BLOQUE 9.3: La Constitución de 1931
Tras la proclamación de la Segunda República, se convocaron elecciones generales para el 28 de junio de 1931, bajo sufragio universal masculino. La victoria correspondió nuevamente a la coalición republicano-socialista, lo que permitió consolidar el régimen y dar continuidad a sus reformas estructurales.
Tras los comicios, las nuevas Cortes Constituyentes comenzaron la redacción de una nueva Carta Magna. Durante el debate, los artículos 26 y 27 —relacionados con la cuestión religiosa y la separación Iglesia-Estado— generaron una fuerte polémica, provocando la dimisión del presidente del Gobierno provisional, Niceto Alcalá-Zamora, y del ministro de Gobernación, Miguel Maura. Manuel Azaña fue nombrado nuevo presidente del Gobierno. La Constitución fue aprobada el 9 de diciembre de 1931; al día siguiente, Alcalá-Zamora fue elegido presidente de la República, confirmando a Azaña en la Jefatura del Gobierno.
Características del nuevo régimen
La Constitución de 1931 era de carácter progresista y estableció un régimen democrático, parlamentario, laico y descentralizado. Reconocía la soberanía popular y establecía una clara división de poderes:
- Poder legislativo: Unicameral, ejercido por el Congreso de los Diputados.
- Poder ejecutivo: Conformado por el presidente de la República (Jefe del Estado) y el presidente del Gobierno.
- Poder judicial: Detentado por los tribunales y una nueva institución: el Tribunal de Garantías Constitucionales.
Asimismo, garantizaba derechos fundamentales como la libertad de expresión, los derechos de asociación y reunión, proclamaba la libertad religiosa y reconocía la aconfesionalidad del Estado. Además, por primera vez se reconocía el sufragio universal (masculino y femenino) y se contemplaba la posibilidad de aprobar estatutos de autonomía para las regiones.
El sufragio femenino
Tras la proclamación de la República en 1931, las mujeres no tenían derecho a voto inicial, aunque podían ser elegidas diputadas. En las primeras elecciones, tres mujeres consiguieron un escaño en el Congreso:
- Clara Campoamor (Partido Radical).
- Victoria Kent (Partido Republicano Radical Socialista).
- Margarita Nelken (PSOE).
Durante la redacción constitucional, se debatió intensamente la inclusión del voto femenino. Clara Campoamor defendió que las mujeres debían votar de inmediato, argumentando que eran ciudadanas con los mismos derechos que los hombres. Por su parte, Victoria Kent y Margarita Nelken se mostraron en contra de su aplicación inmediata, sosteniendo que muchas mujeres estaban influenciadas por la Iglesia y sus esposos, lo que podría beneficiar a los partidos conservadores y amenazar la estabilidad de la República. Finalmente, el 1 de octubre de 1931, el derecho al voto femenino fue aprobado con 161 votos a favor frente a 121 en contra, reconociendo así el sufragio femenino en España por primera vez en la historia.
BLOQUE 10.1: La Guerra Civil (1936-1939)
Aproximación al conflicto y desarrollo de la guerra
En la primavera de 1936, el clima de creciente tensión social y política llevó a un sector del Ejército, liderado por el general Mola, a planear un golpe de Estado. Su intención era implantar un régimen autoritario inspirado en la dictadura de Primo de Rivera, presidido inicialmente por el general Sanjurjo. Los sublevados confiaban en un triunfo rápido, mientras que el Gobierno republicano sobrestimó su capacidad para sofocar la insurrección.
El levantamiento comenzó el 17 de julio en Melilla, liderado por Yagüe. El general Francisco Franco, incorporado en el último momento, voló desde Canarias para ponerse al frente del Ejército de África. Entre el 18 y el 19 de julio, la sublevación se extendió a Sevilla, Cádiz, Galicia, Navarra, Castilla y León y las capitales aragonesas. El país quedó dividido: la República mantuvo el control sobre Madrid, Cataluña, Valencia, Castilla-La Mancha, Murcia, Málaga y parte del norte, como el País Vasco (excepto Álava).
Los dos bandos enfrentados
Tras el golpe, el país quedó fracturado en dos bloques:
- Los sublevados (Bando Nacional): Buscaban restablecer el orden y eliminar a los considerados enemigos de España (socialistas, comunistas, anarquistas y nacionalistas periféricos, etiquetados como «rojos»). Contaban con un ejército disciplinado, milicias carlistas (requetés) y falangistas, tropas marroquíes y ayuda internacional de Alemania, Italia y Portugal. Tenían el respaldo de la Iglesia católica, la CEDA, grandes empresarios y terratenientes.
- Los republicanos: Defendían el régimen democrático frente al avance del fascismo. Sus fuerzas incluían milicias de partidos y sindicatos de izquierda, guardias de asalto, la marina, la aviación y las Brigadas Internacionales. Controlaban las principales zonas industriales, mineras y los recursos financieros del Banco de España.
Fases militares de la guerra
El conflicto se desarrolló en cuatro fases principales:
- Primera fase (julio 1936 – marzo 1937): Guerra de columnas y lucha por Madrid. Los sublevados intentaron tomar la capital desde el norte y el sur. Tomaron Badajoz, Talavera y Toledo (liberando el Alcázar). En noviembre fracasó el asalto frontal a Madrid. El Gobierno se trasladó a Valencia y la defensa de la capital quedó en manos de la Junta de Defensa del general Miaja. Las batallas del Jarama y Guadalajara terminaron en fracaso para los nacionales, aunque estos lograron conquistar Málaga.
- Segunda fase (abril – noviembre 1937): La Campaña del Norte. Franco cambió de estrategia y lanzó una ofensiva sobre la franja cantábrica. Conquistó Vizcaya y Bilbao (tras el bombardeo de Guernica por la Legión Cóndor el 26 de abril), Santander y Asturias. Las contraofensivas republicanas en Brunete y Belchite no lograron frenar el avance.
- Tercera fase (diciembre 1937 – noviembre 1938): Ofensiva de Teruel y Batalla del Ebro. Tras la toma de Teruel por los nacionales, Franco logró alcanzar el Mediterráneo en Vinaroz, dividiendo la zona republicana en dos. La República respondió con la ofensiva del Ebro, la batalla más larga y sangrienta de la guerra, que terminó en una derrota devastadora para el bando gubernamental.
- Cuarta fase (diciembre 1938 – abril 1939): Caída de Cataluña y fin del conflicto. Franco ocupó Barcelona en febrero. El presidente Negrín propuso resistir, pero el coronel Casado lideró un golpe interno en Madrid para negociar la paz. Franco exigió la rendición incondicional. El 28 de marzo las tropas entraron en Madrid y el 1 de abril de 1939 terminó oficialmente la guerra.
Consecuencias de la contienda
- Económicas: Reducción drástica de la ganadería (60%) y agricultura (25%). La inflación se disparó y la industria no se recuperó hasta 1950. El Estado quedó endeudado y sin reservas de oro.
- Sociales: Un país profundamente dividido por la represión y el deseo de venganza, lo que dificultó la reconciliación durante décadas.
- Demográficas: Aproximadamente 500.000 muertos, 50.000 ejecuciones de posguerra y unos 500.000 exiliados (hacia Francia, México y Argentina). Descenso de la natalidad y aumento de la mortalidad.
- Culturales y políticas: Pérdida de patrimonio, exilio intelectual masivo e imposición de una dictadura que aisló a España internacionalmente.
BLOQUE 10.2: Evolución política y económica en las dos zonas
La zona republicana
Tras la dimisión de Casares Quiroga, se sucedieron gobiernos inestables hasta que en septiembre de 1936 Francisco Largo Caballero asumió la presidencia. Durante su mandato se aprobó el Estatuto de Autonomía del País Vasco. Sin embargo, los Sucesos de Mayo de 1937 en Barcelona (enfrentamientos entre anarquistas/POUM y comunistas/Gobierno) provocaron su caída y el ascenso de Juan Negrín. Negrín apostó por la resistencia a ultranza («resistir es vencer»), pero las divisiones internas y el golpe del coronel Casado precipitaron el colapso final.
En lo económico, se procedió a la nacionalización de empresas y la colectivización de tierras y fábricas. Para financiar el esfuerzo bélico, se entregaron las reservas de oro a la URSS a cambio de suministros militares.
La zona sublevada (Bando Nacional)
Tras la muerte de Sanjurjo, Franco fue nombrado Generalísimo y Jefe del Estado por la Junta de Defensa Nacional en septiembre de 1936. Consolidó su poder unificando a todas las fuerzas políticas (falangistas y carlistas) en un partido único: FET de las JONS (Decreto de Unificación, 1937). En 1938 formó su primer gobierno, concentrando todos los poderes y promulgando leyes fundamentales como el Fuero del Trabajo y la Ley de Responsabilidades Políticas (1939).
Económicamente, contó con el apoyo de las élites financieras y agrarias. Se anularon las reformas de la República y se recibió ayuda militar de Alemania e Italia a crédito.
La dimensión internacional del conflicto
La Guerra Civil se convirtió en un preludio de la Segunda Guerra Mundial. En un contexto de tensión entre democracias y totalitarismos, Francia y Reino Unido promovieron el Comité de No Intervención, que resultó ineficaz ya que las potencias fascistas lo ignoraron.
- Apoyo a Franco: Alemania envió la Legión Cóndor; Italia aportó el Corpo Truppe Volontarie (CTV). También colaboraron Portugal (Legión Viriato) y el Vaticano.
- Apoyo a la República: La URSS envió armamento y asesores; las Brigadas Internacionales movilizaron a 50.000 voluntarios de todo el mundo. México ofreció apoyo diplomático y acogida.
A nivel cultural, el conflicto atrajo a grandes intelectuales y artistas como Ernest Hemingway, George Orwell, Pablo Neruda, André Malraux, Gerda Taro y Robert Capa, quienes documentaron la tragedia y posicionaron la causa española en la opinión pública mundial.
