La Invasión Musulmana de la Península Ibérica (711-712)
El documento explica las causas de la invasión musulmana y de su rápida ocupación de la península.
A la muerte del monarca visigodo Witiza en el año 710, un grupo de nobles proclamó rey a Rodrigo, un noble, en detrimento de los hijos del soberano fallecido. Estos llamaron al gobernador musulmán de Tánger, Tariq, que desembarcó en Gebel-Tariq (Gibraltar) en 711 con un contingente de unos 7.000 bereberes y derrotó al ejército de Rodrigo en la proximidad del Río Guadalete.
Durante el verano de 712, el gobernador musulmán del norte de África, Musa ibn Nusayr, llegó a Algeciras con nuevas tropas y, en pocos años, ocuparon toda Hispania. Estos hechos provocaron la desaparición de la monarquía visigoda y el comienzo de la presencia musulmana en la península.
Causas de la Rápida Conquista
Las causas de esta rápida conquista fueron múltiples:
- La debilidad visigoda, provocada por las luchas internas por el poder.
- El sistema de conquista musulmán, basado en capitulaciones, en las que los conquistados podían conservar la propiedad de sus bienes y su religión a cambio de un tributo que debían pagar a las autoridades.
- La persistencia del arrianismo, frente al cristianismo católico impuesto por Recaredo, que facilitó la aceptación de las creencias musulmanas por parte de ciertos sectores.
- El reparto más equitativo de las tierras expropiadas a los nobles y eclesiásticos que no quisieron capitular, y un sistema fiscal menos duro.
Además, algunas minorías, como los judíos, colaboraron activamente en favorecer la penetración musulmana, obteniendo condiciones de trato favorable por los nuevos conquistadores. La invasión se frenó en 722 en Asturias (Covadonga) y en 732 en Poitiers (Francia).
Evolución Política de Al-Ándalus (Siglos VIII-XV)
Al-Ándalus es el nombre que utilizan las fuentes para referirse a los territorios de la Península Ibérica bajo poder musulmán y cuya extensión fue variando entre los siglos VIII y XV.
Etapas Políticas Principales
El Emirato Dependiente (711-756)
El territorio conquistado en el siglo VIII por los musulmanes se convirtió en un emirato (circunscripción territorial gobernada por un emir, que ostentaba el poder político) dependiente del califa Omeya de Damasco.
El Emirato Independiente de Córdoba (756-929)
En 756, Abd al-Rahman I, miembro de la familia Omeya aniquilada en Damasco por los abasíes, proclamó el Emirato de Córdoba, independiente de Bagdad, a donde se había trasladado la capital del califato.
El Califato de Córdoba (929-1031)
En 929, Abd al-Rahman III proclamó el Califato de Córdoba, ostentando así el poder político y religioso y alcanzando el período de mayor auge económico, social y cultural.
Los Reinos de Taifas y las Invasiones Norteafricanas
Tras la fitna o revuelta bereber, se produjo la disgregación política de al-Ándalus y surgieron unos treinta reinos independientes o Reinos de Taifas en ciudades como Sevilla, Valencia o Toledo (1031-1090).
Tras la toma de Toledo por Alfonso VI en 1085, los almorávides norteafricanos, dirigidos por Yusuf ibn Tasufin, se impusieron a las taifas y reunificaron políticamente al-Ándalus (1090-1143).
Tras un brevísimo nuevo período de fragmentación política (las segundas taifas), se produjo una segunda oleada de invasores norteafricanos, los almohades (1143), que volvieron a dotar de cierta unidad política a al-Ándalus. Los almohades derrotaron a los castellanos en la batalla de Alarcos (1195), pero, a su vez, serían derrotados por los reyes cristianos, aliados entre sí, en la decisiva batalla de Las Navas de Tolosa (1212).
El Reino Nazarí de Granada (Mediados del Siglo XIII-1492)
La derrota de 1212 abrió la puerta a una breve etapa de terceras taifas, finalizada por una nueva oleada reconquistadora en el siglo XIII por parte de los reyes de Aragón en Levante (tomas de Valencia y Mallorca) y los de Castilla y de León en Andalucía (tomas de Córdoba y Sevilla).
A mediados del siglo XIII, las fronteras de al-Ándalus quedaron reducidas al Reino Nazarí de Granada, que ocupó la actual Andalucía oriental hasta 1492, año de la caída de Granada frente a los Reyes Católicos.
Transformaciones Económicas, Sociales y Culturales en Al-Ándalus
El territorio peninsular gobernado por los musulmanes experimentó un importante desarrollo en los ámbitos económico, social y cultural entre los siglos VIII y XV.
Economía
Destacan las aportaciones a la agricultura, como la introducción de mejoras en el regadío (red de acequias, uso de la noria) o de nuevas especies (naranjo, algodón y arroz). Además, se intensificó el cultivo de la morera para la cría de los gusanos de seda.
En la artesanía, al igual que la producción de tejidos de seda, tomó especial importancia el trabajo de materiales como el cuero, el pergamino, el papel y el vidrio.
También se intensificaron los flujos comerciales, tanto por el desarrollo de las ciudades y la concentración de los intercambios en los zocos, como por la acuñación de una potente moneda de oro y plata (dinar y dirham) y la existencia de amplios mercados gracias a la gran expansión territorial del Islam.
Sociedad
Tras la conquista musulmana, la nueva sociedad de al-Ándalus quedó conformada por:
- Minoría dominante de invasores: Compuesta por árabes, que formaban la élite social (aristocracia y la clase media más elevada), y bereberes, que tenían una posición inferior.
- Mayoría sometida de los conquistados: Una población hispanorromana que fue convirtiéndose al Islam (muladíes) y constituyó el grupo más numeroso.
- Minorías religiosas: Incluían a la minoría judía y también a la cristiana (mozárabes).
Cultura
Se introdujeron en al-Ándalus elementos culturales procedentes de todo el mundo musulmán, así como el legado del mundo clásico, especialmente griego, puesto que el Islam se había convertido en su depositario y transmisor. Esos nuevos elementos se adoptaron siempre con dos principios básicos: el árabe como lengua y el respeto a las creencias islámicas.
Destacan las aportaciones de los filósofos, científicos, médicos y matemáticos andalusíes.
