Rasgos políticos

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B) LA DICTADURA DE Stalin (1927-1953)

La muerte de Lenin en 1924 abríó un frente entre los dos principales dirigentes del bolchevismo: Trotski, partidario de extender la revolución para afianzar el triunfo del socialismo,  y Stalin, que quería fortalecer el socialismo en Rusia para luego ser el centro de futuras revoluciones comunistas en el mundo. Será este planteamiento el principal argumento defendido y aprobado por los congresos del Partido.

Así pues la URSS se encaminó hacia una dictadura personal encarnada en la persona de Stalin  y apoyada en la infalibilidad del Partido Comunista.

Bajo la mano de Stalin se refuerza la autoridad del estado y se  impone un régimen de terror político y social, se procede a las purgas, en las que se juzga, condena  y ejecuta a la mayoría de los líderes y militares históricos de la Revolución de Octubre y de los años de la Guerra Civil. Trotski fue destituido como Comisario del Pueblo en 1926, expulsado del Partido en 1927 y deportado de la URSS en 1929, murió asesinado en Méjico en 1940.

En el campo económico se realizó una planificación  autoritaria y centralizada de la economía, el objetivo principal era industrializar al país en el menor tiempo posible y a cualquier precio, estas medidas se articularon mediante los planes quinquenales (cada cinco años), la colectivización de los medios de producción  (tierras, fábricas, transportes…) y la apuesta por la industria pesada.

La URSS se convirtió  a partir de 1940 en la tercera potencia industrial mundial, los planes quinquenales lograron un crecimiento económico vertiginoso y sirvieron a Stalin y a la URSS de eficaz propaganda en Occidente.

La industrialización y la planificación  aseguraron al pueblo soviético unos servicios sociales mínimos garantizados por el Estado e iguales para todos: alimentos, vestido, trabajo, vivienda, pensiones, sanidad y educación.

Sin embargo, la planificación estalinista creó una serie de desequilibrios: la agricultura permanecíó atrasada con respecto a la industria, con bajos rendimientos y penosas condiciones de vida de los campesinos; el control de los precios provocó la aparición de un mercado negro ilegal, que poco a poco fue tolerado; la economía se mantuvo alejada del mercado internacional como consecuencia de la autarquía y del  aislamiento internacional.

Stalin, que murió en 1953, ostentó el puesto de secretario del Partido desde 1922, inició una fase de concentración del poder en su persona; el ejercito, el Partido, la población y todos los sectores de la sociedad rusa se vieron sometidos a unos procesos de depuración en los que el terror fue el arma más usual en manos de la policía política. El precio pagado en vidas humanas fue muy elevado, además de los exiliados y deportados, encarcelados en prisiones o campos de trabajo, se calcula que el número de víctimas del estalinismo está entre 10 y 20 millones de rusos.

C) EL FASCISMO ITALIANO

Los orígenes del fascismo coinciden con dos hechos:

La crisis nacional debido a un sentimiento de una Italia vencida, ya que los sacrificios de la guerra no se habían visto compensados por los tratados de paz.

La crisis social debida a la inflación y el desempleo que provocaron una gran conflictividad social.

La economía italiana había quedado dañada después de la guerra; la inflación, las deudas por los préstamos, la caída de la producción agraria, la pérdida del ahorro y del poder adquisitivo llevó a los obreros a iniciar un movimiento de protesta: ocupación de fincas, sindicatos, fábricas, etc.

La estructura política apoyada en una monarquía parlamentaria y la debilidad de las instituciones llevaba a los partidos a organizar complicadas coaliciones para poder gobernar, el rey intervénía sólo para encomendar el gobierno a los líderes que contaban con apoyo suficiente; de esta forma los gobiernos eran inestables y tenían poco margen de actuación.

El fascismo italiano no se puede separar de la personalidad de Benito Mussolini, miembro en su juventud del partido socialista del que se separó en 1915, fundando en 1919, en Milán, los Fasci de Combattimento, y en 1921  el Partido Nacional Fascista, su marcado anti-socialismo logró el apoyo de terratenientes y capitalistas; además, eliminó de su programa los aspectos revolucionarios y comenzó a ganar diputados en las elecciones.

La estrategia planteada por los grupos fascistas fue hacer frente al desorden social con la violencia, tras forzar el fracaso de la huelga general en 1922,  Mussolini organiza la marcha sobre Roma (manifestación masiva bajo el apoyo de los “camisas negras”, grupos paramilitares que desarticulaban huelgas, atacaban a obreros y campesinos y asesinaban a líderes políticos) con el objetivo de exigir todo el poder mediante un ultimátum. Así pues el rey decidíó encargar a Mussolini la tarea de formar gobierno, contando con la simpatía de la opinión pública.

Pronto el Parlamento otorgó a Mussolini amplios poderes mientras las milicias fascistas impónían su ley en las calles, ejerciendo la violencia sobre los partidos de la oposición, de esta manera en 1924 logró una amplia mayoría en las cámaras, este hecho fue denunciado por un diputado socialista, E. Matteotti, que murió asesinado.

Los fascistas realizaron una progresiva represión de la oposición política y social y controlaron todos los resortes del poder, en 1925 disolvíó las cámaras y comenzó una etapa de dictadura personal.

Se suprimieron las libertades individuales, los partidos políticos y sindicatos fueron disueltos, los miembros de los partidos de la oposición fueron arrestados y se establecíó el Partido Único, sometido a un estricto control burocrático, la prensa libre desaparecíó y se dirigíó desde el Estado, con periódicos como Il Corriere della Sera,

Mussolini adoptó el título de duce (conductor o caudillo) y centró sus esfuerzos en mitificar su persona a través de los libros escolares, las organizaciones juveniles y  las grandes concentraciones de masas.

Buscó afianzar su régimen, y para ello se atrajo a la Iglesia Católica, firmando el Pacto de Letrán por el que reconocía al Estado Vaticano; en economía tendíó al intervencionismo con campañas propagandísticas para lograr la producción autárquica; en la industria creó el Instituto para la Reconstrucción Industrial y establecíó alianzas con la Alemania nazi y la España franquista.

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