Introducción a la Guerra Fría
Se denomina Guerra Fría al enfrentamiento que tuvo lugar durante el siglo XX, desde el final de la Segunda Guerra Mundial (1945) hasta la caída del comunismo, que se dio entre 1989 (Caída del Muro de Berlín) y 1991 (golpe de Estado en la URSS). Este conflicto enfrentó a los bloques occidental-capitalista, liderado por Estados Unidos, y oriental-comunista, liderado por la Unión Soviética.
Este enfrentamiento tuvo lugar a niveles tanto político como ideológico, económico, tecnológico o militar. Durante los años que duró la Guerra Fría no llegó a producirse un enfrentamiento directo, pero sí en la periferia de los centros de poder. La tensa situación entre potencias marcó una época y afectó diversos ámbitos:
- Las relaciones internacionales.
- La política interior de los países.
- La ciencia.
- La sociedad, la cultura y las relaciones interpersonales.
Todo giró en torno a la Guerra Fría. Este periodo no tuvo la misma intensidad durante todo el tiempo; de ahí que, después de buscar una definición, nos detengamos en el estudio de sus fases. Lo que diferencia a la Guerra Fría de cualquier contienda militar o diplomática anterior es que las dos superpotencias enfrentadas (los EE. UU. y la URSS) nunca se enfrentaron directamente utilizando sus fuerzas armadas una contra la otra, sino que aprovecharon (e incluso provocaron) conflictos regionales entre sus aliados o terceros países no alineados. También intervinieron en estos conflictos ayudando a uno de los dos bandos mediante envíos de ayuda militar, apoyo económico o apoyo político de diferente índole, dependiendo del país y la situación estratégica o política de la región.
En busca de una definición
La Guerra Fría constituye un rumbo político agresivo que tomaron los círculos reaccionarios de las potencias imperialistas, bajo la dirección de Estados Unidos e Inglaterra, a raíz de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). La Guerra Fría está orientada a no permitir la coexistencia pacífica entre Estados de diferentes sistemas sociales, a agudizar la tensión internacional y a crear las condiciones para el desencadenamiento de una nueva guerra mundial.
En la práctica, la política de Guerra Fría se ha hecho patente en:
- La creación de bloques político-militares agresivos.
- La carrera de armamentos.
- El establecimiento de bases militares en el territorio de otros Estados.
- La histeria de la guerra y la intimidación de los pueblos amantes de la paz.
- La desorganización de las relaciones económicas pacíficas.
- Los intentos de sustituir por la violencia y la dictadura las normas generalmente reconocidas de las relaciones diplomáticas entre los Estados.
La Guerra Fría es la forma procedente del agresivo comunismo mundial, de la confrontación político-espiritual y psicológico-propagandística con el mundo no comunista. En la Guerra Fría, el comunismo mundial quiere, en primer lugar, dominar la conciencia de las masas. Por tanto, el mismo trata de que su influencia penetre en todos los ámbitos vitales de la sociedad en los Estados no comunistas. La meta suprema de la Guerra Fría radica en el completo dominio, descubierto u oculto, del mundo no comunista. A tal efecto se utilizan preferentemente medios no militares. No obstante, de vez en cuando también puede recurrirse a medios militares. Los éxitos comunistas en la Guerra Fría pueden conducir a situaciones revolucionarias.
Fases de la Guerra Fría
1947-1953: La etapa dura
En esta primera etapa se dan los momentos de mayor enfrentamiento y riesgo entre los dos bloques. Las primeras fricciones se dieron en el bloqueo de Berlín (interesante y audaz respuesta americana al bloqueo de la zona occidental de Berlín). El final corresponde con la Guerra de Corea (1950-53). Pero hubo otros problemas como la invasión de Hungría por tropas del Pacto de Varsovia (1956) o los enfrentamientos bélicos entre el Estado de Israel (creado en 1948, con la partición de Palestina).
La psicosis propia de la Guerra Fría tuvo también sus manifestaciones internas en cada bloque. En EE. UU. se dio el fenómeno de la «caza de brujas» y el McCarthysmo. En el bloque soviético, la segunda oleada de purgas de Stalin. Dentro de esta primera fase tendríamos que incluir el bloqueo de Berlín, la invasión de Hungría por tropas del Pacto de Varsovia (1956), los enfrentamientos bélicos entre el Estado de Israel (creado en 1948, con la partición de Palestina) y terminaría con la Guerra de Corea, en la que se estuvo a un paso de llevar a cabo un enfrentamiento directo entre EE. UU. y la URSS.
1954-1962: La coexistencia pacífica
Tras la Guerra de Corea, las tensiones entre los bloques tendieron a calmarse. Comenzaba una nueva etapa en las relaciones internacionales a la que se ha denominado «coexistencia pacífica». El cambio del ritmo de la guerra vino marcado por dos situaciones:
- El «equilibrio del terror»: Expresión que nos parece suficientemente gráfica para que no necesite aclaración. La tecnología militar utilizada por ambos bandos logró sobrepasar por primera vez los límites de la destrucción total. Ninguno de los bandos quiso asumir el riesgo de la destrucción total.
- Ascenso de nuevos líderes políticos: Tanto en Estados Unidos como en la Unión Soviética surgieron líderes con nuevas visiones sobre el conflicto. Esta idea nos hace recordarte la importancia de las personalidades que ocupan cargos de responsabilidad política en determinados momentos históricos.
En EE. UU., Eisenhower (en la imagen con Kruschev) quiso explotar la teórica ventaja nuclear de Estados Unidos. En la URSS, tras la muerte de Stalin, comenzó una nueva etapa. Nikita Kruschev, como el nuevo líder político de la URSS, propició una nueva política exterior que va a denominar «coexistencia pacífica». Este nuevo concepto significaba básicamente que la URSS no solo negaba el recurso a las armas para extender la revolución comunista por el mundo, sino que rechazaba la idea de la guerra con el capitalismo. La situación parecía relajarse. Se usa el término coexistencia pacífica, acuñado por Kruschev, para hacer referencia a las relaciones que habrían de mantener la Unión Soviética y Estados Unidos dentro de la Guerra Fría a partir de 1955.
La descolonización y la Guerra Fría
El planeta se divide en dos mundos antagónicos que se enfrentan en este largo conflicto. Como hemos visto, en la primera fase, los bloques toman posiciones en suelo europeo y «se reparten» Europa. Una vez que cada una de las partes logró consolidar su bloque respectivo, las rivalidades se trasladan a la periferia, sobre todo a aquellos territorios que acababan o estaban en proceso de alcanzar su independencia. Desde esta perspectiva, la región de Asia entra a formar parte de la Guerra Fría. Recuerda que EE. UU. también intentó atraer a América del Sur a su zona de influencia.
El endurecimiento: 1973-1989
La Guerra Fría es un conflicto demasiado reciente para poder abordarlo plenamente desde una metodología histórica tradicional. La última fase del conflicto es muy cercana y, aun dado por finalizado el conflicto mundial, algunos de los conflictos periféricos no se han resuelto. Esta falta de perspectiva y análisis es la que nos impide resolver las grandes cuestiones que se nos plantean: ¿Qué hizo posible un recrudecimiento de las hostilidades?
