Inestabilidad de la Primera República y efectos de la desamortización en el siglo XIX español

Explique las causas de la inestabilidad de la Primera República

El Estado republicano tuvo que seguir haciendo frente a los numerosos problemas existentes en España. Entre las causas principales de su inestabilidad destacan:

  • La III Guerra Carlista: como consecuencia del establecimiento del nuevo sistema de gobierno, se intensificó y se extendió hasta la zona catalana; hasta entonces sólo se había localizado en la zona vasco-navarra.
  • La guerra en Cuba: el conflicto continuaba y la República no pudo solventarlo, entre otras razones porque las autoridades españolas en la isla fueron reacias a acatar las órdenes del gobierno republicano.
  • El cantonalismo: en varias zonas el triunfo del republicanismo impulsó revoluciones que desembocaron en el establecimiento de cantones independientes. Entre los principales cantones surgidos destacan: Cartagena, Sevilla, Cádiz, Torrevieja, Almansa, Granada, Castellón, Málaga, Salamanca, Valencia, Bailén, Andújar, Tarifa, Algeciras y Alicante.

Defina el concepto de cantonalismo

Cantonalismo: movimiento insurreccional que se produjo durante la I República española y que aspiraba a dividir el Estado nacional en cantones casi independientes.

Defina el concepto de república unitaria

República unitaria: Estado republicano con un único centro de poder político que extiende su acción al conjunto del Estado.

Defina el concepto de república federal

República federal: Estado republicano descentralizado, resultado de la unión entre varios territorios que, pese a contar con normas propias, se someten a determinados planteamientos comunes.

Defina el concepto de Cortes constituyentes

Cortes constituyentes: Cortes cuya principal misión es elaborar una Constitución, además de desempeñar la labor legislativa. Suelen disolverse una vez aprobada la nueva Constitución.

Describa muy brevemente en qué consistió el pronunciamiento militar del general Pavía

El 3 de enero de 1874, mientras se estaba votando un nuevo gobierno, el ejército ocupó los puntos clave de Madrid. El general Pavía, capitán general de Madrid, entró con las tropas en el Congreso, disolviendo la Asamblea y anunciando la constitución de un gobierno monárquico. Terminaba así la primera experiencia republicana en nuestro país, aunque no sería la última. Meses más tarde, en 1874, el político malagueño Antonio Cánovas del Castillo, verdadero ideólogo de lo ocurrido, tramitaría la vuelta de la monarquía borbónica en la figura de Alfonso XII, dando lugar a una nueva etapa histórica denominada Restauración.

Preguntas cortas y semiabiertas — Tema 8

  1. Nombre que recibe la incautación de bienes raíces de propiedad colectiva por parte del Estado.

    Desamortización.

  2. Nombre de las tierras que no se pueden ni dividir ni vender.

    Señoríos.

  3. Antigua institución que impedía la división de las tierras para los herederos con el fin de no perder poder.

    Mayorazgo.

  4. Nombre de la teoría económica que defendía la gran importancia de la agricultura en la economía.

    Fisiocracia.

  5. ¿Qué nombre recibe la desamortización creada entre 1835 y 1836?

    La desamortización de Juan Álvarez de Mendizábal, o ley de desamortización eclesiástica.

  6. ¿Qué nombre recibe la desamortización creada en 1855?

    La desamortización de Pascual Madoz, conocida como la Ley Madoz, la «desamortización general» o desamortización civil.

  7. Nombre de las tierras concejiles arrendadas por los ayuntamientos.

    Bienes de propios.

  8. Nombre de las tierras utilizadas libremente por los vecinos de los ayuntamientos.

    Tierras comunales.

Preguntas abiertas (entre 5 y 10 líneas)

¿Cómo definiría el término “desamortización”?

Entendemos por desamortización la incautación estatal de bienes raíces, eclesiásticos o civiles, que tras la correspondiente nacionalización y posterior venta en subasta pasan a formar una propiedad privada nueva, con plena libertad de uso y disposición. La desamortización consistió en acabar con los bienes «vinculados» y proceder a desvincular dichas tierras y bienes de sus propietarios para permitir su venta, enajenación o repartimiento.

¿Cómo era la situación de la agricultura en España durante el siglo XIX?

A lo largo del siglo XIX comenzó el lento despegue industrial de España. Pero, a diferencia de otros países europeos como Inglaterra, donde el desarrollo agrario fue motor de la industrialización, la agricultura española no logró una apreciable modernización. En nuestro país no se dio una revolución agrícola, por lo que durante décadas persistió el dualismo entre el mundo urbano, más moderno, y el mundo rural, más atrasado y con menos cambios.

¿Cuáles son los primeros antecedentes de desamortizaciones en España?

Los primeros antecedentes de desamortizaciones en España, aunque su repercusión fue limitada, fueron:

  • Durante el reinado de Carlos III, desde un punto de vista teórico: los reformistas ilustrados del siglo XVIII plantearon la necesidad de cambiar el sistema señorial de propiedad de la tierra. Jovellanos y otros entendían que la amortización de bienes raíces era causa del estancamiento de la agricultura española.
  • Godoy (1795) inició una tímida desamortización de bienes eclesiásticos, con un beneficio de unos 1.600 millones de reales, obteniendo permiso de la Santa Sede para expropiar y vender bienes de los jesuitas y de obras pías (hospicios, beneficencia, etc.).
  • Durante las Cortes de Cádiz se adoptaron medidas legales que contemplaban la supresión de conventos y órdenes religiosas y la venta de sus propiedades; sin embargo, la restauración del absolutismo en 1814 anuló lo dispuesto y se devolvieron los bienes vendidos a los frailes.
  • En el Trienio Liberal volvieron a entrar en vigor las decisiones de las Cortes de Cádiz, pero en 1823 retornó el régimen absolutista y Fernando VII obligó a restituir los bienes vendidos.

¿Cuáles eran los principales objetivos de la desamortización de Mendizábal?

Mendizábal aspiraba a alcanzar tres grandes objetivos:

  • Objetivo financiero: recaudar ingresos para pagar la deuda pública del Estado, tanto a nacionales como a extranjeros, y obtener recursos para financiar la guerra contra los carlistas.
  • Objetivo político: ampliar la base social simpatizante con el liberalismo creando un sector de propietarios que se sintiera unido al régimen liberal isabelino; los compradores de bienes desamortizados ligarían su suerte a la victoria del bando liberal en la guerra, ya que un hipotético triunfo de los carlistas obligaría a devolver las fincas a la Iglesia. Además, buena parte del clero regular simpatizaba con la causa carlista.
  • Objetivo social: crear una clase media de campesinos propietarios que incrementara los rendimientos y la productividad de la tierra y posibilitara el acceso a la propiedad de campesinos sin tierra.

¿Cuáles fueron los principales objetivos de la desamortización de Madoz?

La segunda gran desamortización fue iniciada en el Bienio Progresista (1854–1856) con la Ley Madoz, o «desamortización general», del 1 de mayo de 1855, que procedió a la última y más importante etapa de esta operación. Se trataba no solo de los bienes de la Iglesia, sino de los pertenecientes al Estado, los bienes de propios y baldíos de los municipios y, en general, todos los bienes que permanecían aún amortizados (por eso se la conoce como desamortización civil).

La finalidad de la ley Madoz era, como la de Mendizábal, obtener ingresos para el Estado. Tampoco en esta ocasión aparece como prioridad el acceso a la tierra por parte de los campesinos desposeídos: los bienes desamortizados pasarían a propiedad de quienes más pudieran pagar por ellos. Para su venta se utilizó el procedimiento de subasta pública, aunque se introdujeron cambios en la forma de pago: éste solo podía hacerse en metálico y en un plazo de quince años, con un descuento del 5 % sobre los plazos adelantados.

¿Qué consecuencias sociales tuvieron las desamortizaciones del siglo XIX?

Las repercusiones sociales del proceso desamortizador fueron muy variadas:

  • Supuso el desmantelamiento casi completo de las fuentes de riqueza de la Iglesia. Esta dejaba de ser un estamento privilegiado, aunque conservó su enorme influencia en las mentalidades y en la educación, que casi monopolizaba.
  • La desamortización reforzó la estructura de la propiedad de la tierra, acentuando el latifundismo en regiones como Andalucía y Extremadura. Las tierras y las fincas urbanas pasaron a antiguos terratenientes locales, a nuevos inversores de la burguesía, a especuladores e intermediarios. Estos grupos, amigos de políticos, caciques o viejos señores, constituyeron la nueva clase terrateniente con poder durante el reinado de Isabel II. En general, los campesinos humildes no compraron: no recibían información de las subastas, no sabían pujar o no tenían dinero; cuando lo intentaron encontraron lotes demasiado grandes, pujas muy altas o subastas amañadas.

¿Qué consecuencias económicas tuvieron las desamortizaciones del siglo XIX?

  • Se eliminó la propiedad comunal, lo que agravó la situación económica de los campesinos, que dejaron de poder utilizar los terrenos comunes del municipio (donde se recogía leña o se llevaba a pastar el ganado), provocando en parte la emigración rural hacia las ciudades.
  • La desamortización no produjo un aumento sensible de la producción agraria. Los nuevos propietarios, en general, no invirtieron en mejoras, sino que se limitaron a cobrar o incrementar rentas mediante la implantación de contratos de arrendamiento más onerosos.

¿Qué consecuencias políticas tuvieron las desamortizaciones del siglo XIX?

  • No resolvieron el problema de la deuda, aunque sí lo mitigaron: se consiguió rescatar 5.000 millones de reales de los 14.000 acumulados y comenzaron a tributar muchas propiedades que hasta entonces estaban exentas, aumentando los ingresos de la Hacienda.
  • La compra masiva de tierras inmovilizó liquidez que hubiera sido necesaria para impulsar la incipiente industrialización de España mediante inversiones en ferrocarriles, industrias e infraestructuras.

¿Qué consecuencias culturales tuvieron las desamortizaciones del siglo XIX?

Las consecuencias culturales fueron notables: la desamortización produjo una gran pérdida y expolio de bienes culturales, sobre todo de antiguos monasterios. Muchas obras arquitectónicas se arruinaron y bienes muebles (pinturas, bibliotecas, enseres) se vendieron a precios irrisorios, saliendo muchos objetos fuera del país. En las ciudades, como la mayoría de los inmuebles importantes estaban en el centro urbano, la desamortización contribuyó a un urbanismo discriminador: la alta burguesía acaparó los mejores edificios del centro, excluyendo a las clases medias, que quedaron en las viejas viviendas, y relegando a los obreros a los arrabales de la periferia. Los grandes conventos se convirtieron en cuarteles o edificios públicos, o fueron derribados para construir plazas (por ejemplo, la Plaza Mina en Cádiz, desamortizada a los monjes franciscanos por Mendizábal).

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