Historia del Siglo XX: De la Revolución Rusa al Ascenso de los Totalitarismos

Un Imperio atrasado y autócrata

A principios del siglo XX, el Imperio de Nicolás II era un gigante con pies de barro. El zar gobernaba sobre un territorio inmenso, pero en el ámbito político, Rusia continuaba siendo una autocracia. Los partidos políticos estaban prohibidos y la Iglesia ortodoxa gozaba de una gran influencia social.

La economía rusa se sostenía en una agricultura muy atrasada y con una baja producción, que apenas alimentaba a toda la población. La moderna industrialización y el capitalismo solo habían penetrado en la parte más occidental del Imperio.

La sociedad era una de las más desiguales de Europa:

  • Nobleza: Propietaria de la mayor parte de la tierra y riquezas.
  • Kulaks: Campesinos propietarios de nivel medio.
  • Campesinos: La gran mayoría de la población, sumidos en la pobreza.
  • Burguesía: Escasa y sin influencia en los ámbitos del poder.

La difícil coyuntura de la Primera Guerra Mundial

La mayoría de las fábricas se transformaron en industrias de guerra. Los productos de primera necesidad comenzaron a escasear, los precios subieron y la capacidad adquisitiva de los asalariados disminuyó. La escasez y el hambre se extendieron entre la población.

A este malestar se sumaron las derrotas militares ante Alemania. Hubo muchas manifestaciones y el monje Rasputín, quien influyó mucho para frenar las críticas, fue asesinado por un complot nobiliario en 1916. Todo esto condujo a la Revolución de febrero de 1917.

La caída del zarismo

La revolución comenzó el 23 de febrero con una gran manifestación en Petrogrado. En todo el país se formaron comités revolucionarios de obreros, campesinos y soldados (los soviets), que adquirieron un gran protagonismo en la organización de la revuelta.

El día 27 de febrero tuvo lugar una huelga general en las principales ciudades, donde se exigía la retirada de la guerra, la dimisión del zar y la mejora de las condiciones de vida. Finalmente, el zar decidió abdicar. La Duma tomó protagonismo en la crisis y, de acuerdo con el soviet de Petrogrado, nombró un gobierno provisional presidido por el conservador príncipe Lvov.

El gobierno provisional

El nuevo gobierno prometió reformas políticas y sociales, al tiempo que se comprometía a convocar elecciones libres para una Asamblea Constituyente. Sin embargo, no atendió a las demandas de retirada de la guerra y decidió mantener los compromisos militares con los aliados. Por ello, se dio un doble poder:

  • El gobierno provisional, apoyado por la burguesía, que aspiraba a convertir a Rusia en una república parlamentaria.
  • Los soviets, que exigían la retirada de la guerra, el reparto de tierras y la mejora de condiciones sociales.

Revolución de Octubre

La llegada del bolchevique Lenin a Petrogrado dio un giro inesperado a los acontecimientos. Lenin defendía que la revolución debía convertirse en una revolución proletaria que acabase con el capitalismo y entregase el poder a los obreros y campesinos (dictadura del proletariado).

Lenin convenció a los bolcheviques de la necesidad de la insurrección armada bajo la consigna: «¡Todo el poder para los soviets!». El desencanto de la población con las promesas incumplidas del gobierno provisional facilitó el éxito de la revolución obrera.

Las primeras medidas revolucionarias

El Segundo Congreso de los sóviets destituyó al gobierno provisional y aprobó la formación de un Consejo de Comisarios del Pueblo dirigido por Lenin. El nuevo ejecutivo decretó:

  • Abolición de la propiedad privada.
  • Control obrero de las empresas de más de cinco trabajadores.
  • Nacionalización de la banca.
  • Supresión del ejército zarista.

Se firmó el Tratado de Brest-Litovsk en 1918, aceptando las exigencias alemanas y renunciando a los países bálticos.

La creación de la URSS y la expansión revolucionaria

La URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) se creó en 1922 tras la guerra civil. La Constitución de 1923 estableció un nuevo modelo de Estado basado en los soviets, reafirmado posteriormente por Stalin. El Partido Comunista se constituyó en el centro del poder, transformando la dictadura del proletariado en la dictadura del Partido Comunista.

La prosperidad estadounidense

Los «felices años veinte» fueron un periodo de crecimiento económico basado en la mejora de la productividad y el uso de nuevos productos (electrodomésticos, radio, automóvil). Fue la llamada «revolución de los consumidores», impulsada por el crédito y las ventas a plazos.

El crac bursátil de 1929

La sobreproducción y la burbuja especulativa llevaron al desastre. En el llamado «Jueves Negro», el mercado perdió 10.000 millones de dólares. La crisis se agravó el 29 de octubre, el «Martes Negro». En 1932, el mercado de valores se desplomó por completo.

El New Deal de Roosevelt

Política creada en 1933 por Franklin D. Roosevelt para superar la crisis:

  • Creación de la Works Progress Administration (WPA) para obras públicas.
  • National Recovery Administration (NRA) para acuerdos de precios.
  • Ley de Ajuste Agrario (AAA) para recuperar precios.
  • Seguro de desempleo y derechos laborales (negociación colectiva).

La propuesta keynesiana

John Maynard Keynes sostenía que el Estado debía invertir aumentando el gasto público para reactivar la demanda y el empleo, incluso si esto generaba déficit, contradiciendo las políticas económicas tradicionales.

¿Qué elementos definen el fascismo?

El fascismo surgió como un proyecto totalitario, antiliberal y anticomunista basado en:

  • Obediencia a un líder carismático (Caudillo).
  • Exaltación del Estado por encima del individuo.
  • Uso sistemático de la violencia.
  • Nacionalismo exacerbado con componentes racistas.

El fascismo italiano

En 1921, Mussolini fundó el Partido Nacional Fascista (PNF). En 1922, tras la «marcha sobre Roma», el rey Víctor Manuel III le encargó formar gobierno. A partir de 1925, instauró una dictadura caracterizada por la supresión de la democracia, el Estado corporativo y una política exterior expansionista.

El ascenso del nazismo en Alemania

La República de Weimar (1918) enfrentó la inestabilidad económica y la hostilidad de la extrema derecha. El Partido Nacionalsocialista, liderado por Hitler, capitalizó el descontento tras la crisis de 1929. Tras ser nombrado canciller en 1933, Hitler utilizó el incendio del Reichstag para suprimir derechos fundamentales y aprobar la ley de plenos poderes, iniciando la nazificación de Alemania mediante la represión (Gestapo, SS) y el partido único.

El proyecto racial nazi

El nazismo desarrolló un proyecto imperial basado en la exclusión de los «no arios» y la persecución sistemática de judíos y gitanos. Las Leyes de Núremberg (1935) y la Noche de los cristales rotos (1938) marcaron el camino hacia el Holocausto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *