religión de la nacíón española era la católica, apostólica y romana.
Los moderados intentaban restablecer las relaciones con el papa y negociaron un concordato que se firmaría en 1851.

El concordato interpretaba que la única religión del Estado era la católica.
Las principales consecuencias eran la intervención que se concedía a los obispos en la enseñanza y el apoyo que los Gobiernos se obligarían a prestarles en la represión de las llamadas doctrinas heréticas.

Los Gobiernos moderados iban a conseguir dos importantes logros: los bienes desamortizados quedaban en manos de sus propietarios y la renovación del derecho de presentación de obispos.

En este proceso de acercamiento a la Iglesia había prevalecido la convicción de los moderados de que el orden público pasaba por un pacto con la religión.

4.3_ LA ORGANIZACIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN

Se formó una Comisión General de Codificación para elaborar un proyecto de Código Civil centrado en la defensa de la propiedad privada, que sería calificado como “un cántico a la propiedad privada”. Complementando al proyecto, en 1848 se publicó el nuevo Código Penal.

La centralización, sustentada por la reforma territorial de Javier de Burgos, quedó consolidada mediante leyes concretas que regulaban la ordenación provincial y la Administración local, concentrando los gobernadores civiles la autoridad de cada provincia.

En Septiembre de 1845 se centralizó la instrucción pública.

La tercera de las reformas fue la hacendística.
Se concretó en nuevas contribuciones directas, pero sobre todo en impuestos como los consumos (antiguas rentas provinciales), que agravaban cualquier tipo de transacciones. Junto con las rentas de aduanas y otros impuestos indirectos alcanzaban el 70% de los ingresos.

La reforma fiscal de Mon-Santillán establecíó un sistema fiscal que duraría más de un siglo y que no cumpliría los requisitos de un sistema tributario moderno, entre otros los de equidad, flexibilidad o suficiencia. La carga fiscal recaía principalmente sobre las capas populares.
Prosiguió la tradición del fraude y de la evasión fiscal de los grandes propietarios. No se lograron generar los ingresos suficientes, consecuencia de un déficit crónico y una deuda pública muy cuantiosa, cuyo pago supónía en torno al 25% del gasto público.

5_ EL BIENIO PROGRESISTA (1854-1856)


La revolución de 1854 trajo consigo un cambio de rumbo en la orientación política del país, mediante un nuevo pronunciamiento militar. En Junio de 1854, una facción del ejército encabezada por el general moderado O’Donell se enfrentó a las tropas del Gobierno. En Manzanares se le uníó el general Serrano y ambos decidieron lanzar un Manifiesto al País con promesas progresistas. Las agitaciones populares proliferaron y casi toda España se uníó a la insurrección, de modo que el alzamiento militar acabó convertido en un movimiento popular y progresista.
Isabel II decidíó entregar el poder al general Espartero.

5.1_ LAS REFORMAS PROGRESISTAS DEL BIENIO

Comenzó lo que se llamó el Bienio Progresista, que duraría hasta Septiembre de 1856. El punto principal fue la elaboración de una nueva Constitución (que no fue promulgada).

Reflejaba el ideario progresista:
La soberanía nacional, el establecimiento de limitaciones al poder de la Corona, una prensa sometida al juicio de un jurado, la vuelta de la Milicia Nacional, los alcaldes elegidos por los vecinos, un Senado elegido por los votantes, autonomía de las Cortes y primacía del Congreso sobre este, y tolerancia religiosa.

La política económica tuvo como eje principal la desamortización de Pascual Madoz y una serie de leyes aperturistas: 
Ley de Ferrocarriles de 1855, Ley Bancaria de 186 y creación del Banco de España en ese mismo año.

5.2_ NUEVAS CORRIENTES POLÍTICAS

A la izquierda del progresismo se consolidaron las opciones demócrata y republicana;
Esta última recogía corrientes como el socialismo y el federalismo.

En cuanto al movimiento obrero, sus orígenes también datan de la década de 1840, cuando surgieron las primeras organizaciones de trabajadores en Cataluña.
Con el Bienio Progresista crecieron las esperanzas de reconocimiento y libertad de asociación, y el movimiento obrero ensayó sus primeras fórmulas de acción (huelga general).

El carlismo volvíó a dar señales de vida, promoviendo partidas armadas en el campo. Una nueva crisis estaba servida.

6_LA UníÓN LIBERAL Y EL RETORNO DEL MODERANTISMO (1856-1868)


La crisis se produjo en Julio de 1856: ante la inestabilidad existente, O’Donnell dio un auténtico Golpe de Estado y desplazó del poder a Espartero y al partido progresista. De este modo, el Bienio Progresista acabó como había comenzado: a tiros y con derramamiento de sangre.

O’Donnell asumíó la presidencia del Gobierno con el respaldo de su nuevo partido, la Uníón Liberal, cuyos objetivos principales eran: consolidación de la monarquía constitucional, respeto a “los legítimos derechos y libertades”, restablecimiento del orden público y conciliación de las tendencias moderada y progresista. Repuso la Constitución de 1845, pero fue un mandato breve. 
Retornó Narváez al Gobierno con la supresión del Acta Adicional y la interrupción de la desamortización.

Una nueva oportunidad para la Uníón Liberal fue el período 1858-1863. Fueron años de expansión económica en los que España se incorporó al lado de Francia a la carrera por reconstruir un Imperio colonial.
En las expediciones a México e Indochina adquiríó un gran reconocimiento el general Prim, líder progresista y convencido defensor de la monarquía constitucional.

En 1864 volvíó Narváez al Gobierno y, con él, una política conservadora y de represión de las libertades públicas.

4_ LA DÉCADA MODERADA

Cuando Narváez llegó a la presidencia del Gobierno inició una serie de Reformas, robusteciendo el poder de la Corona y organizando una Administración centralista.


4.1_ CONTRARREFORMAS MODERADAS Y CONSTITUCIÓN DE 1845

El orden público estricto y el control político desde una Administración centralizada fueron los principios Orientadores de las contrarreformas moderadas. En 1843 se suprimíó La Milicia Nacional, sustituida por la Guardia
Civil (1844), encargada de salvaguardar el orden público y la propiedad Privada.

En Enero de 1845, una ley orgánica suprimíó el carácter electivo De los alcaldes, que serían nombrados por el Gobierno.

En Julio de 1845 se pasó al control directo de la imprenta y de la Prensa.
La liquidación del constitucional se culminó con la Promulgación de una nueva Constitución, que sustituyó el Principio de soberanía nacional por la soberanía compartida, limitando el poder de las Cortes y ampliando las prerrogativas del rey (el rey escucha a las Cortes, pero no está obligado a Obedecer).


4.2_ EL CLERICALISMO MODERADO: EL CONCORDATO DE 1851

Otro Aspecto destacado de la Constitución fue la declaración de que la religión de la nacíón española era la católica, apostólica y Romana.
Los moderados intentaban restablecer las relaciones con El papa y negociaron un concordato que se firmaría en 1851.

El concordato interpretaba que la única religión del Estado Era la católica.
Las principales consecuencias eran la Intervención que se concedía a los obispos en la enseñanza Y el apoyo que los Gobiernos se obligarían a prestarles en la represión de las llamadas doctrinas heréticas.

Los Gobiernos moderados iban a conseguir dos importantes logros: los bienes desamortizados quedaban en manos de sus propietarios y La renovación del derecho de presentación de obispos.

En Este proceso de acercamiento a la Iglesia había prevalecido la Convicción de los moderados de que el orden público pasaba por un pacto con la religión.


4.3_ LA ORGANIZACIÓN DE LA ADMINISTRACIÓN

Se Formó una Comisión General de Codificación para elaborar un Proyecto de Código Civil centrado en la defensa de la propiedad Privada, que sería calificado como “un cántico a la propiedad Privada”. Complementando al proyecto, en 1848 se publicó el nuevo Código Penal.

La centralización, sustentada por la reforma territorial de Javier de Burgos, quedó consolidada mediante leyes concretas que Regulaban la ordenación provincial y la Administración local, Concentrando los gobernadores civiles la autoridad de cada Provincia.

En Septiembre de 1845 se centralizó la instrucción pública.

La Tercera de las reformas fue la hacendística.
Se concretó en Nuevas contribuciones directas, pero sobre todo en impuestos como los Consumos (antiguas rentas provinciales), que agravaban cualquier Tipo de transacciones. Junto con las rentas de aduanas y otros impuestos indirectos alcanzaban el 70% de los ingresos.

La reforma fiscal de Mon-Santillán establecíó un sistema fiscal Que duraría más de un siglo y que no cumpliría los requisitos de Un sistema tributario moderno, entre otros los de equidad, Flexibilidad o suficiencia. La carga fiscal recaía principalmente Sobre las capas populares.
Prosiguió la tradición del fraude Y de la evasión fiscal de los grandes propietarios. No se lograron Generar los ingresos suficientes, consecuencia de un déficit crónico Y una deuda pública muy cuantiosa, cuyo pago supónía en torno al 25% del gasto público.


5_ EL BIENIO PROGRESISTA (1854-1856)


La revolución de 1854 trajo consigo un cambio de rumbo en la Orientación política del país, mediante un nuevo pronunciamiento Militar. En Junio de 1854, una facción del ejército encabezada por El general moderado O’Donell se enfrentó a las tropas del Gobierno. En Manzanares se le uníó el general Serrano y ambos Decidieron lanzar un Manifiesto al País con promesas Progresistas. Las agitaciones populares proliferaron y casi toda España se uníó a la insurrección, de modo que el alzamiento Militar acabó convertido en un movimiento popular y progresista.
Isabel II decidíó entregar el poder al general Espartero.


5.1_ LAS REFORMAS PROGRESISTAS DEL BIENIO

Comenzó Lo que se llamó el Bienio Progresista, que duraría hasta Septiembre De 1856. El punto principal fue la elaboración de una nueva Constitución (que no fue promulgada).

Reflejaba El ideario progresista:
La soberanía nacional, el Establecimiento de limitaciones al poder de la Corona, una prensa Sometida al juicio de un jurado, la vuelta de la Milicia Nacional, Los alcaldes elegidos por los vecinos, un Senado elegido por los Votantes, autonomía de las Cortes y primacía del Congreso sobre Este, y tolerancia religiosa.

La Política económica tuvo como eje principal la desamortización De Pascual Madoz y una serie de leyes aperturistas:
Ley de Ferrocarriles de 1855, Ley Bancaria de 186 y creación Del Banco de España en ese mismo año.


5.2_ NUEVAS CORRIENTES POLÍTICAS

A La izquierda del progresismo se consolidaron las opciones demócrata Y republicana;
Esta última recogía corrientes como el socialismo y el federalismo.

En Cuanto al movimiento obrero, sus orígenes también datan de La década de 1840, cuando surgieron las primeras organizaciones De trabajadores en Cataluña.
Con el Bienio Progresista crecieron Las esperanzas de reconocimiento y libertad de asociación, y el Movimiento obrero ensayó sus primeras fórmulas de acción (huelga General).

El carlismo volvíó a dar señales de vida, promoviendo Partidas armadas en el campo. Una nueva crisis estaba servida.



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