La Oposición Política al Régimen de la Restauración
La Constitución de 1876 establecía una clara división entre los partidos dinásticos y los no dinásticos. Como consecuencia, quedaron excluidas otras fuerzas políticas y sociales del sistema oficial.
El Republicanismo
El republicanismo tuvo que afrontar el desencanto de parte de sus seguidores y la constante represión de los gobiernos monárquicos.
- Emilio Castelar fundó el Partido Posibilista y optó por integrarse en el juego político de la Restauración.
- Los republicanos más radicales formaron el Partido Republicano Progresista, encabezado por Ruiz Zorrilla, quien protagonizó pronunciamientos fallidos entre 1883 y 1886.
- El resto del republicanismo unitario se organizó en torno a Salmerón, mientras que los federales se agruparon alrededor de Pi y Margall.
La introducción del sufragio universal en 1890 significó una revitalización del republicanismo y estimuló la reunificación con la creación de la Unión Republicana en 1893. No obstante, el republicanismo sufrió las consecuencias del avance del movimiento obrero, que le fue restando bases políticas y electorales.
El Movimiento Obrero Legalizado
Entre el primer (1881-1883) y el segundo (1885-1890) gobierno de los liberales de Sagasta, se consolidaron los movimientos obreros tras la legalización permitida por la Ley de Asociaciones de 1887.
El Anarquismo
En 1881, la sección española de la Internacional (FRE) cambió su nombre a Federación de Trabajadores de la Región Española. La Federación Anarquista aumentó su número de afiliados entre los jornaleros andaluces y los obreros catalanes.
A partir de 1883, el anarquismo se dividió:
- Una parte optó por la acción directa, organizando grupos autónomos cuyo objetivo era atentar contra los pilares del Estado.
- Otra parte se decantó por la revolución social, propugnando la necesidad de fundar organizaciones de carácter sindical. Esta tendencia, de orientación anarcosindicalista, desembocaría en la creación de la Confederación Nacional del Trabajo (C.N.T.) en 1910.
El Socialismo
Los socialistas, bajo la dirección de Pablo Iglesias, fundaron el PSOE en Madrid en 1879. Sus ideas marxistas se divulgaron desde 1886 a través del periódico El Socialista, creado por Iglesias. En 1888 nació la UGT (Unión General de Trabajadores).
En 1910 consiguieron su primer diputado en las Cortes. Gracias a este movimiento se lograron algunas mejoras sociales, como la Ley de Protección de Mujeres y Niños de 1900.
El Carlismo
El carlismo, contrario al liberalismo, defendía la tradición, la unidad católica de España, los fueros y la autoridad del pretendiente carlista (Carlos VI).
Un sector del carlismo se separó de Carlos VI en 1888, creando el Partido Católico Nacional (Partido Tradicionalista), dirigido por Ramón Nocedal. Este sector fundó una milicia, el Requeté.
Movimientos Nacionalistas y Regionalistas
El Catalanismo
El catalanismo se inició como un movimiento literario y cultural conocido como la Renaixença. La burguesía catalana influyó en el surgimiento de este sentimiento regionalista al defender el proteccionismo económico.
El momento culminante llegó con la restauración de los Juegos Florales en 1859, lo que posibilitó el nacimiento de un sentimiento político. En la elaboración de las Bases de Manresa en 1892, ya se proponía la consecución de un poder catalán como resultado de un pacto con la Corona, y la consideración de Cataluña como una entidad autónoma.
El regionalismo se transformó en nacionalismo. La crisis del sistema político de la Restauración y la pérdida de Cuba y Puerto Rico acentuaron el interés de la burguesía catalana por tener su propia representación. En 1901 se creó la Lliga Regionalista, fundada por Prat de la Riba y Francesc Cambó. Era un partido conservador, cuya base se encontraba en sectores de las clases medias y altas vinculadas a la industria catalana.
El Nacionalismo Vasco
El nacionalismo vasco nació como reacción a la pérdida de los fueros. En 1895, Sabino Arana fundó el Partido Nacionalista Vasco (PNV), de raíces carlistas y conservador.
Su ideología se basaba en la raza vasca, los fueros y la religión. Su lema era Dios y leyes viejas, y defendía la vieja sociedad patriarcal desde una perspectiva antiliberal y tradicionalista. Aunque al principio tuvo un apoyo escaso, a principios del siglo XX evolucionó hacia posiciones más moderadas para atraerse la simpatía de un mayor número de vascos.
El Galleguismo
El galleguismo se inició a través del Rexurdimento, que redescubrió la lengua y la cultura gallegas. La figura literaria de mayor influencia fue Rosalía de Castro. Más tarde surgiría Vicente Risco, quien en la segunda década del siglo XX se convertiría en el gran teórico y líder del nacionalismo gallego.
Nota: Durante la Segunda República, la Constitución preveía la creación de autonomías regionales.
