Evolución Política y Social de España: 1931-1975

Las Leyes Fundamentales del Franquismo

Las Leyes de Franco: Las leyes fundamentales ocupaban el lugar de una Constitución inexistente (se suprimió la Constitución de 1931) y se crearon unas Cortes cuyos representantes eran elegidos por el jefe del Estado, es decir, por Franco. Las leyes fundamentales del franquismo fueron las siguientes:

  • Fuero del Trabajo (1938): Regulaba las relaciones laborales y establecía los principios del nacional-sindicalismo. El nacional-sindicalismo (CNS) era una doctrina política de Falange basada en el totalitarismo, así como en el establecimiento de un único sindicato vertical.
  • Ley Constitutiva de Cortes (1942): Se crearon unas Cortes para legislar las actuaciones del gobierno. El caudillo, Franco, podía sancionar esas decisiones en cualquier momento. Los representantes de las Cortes, llamados procuradores, eran designados por el poder y entre ellos se encontraban los ministros o los miembros del Consejo Nacional del Movimiento. Estas Cortes franquistas no eran elegidas democráticamente y carecían de un auténtico poder legislativo, ya que el gobierno decidía qué proyectos de ley podían pasar por las Cortes. Además, Franco controlaba el poder legislativo y tenía derecho a vetar las leyes.
  • Fuero de los Españoles (1945): Era el conjunto de derechos y deberes de los españoles; sin embargo, no existía ninguna garantía constitucional que defendiera las libertades individuales o colectivas.
  • Ley de Sucesión (1947): Permitió a Franco designar a su sucesor “a título de rey”. Esta ley creaba también dos nuevos órganos: el Consejo de Regencia y el Consejo del Reino, ambos designados por Franco.

La Constitución de 1931

La Constitución de 1931, elaborada por una comisión constitucional, fue promulgada el 9 de diciembre. Es una Constitución muy avanzada para su tiempo, marcadamente democrática y progresista. Sus principales características son:

  • Modelo de Estado: España se define como una República de trabajadores.
  • Soberanía: Se consagra el principio de soberanía popular; el poder reside en el pueblo.
  • Modelo territorial: El Estado se configura de forma integral (es decir, la República es un Estado unitario) pero compatible con las autonomías de los municipios y regiones. La Constitución preveía la negociación de diversos Estatutos de Autonomía si las diversas regiones así lo demandaban.
  • División de poderes: En el legislativo, el poder recae en las Cortes, formadas por una sola cámara (unicamerales). El poder ejecutivo recae en el Presidente de la República (jefe de Estado), el Presidente del Gobierno y el Consejo de Ministros. El poder judicial lo detentan tribunales independientes.
  • Sufragio: La Constitución de 1931 reconoce el sufragio universal a mayores de 23 años. Esto supone el reconocimiento del derecho a voto a la mujer por primera vez en la historia de España.
  • Derechos y libertades: Se reconoce una amplia carta de ellos: libertad de culto, de asociación, de reunión, de expresión, igualdad ante la ley, educación, trabajo, no discriminación por origen, sexo o riqueza.
  • Derecho a la propiedad: Se limita; el Estado tiene la posibilidad de expropiar una propiedad si se aducen razones de utilidad pública con previa indemnización y también se reserva la posibilidad de nacionalizar servicios públicos.
  • Religión: El Estado es laico, se establece la separación entre el Estado y la Iglesia. No existe ninguna religión oficial. Además, se reconocen el matrimonio civil y el divorcio.

Consecuencias de la Constitución de 1931

Las consecuencias fueron que no consiguió el consenso de todas las fuerzas políticas, ya que existían discrepancias entre los republicanos y socialistas. La aprobación de los artículos religiosos provocó la dimisión de Alcalá-Zamora como presidente del gobierno provisional, y la cuestión autonómica, recogida en la Constitución, también provocó la división entre los republicanos.

Conflictividad Social y Oposición en los Años 60

En los años 60 se produjo un aumento de la conflictividad social en España debido a:

  • El aumento de conflictos laborales (huelgas, manifestaciones).
  • Las huelgas de mineros asturianos.
  • Las reivindicaciones del sindicalismo, sobre todo con la aparición en 1964 de CCOO (Comisiones Obreras), un sindicato independiente y democrático que impulsaba la lucha laboral (salarios) y política (libertad sindical). En 1967 convocaron una marcha hacia Madrid que fue respondida por la dictadura con la ilegalización del sindicato. Sus máximos dirigentes (Marcelino Camacho y el grupo conocido como “los diez de Carabanchel”) fueron detenidos y condenados a penas de prisión entre los 12 y 20 años. Fueron juzgados en 1973, en el llamado Proceso 1001, por pertenecer a una organización ilegal.
  • La aparición de movimientos vecinales que reclamaban mejores condiciones de vida para unos barrios desatendidos.

Reorganización de la Oposición Política

En esta etapa, la oposición política al franquismo se reorganizó de la siguiente forma:

  • PCE (Santiago Carrillo): Era el partido con mayor respaldo social, vivía en la clandestinidad y era objeto de una dura represión por parte del régimen.
  • PSOE: Renovó el partido colocando entre sus dirigentes a Felipe González.
  • Democracia Cristiana (Gil Robles): En 1962 participaron en el Congreso del Movimiento Europeo para reivindicar la necesidad de un sistema democrático y el fin de la dictadura y la represión. El franquismo denominó a este congreso como el “Contubernio de Múnich”.

Reconocimiento Internacional del Franquismo

Podemos diferenciar las relaciones internacionales durante el franquismo en diversas etapas:

De 1939 a 1945: La Segunda Guerra Mundial

El franquismo mostró su apoyo a Alemania e Italia en la Segunda Guerra Mundial, ya que estos dos países habían apoyado a los sublevados en la Guerra Civil. Por motivos de escasez de material debido a la guerra, Franco declaró la neutralidad inicial. A partir de 1940 se estableció la denominada “no beligerancia”, que fue el apoyo diplomático y económico a Alemania e Italia. Se consideró la posibilidad de entrar en guerra, pero las exigencias económicas de Franco provocaron el rechazo de Hitler. España colaboró en el esfuerzo bélico enviando material y aprovisionamientos a los alemanes e italianos. En 1941, se envió a una unidad de voluntarios (la División Azul) a la URSS para combatir junto a la Alemania nazi. A partir de 1943, la guerra empezó a ser desfavorable para el Eje; por lo tanto, España pasó, de nuevo, a la neutralidad forzada por Gran Bretaña y Francia, disolviendo la División Azul.

De 1945 a 1953: Aislamiento y Apertura

La victoria de los aliados supuso para el franquismo una etapa de aislamiento y rechazo internacional. Las Naciones Unidas condenaron al régimen franquista y rechazaron su entrada en la ONU por su carácter fascista. Esta situación fue vista por el franquismo como una intromisión extranjera. A partir de 1947, en el contexto de la Guerra Fría, se llevó a cabo un acuerdo con EE. UU. en su lucha contra el comunismo. El acuerdo consistía en el establecimiento y utilización de bases militares estadounidenses en territorio español (Torrejón, Morón, Rota…). A cambio, España recibió material bélico, ayuda económica y la aceptación internacional.

Oposición al Régimen Franquista (1939-1955)

Durante el primer franquismo, la represión sobre las organizaciones afines a la República provocó el exilio de más de 400.000 personas. Los partidos y organizaciones (republicanos, PSOE, PCE, UGT, CNT…) tuvieron que hacer frente a la represión y reorganizarse en la clandestinidad. El exilio se concentró en campos de refugiados en el sur de Francia, provocando la pérdida de importantes personalidades intelectuales y científicas. Las instituciones del gobierno catalán y vasco siguieron funcionando en el exilio (como en México). Sin embargo, la división interna de la izquierda debilitaba la respuesta ante la dictadura.

Etapas de la Oposición

  • 1939-1944: Escasa actuación de resistencia debido a la represión. Destaca la actividad guerrillera en el norte, conocida como los maquis.
  • 1944-1947: La derrota del fascismo en Europa revitalizó la oposición. Los monárquicos se organizaron en torno a Juan de Borbón esperando la restauración, mientras anarquistas y comunistas intentaron sublevaciones armadas (como la ocupación del Valle de Arán).
  • 1948-1951: Inicio de propuestas populares. El PCE operó con eficacia en la clandestinidad interior y exterior. Santiago Carrillo apostó por la reconciliación nacional. También destacó el Frente de Liberación Popular en las protestas de 1956.

El Segundo Franquismo (1959-1975): Tecnocracia y Desarrollo

Las consecuencias de la política autárquica fueron la escasez, bajos salarios y hambre. El fracaso económico forzó reformas y la entrada en el gobierno de los tecnócratas, políticos vinculados al Opus Dei. Estos buscaban reformas económicas para tapar la falta de libertades. Se impulsaron:

  • Plan de Estabilización (1959): Para fomentar el crecimiento, fin del intervencionismo y reducción del gasto público.
  • Planes de Desarrollo (1964-1975): Planificación para impulsar la industria y crear polígonos industriales. No obstante, beneficiaron principalmente a grupos cercanos al poder.

Transformaciones Sociales y Reformas

La década de los 60 se caracterizó por el aumento demográfico y el éxodo rural hacia Madrid, Barcelona y el País Vasco, dando lugar a la sociedad de consumo. Las reformas de esta etapa incluyeron:

  • Tribunal de Orden Público (TOP, 1964): Para juzgar a opositores.
  • Ley de Prensa (1966): De Fraga Iribarne, que sustituyó la censura previa por un sistema de multas.
  • Ley Orgánica del Estado (1967): Retocó el sistema institucional e incorporó la figura del presidente del gobierno, manteniendo a Franco como jefe de Estado.

Tensiones Internas: Inmovilistas vs. Aperturistas

Surgió una pugna entre el “Búnker” (inmovilistas que defendían la línea dura) y los aperturistas (que buscaban modernización y la sucesión en Juan Carlos de Borbón). Esta lucha finalizó con el escándalo Matesa, un caso de corrupción que afectó a tecnócratas del Opus Dei y permitió a los inmovilistas recuperar control entre 1965 y 1970.

El Bienio Reformista de la Segunda República (1931-1933)

Tras la aprobación de la Constitución, Alcalá-Zamora fue nombrado Presidente de la República y Manuel Azaña ocupó la Presidencia del Gobierno. Se iniciaron reformas clave:

Reforma Militar (1931)

Azaña buscaba un ejército profesional y democrático sometido al poder civil. Se promulgó la Ley de Retiro de la Oficialidad, permitiendo el retiro con sueldo íntegro a quienes no juraran lealtad. Se cerró la Academia de Zaragoza y se creó la Guardia de Asalto. Esto generó descontento entre los militares “africanistas” y la derecha.

Reforma Agraria (1932)

Protagonizada por Marcelino Domingo, buscaba acabar con el latifundismo y mejorar la vida del campesinado. Se estableció la jornada de 8 horas y jurados mixtos. La Ley de Bases para la Reforma Agraria permitía expropiaciones (con o sin indemnización según el caso) gestionadas por el IRA. La lentitud del proceso decepcionó a los campesinos y enfureció a los terratenientes.

Reforma Religiosa y Educativa (1933)

Se buscaba un Estado laico. Se aprobó la Ley de Congregaciones, se disolvió la Compañía de Jesús y se nacionalizaron sus bienes. En educación, se crearon miles de escuelas y plazas de maestros, promoviendo un modelo laico y gratuito. Destacaron las Misiones Pedagógicas y grupos de teatro como “La Barraca” de García Lorca.

Reforma Territorial y Laboral

Se aprobó el Estatuto de Núria (1932) para Cataluña, reconociendo la Generalitat. El Estatuto de Euskadi se retrasó hasta 1936. En lo laboral, Largo Caballero impulsó la Ley de Contratos de Trabajo y la semana de 40 horas, encontrando oposición en la patronal.

El Bienio Negro o Conservador (1933-1936)

Llamado así por la izquierda debido a la paralización de las reformas. En las elecciones de 1933 (primeras con voto femenino), la derecha ganó ante una izquierda desunida. El gobierno fue otorgado a Lerroux (Partido Radical) con el apoyo de la CEDA de Gil Robles.

Medidas del Gobierno de Derechas

Se devolvieron tierras a la nobleza, se aprobó el presupuesto para el clero, se amnistió a los sublevados de 1932 (Sanjurjo) y se enfrentaron a la Generalitat por la Ley de Contratos de Cultivo.

La Revolución de Octubre de 1934

La entrada de la CEDA en el gobierno provocó una huelga general. En Asturias, los mineros protagonizaron una revolución social sofocada por la Legión al mando de Franco, con una represión durísima. En Cataluña, Lluís Companys proclamó el Estado Catalán; la insurrección fue derrotada, el Estatuto suspendido y el gobierno catalán encarcelado.

Crisis Final

El gobierno se descompuso por la represión y casos de corrupción como el Estraperlo y malversación de fondos. Ante la presión de Gil Robles, Alcalá-Zamora decidió convocar elecciones para febrero de 1936.

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