La Transición Democrática Española: Del Régimen a la Democracia Plena
La Transición Democrática representa el crucial paso de la democracia orgánica franquista a una democracia real, tomando la Constitución de 1978 como su referente fundamental. El punto de partida se sitúa en la Ley para la Reforma Política impulsada por Adolfo Suárez. Este proceso culminó con la aprobación de la Constitución, la victoria del PSOE en 1982, el establecimiento del Estado de las Autonomías y el ingreso en la OTAN. La palabra clave que define toda la Transición es el consenso.
El Consenso como Motor del Cambio
Tras el fallecimiento de Franco, triunfó la alternativa reformista. La Transición se ejecutó mediante el consenso entre la Corona, los aperturistas del régimen, los nacionalistas y la izquierda.
El Papel de la Monarquía y las Decisiones Iniciales
La monarquía enfrentó dificultades iniciales para consolidarse, ya que ciertos grupos políticos no veían con buenos ojos a los Borbones. Sin embargo, gracias a figuras como Torcuato Fernández-Miranda, el Rey Juan Carlos I pudo tomar decisiones bien recibidas por amplios sectores, como el nombramiento de Adolfo Suárez como presidente del Gobierno.
El 22 de noviembre, el Rey juró cumplir los principios fundamentales del Movimiento Nacional. En los primeros momentos, mantuvo a Carlos Arias Navarro al frente del Gobierno y designó a Fernández-Miranda como presidente de las Cortes. Arias no logró ocultar su intención continuista. Ante el creciente descontento de las izquierdas, el Rey forzó su dimisión y, el 1 de julio, nombró a Adolfo Suárez como su sucesor.
Desafíos y Reformas Clave del Gobierno Suárez
El nuevo Gobierno se enfrentó a dos amenazas principales: la agitación popular y el búnker (sectores inmovilistas del régimen). Esto generó tensiones sociales que provocaron manifestaciones. La oposición al régimen unió fuerzas, y la Junta Democrática y la Convergencia Democrática se fusionaron, creando la Platajunta.
Suárez buscó desmantelar el búnker y atraer a la oposición política al Gobierno. Para ello, afirmó la soberanía nacional y declaró la amnistía. También intentó acercarse a la Iglesia y al Ejército.
La Reforma Política y la Legalización de Partidos
El 10 de septiembre, Suárez presentó el proyecto de Reforma Política. Fue aprobado por el Consejo Nacional del Movimiento, pero su discusión en las Cortes fue intensa, ya que introducía conceptos como soberanía popular, sufragio universal y Cortes bicamerales. La reforma fue finalmente aprobada por referéndum.
La oposición se centró en conseguir elecciones generales, lo que llevó a la creación de organismos democráticos en octubre de 1976. El proyecto se aprobó en diciembre de 1976. Posteriormente, Suárez continuó con las reformas, incluyendo la legalización de partidos.
El Panorama Político de 1977
A partir de ese momento, lo más importante fue crear un partido que aglutinara las ideas de centro de Suárez, naciendo así la UCD (Unión de Centro Democrático), una coalición de partidos de centro.
- Derecha: Manuel Fraga creó AP (Alianza Popular) en octubre de 1976, buscando establecer una derecha social alejada del discurso continuista.
- Izquierda: El PSOE, liderado por Felipe González, aceptaba las reformas de Suárez y se consolidaba como la organización socialista más potente.
- PCE: El Partido Comunista de España organizó la oposición antifranquista, pero se sentía aislado por ser el único partido no legalizado. Su líder, Santiago Carrillo, fue abriendo camino para su legalización. Suárez enfrentó el dilema del PCE y finalmente lo legalizó el 9 de abril de 1977, lo que generó descontento en el Ejército y se vio cerca un golpe de Estado.
El año 1977 fue clave: se legalizó el PCE, se concedió la amnistía política y se convocaron elecciones generales. El 25 de octubre se firmaron los Pactos de la Moncloa.
Las Primeras Elecciones y el Gobierno de UCD
Con las elecciones, el régimen franquista puso fin a su etapa. Los partidos principales fueron:
- Derecha: AP
- Izquierda: PCE y PSOE
- Centro: UCD
La victoria fue para la UCD, aunque sin mayoría absoluta, seguida por el PSOE. El PCE y AP resultaron derrotados.
Suárez juró su cargo el 4 de julio de 1977 sin mayoría absoluta y no aceptó pactos con AP ni con el PCE. Tras las elecciones, se impuso la idea de reconciliación nacional. Los nuevos retos del Gobierno fueron la lucha contra la crisis económica, la elaboración de la Constitución y la participación en el ámbito internacional.
El Desafío Autonómico
Destacaron las reivindicaciones de Cataluña y el País Vasco. Tras negociaciones, se restableció la autonomía catalana, siendo Josep Tarradellas una figura clave como presidente de la Generalitat. En el País Vasco se firmó un pacto el 30 de diciembre de 1977. Estos pactos preautonómicos tuvieron consecuencias significativas en el diseño del mapa autonómico de España.
El Gobierno se reunió con sindicatos y partidos de la oposición para firmar acuerdos que aumentaron la libertad de prensa, asociación política y libertad de expresión, además de una reforma fiscal. Con estos acuerdos se logró la paz social.
La Constitución de 1978: El Pilar Democrático
La elaboración de la Constitución fue un proyecto largo y dilatado. La Comisión Constitucional elaboró un proyecto apoyado por las principales fuerzas políticas. Se concedieron derechos y libertades fundamentales y se garantizaron elecciones libres. Los dos asuntos centrales fueron la forma de Estado (Monarquía Parlamentaria) y la descentralización territorial.
Una comisión mixta del Congreso y el Senado elaboró el texto definitivo, aprobado por ambas cámaras y sometido a referéndum el 6 de diciembre de 1978, culminando el paso de la dictadura a la democracia.
Características de la Constitución
La Constitución se caracteriza por ser:
- Influenciada por modelos europeos.
- Rígida en su reforma.
- Pactada (fruto del consenso).
- Ambivalente en ciertos temas (como el territorial).
La Constitución establece las instituciones fundamentales: la Monarquía, las Cortes bicamerales, el Gobierno y el Poder Judicial.
Declive de la UCD y el Final de la Primera Etapa
Suárez convocó elecciones a Cortes legislativas en 1979. La UCD volvió a ganar sin mayoría absoluta, seguida por el PSOE. El Gobierno aprobó los estatutos de autonomía del País Vasco y Cataluña.
La UCD entró en decadencia. El PSOE presentó una moción de censura que dejó a Suárez muy desgastado. La UCD se hundió, demostrando ser un partido diseñado para el inicio de la Transición, debido a causas como:
- El terrorismo.
- Las tensiones por las autonomías.
- La crisis económica.
- La oposición creciente del PSOE.
Suárez dimitió en enero de 1981, siendo sucedido por Leopoldo Calvo-Sotelo. Este aprobó la ley del divorcio, consiguió el ingreso de España en la OTAN en 1982 y convocó elecciones para ese año, que resultaron en una gran victoria del PSOE.
Factores de Tensión Social
La Iglesia Católica
La Iglesia adoptó una postura oportunista, rechazando los partidos confesionales y buscando intervenir en asuntos públicos. Se firmaron acuerdos entre Iglesia y Estado en materia económica, cultural y jurídica.
El Terrorismo
El terrorismo fue una constante, impulsado por:
- Fuerzas de la nueva derecha.
- GRAPO (de izquierdas).
- El grupo principal, ETA, responsable de numerosos asesinatos.
El Golpismo
Con la legalización del PCE, se estuvo cerca de un golpe de Estado. El más importante fue el del 23-F, con Antonio Tejero y guardias civiles en el Congreso. Sin embargo, el Rey Juan Carlos I tranquilizó a la población y ensalzó la figura de la monarquía constitucional.
