. El gobierno de Negrín (Mayo 1937-Marzo 1939). Los hechos de Mayo restaron

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LA SUBLEVACIÓN MILITAR Y EL ESTALLIDO DE LA Guerra Civil. EL DESARROLLO DE LA GUERRA: ETAPAS Y EVOLUCIÓN DE LAS DOS ZONAS.
LA SUBLEVACIÓN MILITARLos preparativos.
Desde el triunfo del Frente Popular en las elecciones de Febrero de 1936, un grupo de generales y numerosos jefes y oficiales del Ejército comenzaron a tramar una insurrección contra el Gobierno. Por lo que respecta a los generales, algunos eran monárquicos, como Orgaz, Saliquet, Fanjul y Goded;
Otros, como Varela, eran tradicionales;
Queipo de Llano y Cabanellas eran republicanos pero dolidos contra la República; y otros como Sanjurjo, Mola y Franco, carecían de filiación política determinada.Como jefe de la sublevación se designó al general Sanjurjo, pero murió al estrellarse el avión que le traía a España desde Estoril ). El coordinador de toda la trama conspiradora era, desde Pamplona, el general Mola

La sublevación


El asesinato de Calvo Sotelo aceleró los preparativos.
El 17 de Julio se sublevaba la guarnición de Melilla y al día siguiente, Franco volaba desde Canarias a Marruecos para ponerse al frente del Ejército de África.
El 18 de Julio, la sublevación se extendía por casi toda la Península con diversa suerte: el general Mola se impónía en Navarra con ayuda de los requetés ); Queipo de Llano dominaba rápidamente las guarniciones de Sevilla, y Cabanellas triunfaba en Zaragoza, igualmente triunfa en Castilla León, Galicia,.. ; en Madrid y en Barcelona, los levantamientos dirigidos por Fanjul y por Goded, respectivamente, fueron pronto controlados.El Gobierno de Casares Quiroga, que restó importancia a la sublevación, y fue sustituido por el del republicano Giral, quién entregó armas a las milicias sindicales y a las de los partidos del Frente Popular.Así los sublevados controlaban
Galicia, Castilla León, Navarra, gran parte de Aragón, la Baja Andalucía, las islas Baleares y Canarias.
La República contaba con el dominio en Madrid, en los grandes focos industriales – Cataluña y País Vasco -, en las cuencas mineras asturianas, en Santander y en Valencia y Murcia. En estos primeros momentos se produce el paso del estrecho de Gibraltar por las tropas de África, ). La presencia de las tropas de África en la Península permitíó controlar la Baja Andalucía y entrar en Badajoz (14 de Agosto), abriendo así un amplio pasillo que comunicaba con Castilla León y el Norte peninsular.

DESARROLLO DE LA GUERRA CIVILLas campañas en torno a Madrid

La toma de la capital se convirtió en el principal objetivo de los sublevados. El ejército expedicionario de África conquista Talavera y Toledo, donde resistían unos centenares de militares sublevados con sus familias. (27 de Septiembre). La conquista de Madrid podía ser inminente; nacieron las consignas que se hicieron míticas: No pasarán, y Madrid será la tumba del fascismo

A Madrid llegaría una columna de anarcosindicalistas procedente de Barcelona al mando del líder sindical Buenaventura Durruti.
En el norte de Madrid, los combates de Somosierra y Guadarrama detuvieron el avance de las tropas de Mola. La escalada de la guerra se hizo manifiesta con la ayuda extranjera:
Brigadas Internacionales y aviación rusa, en ayuda de los republicanos;
voluntarios italianos y portugueses y aviación y artillería alemana, a favor de los sublevados.
Tanto el presidente Manuel Azaña como el Gobierno de Largo Caballero abandonaron la capital a mediados de Octubre, trasladándose a Valencia, y encomendaron la defensa de Madrid a una Junta dirigida por el general Miaja.
En el asedio destacaron las siguientes batallas:
Los combates en la Casa de Campo y en la Ciudad Universitaria (desde el 7 de Noviembre de 1936.
La batalla del Jarama (Febrero de 1937), en la que los republicanos frustraron el intento de Franco para cortar la carretera de Valencia.
La batalla de Guadalajara (Marzo de 1937), en la que fracasó la ofensiva de los italianos sobre Madrid.
La batalla de Brunete (Julio de 1937), en la que el ejército republicano no pudo romper las líneas de Franco.

La guerra en el Norte

La debilidad republicana se ve agravada por la fragmentación de los núcleos): País Vasco, Santander y Asturias. Por otra parte, el aislamiento con el resto de la zona republicana y la escasez de armamento dificultaron la resistencia.
La toma de Bilbao fue el hecho más decisivo de esta campaña. El bombardeo de Guernica (26 de Abril de 1937) por parte de la aviación alemana quedó para el futuro como uno de los hechos más nefastos de la guerra. Tras la muerte de Mola en accidente de aviación, le sustituyó en el mando el general Dávila, quien entró en la ciudad el 19 de Junio.La República, para aliviar la presión en el norte, desencadenó en Julio de 1937 el ataque a Brunete, y más tarde a Belchite, junto a Zaragoza, lo que no evito la caída de Asturias y Santander.En la toma de Santander participaron las tropas italianas y las brigadas navarras. La ciudad fue ocupada el 26 de Agosto. En Asturias, los combates más violentos se libraron por el control de Gijón, ya que en Oviedo había triunfado la sublevación

La resistencia asturiana es vencida, primero en Infiesto y luego en Gijón El frente del Este. Avance hacia el Mediterráneo. La batalla del EbroEl frente del Este.
Las tres capitales aragonesas quedaron dentro de la zona controlada por los sublevados. Los intentos infructuosos de los republicanos por recuperarlas dieron lugar a los combates de la sierra de Alcubierre y de Belchite.En Diciembre de 1937, las fuerzas republicanas, con unos efectivos militares de notable importancia y bajo el mando del general Hernández Sarabia, lanzaron un ataque sobre Teruel, que es ocupada. La contraofensiva posterior posibilitó la ocupación de la ciudad por las tropas de Franco en Febrero de 1938.En el mes de Marzo, Franco inició una fuerte penetración por el valle del Ebro con objeto de alcanzar las costas del Mediterráneo.
Las tropas de Franco llegan al Mediterráneo por Vinaroz el 14 de Abril, con lo que el territorio republicano quedaba dividido en dos zonas.


La batalla del Ebro


La República, pero todavía reagruparía sus fuerzas para un encuentro decisivo. El 25 de Julio de 1938, los republicanos cruzaron el río Ebro. Se iniciaba así una violentísima batalla de desgaste que iba a durar más de tres meses. A mediados de Noviembre, los efectivos republicanos habían quedado prácticamente destruidos.Barcelona y Madrid: el final de la guerraLa campaña de Cataluña fue llevada a cabo por las tropas de Franco. En Enero de 1939 se tomaba Tarragona, luego Barcelona (26 de Enero) y, finalmente, Gerona. Poco después, las tropas franquistas alcanzaban la frontera francesa.El presidente de la República, Manuel Azaña, dimitíó de su cargo, pero Negrín, jefe del Gobierno republicano, decidíó continuar la lucha apoyado por los comunistas, con la intención de unir la guerra española con una guerra europea que parecía que iba a producirse pronto entre las democracias y el fascismo.En el frente del Centro, las posiciones se manténían en 1939 prácticamente como en los primeros meses de la guerra y, en Madrid, los comunistas intentaron mantener la resistencia ante la inminencia de la guerra europea que hiciera cambiar la situación. Sin embargo, tras duros enfrentamientos dentro de la capital, la Junta de Defensa, que presidía el coronel Casado – entregaba Madrid el 28 de Marzo. El día 1 de Abril de 1939, el Cuartel General de Franco comunicaba el fin de la guerra.

EVOLUCIÓN POLÍTICA DE LAS DOS ZONAS DURANTE LA GUERRA CIVILLa zona republicana durante la guerra: desencadenamiento de la revolución social.

La España republicana durante la guerra significó la legalidad constitucional expresada en las urnas en Febrero de 1936. Sin embargo, esa legalidad se tradujo internamente en falta de autoridad, desorden y predominio de los elementos más exaltados, es decir, la revolución en marcha dentro de la guerra, por lo que el Gobierno se encontró casi siempre desbordado. El poder del Estado sufríó un desplome casi total. De este modo surgieron consejos, comités y juntas).
El poder político se desplazó desde el Partido Socialista hacia los sectores comunista y anarquista; pero estos últimos, a su vez, se fraccionaron en diversos grupos que acentuaron la disgregación. En el territorio fiel a la República, se vivíó en un clima revolucionario.
El elemento más significativo de la revolución social fue, sin duda, la colectivización de una gran parte de la propiedad industrial y agraria.También en estos primeros meses de la guerra se desencadenó una respuesta popular espontánea contra todo lo que pudiera tener una relación con los llamados facciosos (sublevados). Tuvieron lugar asesinatos , los llamados paseos, detenciones ilegales en las checas), saqueos e incendios de iglesias.

Gobierno Largo Caballero (sept.1936-Mayo 1937.)

Constituyó un gobierno formado por republicanos, socialistas, comunistas y por primera vez algunos anarco-sindicalistas, con el objetivo recomponer el poder del Estado y dirigir la guerra por lo que se militarizaron las milicias y se creó el Ejército Popular . Pero una serie de fracasos militares volvieron a abrir el enfrentamiento entre las fuerzas republicanas. El problema que lo debilitó definitivamente fueron los Hechos de Mayo de 1937 en Barcelona. Enfrentamientos entre militantes de la CNT y el POUM contra militantes del PSUC, ERC y la UGT, que respaldaban al gobierno. El conflicto se saldó con más de 200 muertos, la derrota de los anarquistas y poumistas y una fuerte crisis de gobierno.

Gobierno Negrín ( Mayo 1937-marzo1939)

Formaron parte del nuevo gobierno los partidos del Frente Popular, incluidos vascos y catalanes, pero sin la UGT ni la CNT.
Indalecio Prieto asumíó el Ministerio de la Guerra y el nuevo gabinete basó su política en la prioridad del esfuerzo militar.
Para ello se reforzó el poder central, se unificó la dirección de la guerra y se integraron todas las milicias en el Ejército Popular.

La sede del gobierno se trasladó de Valencia a Barcelona

Ante la dificultad de frenar el avance de las fuerzas franquistas, el gobierno intentó buscar una salida negociada a la guerra.
( Programa de trece puntos Abril de 1938)
. Pero Franco hizo saber que sólo aceptaba una rendición sin condiciones.
Tras el Pacto de Múnich, por el que Gran Bretaña y Francia se plegaban al expansionismo nazi, Negrín con la ayuda de los comunistas insiste en la necesidad de resistencia militar, con la esperanza de un conflicto en Europa , entre las democracias y el fascismo que daría un nuevo giro al conflicto español. Tras la caída de Cataluña en Enero y Febrero de 1939, Gran Bretaña y Francia reconocieron al gobierno de Franco. Manuel Azaña presentó en París su dimisión como presidente. La República tenía los días contados.
El anticlericalismo se endurecíó en la zona republicana a medida que se radicalizaba la situación política como consecuencia de las derrotas militares.
La España republicana llevó la peor parte en cuanto al apoyo del exterior, a las pérdidas sufridas en los combates, a la escasez y racionamiento de alimentos y de pertrechos militares y al éxodo masivo de la población civil.

La zona nacionalista durante la guerra

El 1 de Octubre de 1936, una Junta de generales proclamó Generalísimo a Franco Éste no se definíó sobre la forma del Estado. De cara a la guerra Franco se propuso el fortalecimiento del Ejército dentro de una rígida disciplina, que completó con nuevas medidas: llamada de varias quintas sucesivas, ascenso de suboficiales de carrera y creación de academias militares y del cuerpo de alféreces provisionales.En la vida pública de la zona franquista se instauró un orden sin fisuras:
Establecimiento de la censura y supresión de la prensa de oposición

. Los diferentes partidos políticos

Falange, JONS de Onésimo Redondo y Ramiro de Ledesma, muchos militantes de la CEDA, el Bloque Nacional de Calvo Sotelo, carlistas y tradicionalistas se unificaron en Abril de 1937 en Falange Española Tradicionalista y de las JONS; Manuel Hedilla, nombrado Jefe Nacional de Falange después del fusilamiento de José Antonio Primo de Rivera  no se mostró favorable a esta sumisión de Falange a Franco y fue condenado a muerte por su actitud contraria a estas medidas, aunque luego fue indultado.
La España nacionalista fue confesionalmente católica, protegíó a la Iglesia y se apoyó en ella. Tanto el clero español como la Santa Sede estuvieron abiertamente de su parte y, así, el levantamiento militar fue justificado y bautizado con el nombre de Cruzada.
El abastecimiento y la situación material nunca fueron tan precarios como en el bando republicano. Hubo escasez de ropa y de otros productos industriales, pero no llegó a pasarse hambre. Tras la toma de las regiones industriales del norte, la situación mejoró sensiblemente

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