La Disolución del Mundo Danubiano y el Nuevo Mapa de Europa
Los tratados de Saint-Germain y de Trianón, satélites del de Versalles, determinaron la disolución política del mundo danubiano.
1. El Surgimiento de Nuevas Entidades Políticas
Desde 1918 habían aparecido nuevas entidades políticas:
- Checoslovaquia: integrada por Bohemia, Moravia y Silesia (territorios de Austria), más Eslovaquia y Rutenia (de Hungría).
- Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos: formado por Croacia, Eslovenia, Serbia y Montenegro; más tarde conocido como Yugoslavia.
- Rumanía: resultó engrandecida al anexionarse Transilvania de Hungría, Bucovina de Austria y Besarabia de Rusia.
2. Estos tres Estados (Checoslovaquia, Yugoslavia y Rumanía) fueron ideados por los aliados para mantener la influencia de Occidente en los Balcanes y en la Europa Central, teniendo que sacrificar al Imperio Austrohúngaro para ello.
3. El Tratado de Saint-Germain y la Cuestión Austríaca
Por el Tratado de Saint-Germain (10 de septiembre de 1919), Austria perdió el Trentino y la península de Istria (con Trieste) a favor de Italia, y la costa Dálmata y Bosnia-Herzegovina a favor de Yugoslavia. Entre Italia y Yugoslavia hubo, en la Conferencia de Paz de París, una de las mayores dificultades de la posguerra.
La «Vittoria Mutilata» y el Ascenso del Nacionalismo
Italia había recibido en el Tratado de Londres (26 de abril de 1915) la garantía de obtener el Trentino, Trieste, Istria, Carniola, el norte de Dalmacia y el puerto albanés de Valona (aunque no Fiume), entre otros. Las discusiones con Yugoslavia en torno a Fiume eclipsaron las anexiones italianas y produjeron una agitación en Italia contra los aliados de 1915, que dio a sus habitantes la sensación de haber sido tratados como vencidos («Vittoria mutilata»): de ahí nació el nacionalismo xenófobo italiano, preludio del fascismo de Mussolini.
El principio de nacionalidad no se cumplió con Austria. Amplias poblaciones de lengua alemana fueron anexionadas a Italia y Checoslovaquia, y a la misma Austria se le impedía la anexión a Alemania (Anschluss). Se encontraba rodeada de países enemigos, sin ejército (limitado a 35.000 hombres) ni medios económicos. Austria fue, en esencia, un cuerpo enfermo y débil.
El Tratado de Trianón: El Desmembramiento de Hungría
Por el Tratado de Trianón (10 de agosto de 1920), Hungría quedaba como un Estado residual: cedía los Cárpatos a la nueva Checoslovaquia; Transilvania y una parte del Banato de Timisoara a Rumanía; Croacia y el resto del Banato de Bačka a Yugoslavia. La solución nacional del problema centro-danubiano no fue correcta, pues numerosas minorías de magiares pasaron a integrar las poblaciones de Estados vecinos: unos tres millones quedaron dispersos entre Checoslovaquia, Rumanía y Yugoslavia.
Los húngaros se opusieron a los acuerdos y Hungría afirmó tener «cinco Alsacia-Lorenas»: Eslovaquia, Rutenia, los dos Banatos y Burgenland. Los acuerdos referentes a Hungría, lo mismo que los referentes a la frontera germano-polaca, no trajeron la solución de los problemas nacionales. El tratado húngaro creó un resentimiento más fuerte, quizás, entre los magiares instruidos que entre los alemanes, porque se tuvieron menos en cuenta los deseos húngaros que los germanos.
La Pequeña Entente
La nueva Hungría no podría nunca aceptar voluntariamente los acuerdos posbélicos y llegó a ser causa de temor y duda entre sus vecinos. La Pequeña Entente (Checoslovaquia, Yugoslavia, Rumanía y Francia) se explica en gran parte por el temor a Hungría.
El Tratado de Neuilly y la Situación de Bulgaria
El Tratado de Neuilly con Bulgaria fue menos drástico que los demás tratados europeos: cedía a Yugoslavia dos pequeñas zonas del oeste de Bulgaria por razones estratégicas y transfería la Tracia occidental a Grecia, separando a Bulgaria del mar Egeo.
Del Tratado de Sèvres a la Paz de Lausana: La Transformación de Turquía
El Tratado de Sèvres impuso a Turquía condiciones tan duras que el parlamento turco se negó a ratificarlo:
- En África: debía renunciar a todo derecho sobre Libia y Egipto.
- En Asia: abandonaba Palestina, Siria, Mesopotamia y Armenia.
- En Europa: perdía toda la Tracia Oriental, a excepción de una zona muy limitada alrededor de Constantinopla.
Era el fin del antiguo Imperio Otomano: solo conservaba el núcleo originario, Asia Menor, y aun así cedía a Grecia la ciudad de Esmirna y el territorio circundante. Por último, los Estrechos se entregaban a una autoridad internacional.
La Revolución de Mustafá Kemal
La revolución nacionalista turca, al mando de Mustafá Kemal, que llevó al poder a los partidarios de la Joven Turquía, rechazó el Tratado de Sèvres y emprendió una guerra contra los griegos, a los que expulsó de Esmirna. Esto enfrentó a Turquía con los aliados quienes, sin embargo, firmarían con la nueva Turquía la Paz de Lausana (13 de octubre de 1923).
Turquía recobraba su plena independencia nacional: obtenía de nuevo Constantinopla y la Tracia Oriental, más la posesión y soberanía de los Estrechos. Se trataba de la primera revisión alcanzada por la fuerza de uno de los tratados satélites del de Versalles.
