La Restauración y el Ascenso del Nacionalismo
1. El Congreso de Viena
El Congreso de Viena (1814-1815) contó con la asistencia de los representantes de las monarquías europeas que habían vencido a Napoleón. En el Congreso se acordó la Restauración, una política destinada a instaurar la contrarrevolución en Europa que se basó en los principios de legitimidad, intervencionismo y equilibrio.
Además, los gobiernos europeos decidieron crear varias coaliciones internacionales, como la Santa Alianza, cuyo objetivo era la salvaguarda de la paz y los valores cristianos. La más relevante fue la Cuádruple Alianza, formada por:
- Gran Bretaña
- Rusia
- Prusia
- Austria
Posteriormente, Francia también se unió a esta coalición.
2. Las Revoluciones Burguesas
En Europa se produjeron tres oleadas revolucionarias (1820, 1830 y 1848) que amenazaron el sistema de la Restauración. Fueron impulsadas por la burguesía y en ellas confluyeron diversas causas:
- Causas económicas y sociales.
- Causas políticas e ideológicas (entre estas últimas, el liberalismo político y el nacionalismo).
Revoluciones de 1820
Se iniciaron en España y se extendieron por varios países de Europa. Los griegos lograron su independencia, pero se impidió que en otros lugares se pusiera en peligro el orden monárquico absolutista.
Revoluciones de 1830
Se produjeron en varias regiones de Europa. Bélgica logró la independencia de los Países Bajos y se configuró como un estado liberal. En Gran Bretaña se amplió el número de ciudadanos con derecho al voto. En Francia, la revolución provocó la abdicación del rey Carlos X y la subida al trono de Luis Felipe de Orléans.
Revoluciones de 1848
Se caracterizaron por el nacionalismo, las reivindicaciones políticas y sociales, y la ruptura entre burgueses y proletarios. Los éxitos conseguidos por los revolucionarios del 48 llegaron a su fin debido a la intervención militar de las monarquías.
En Francia, las revueltas de 1848 acabaron con el reinado de Luis Felipe de Orléans y se proclamó la Segunda República, que evolucionó hasta convertirse en el Segundo Imperio (1852-1870). En muchos lugares de Europa oriental desapareció el Antiguo Régimen.
3. Las Unificaciones de Italia y Alemania
El principal fruto del nacionalismo en Europa fue la creación de dos nuevos estados: Italia y Alemania.
La Unificación Italiana
El Risorgimento, que promovía una conciencia nacional italiana, culminó con la creación de un estado italiano único. El proceso se caracterizó por:
- La importancia de Piamonte-Cerdeña.
- La intervención de varios líderes.
- La participación exterior (Francia, Prusia).
Con la proclamación de Roma como capital concluyó la unificación (1871).
La Unificación de Alemania
En la formación de un estado alemán unificado influyeron un nacionalismo «intelectual», los intereses económicos y el liderazgo del reino de Prusia. En 1871, tras la Guerra Franco-Prusiana, se creó el Imperio Alemán (Reich), con Guillermo I como emperador.
4. La Independencia de Hispanoamérica
España perdió sus dominios en el continente americano: las colonias se independizaron y se crearon nuevos estados.
La independencia de la América española fue posible debido a:
- La debilidad de España.
- La autonomía americana.
- La Guerra de la Independencia española.
- La situación social interna.
- La intervención de otros países.
Los primeros levantamientos contra el Gobierno peninsular se produjeron entre los años 1810 y 1815 en los virreinatos de Nueva España, del Río de la Plata y Nueva Granada. Entre 1816 y 1825 concluyó el proceso emancipador de la América española.
La Revolución Industrial y el Modelo Británico
1. El Modelo Británico de Industrialización
La Revolución Industrial fue un proceso de transformación de las estructuras económicas, productivas y sociales que se inició en Gran Bretaña a mediados del siglo XVIII. Este fenómeno se debió a varias causas fundamentales:
Causas Políticas
El sistema político británico era una monarquía parlamentaria. La burguesía intervenía en él mediante su representación en el Parlamento, desde el cual se promovieron medidas inspiradas en el liberalismo económico.
Causas Económicas
Afluían grandes cantidades de capital procedentes del comercio internacional. La agricultura proporcionó ingresos adicionales, debido a la aplicación de nuevas técnicas. Los beneficios obtenidos pudieron invertirse en la creciente actividad industrial.
Causas Demográficas
La población de Gran Bretaña se multiplicó. Este crecimiento demográfico contribuyó a que aumentara la demanda de productos y la mano de obra disponible.
Causas Tecnológicas
Inventores y técnicos británicos desarrollaron aplicaciones prácticas para optimizar y aumentar la producción minera y de las manufacturas, reduciendo los costes de fabricación y aumentando los beneficios.
