Panorama del reinado de Alfonso XIII
Panorama: reinado de Alfonso
1902: Alfonso XIII alcanza la mayoría de edad y finaliza la regencia de María Cristina. Comienza un periodo de crisis política.
Muerte de figuras del turno (abreviaturas en el texto originario) y lucha interna con aparición de nuevos partidos. Se añade un clima de violencia y descontento en el Ejército.
Crisis política (1902–1917)
Entre 1902 y 1909 se intentan iniciativas de regeneración política tras el desastre del 98, lo que levanta voces que piden regeneración moral y política y críticas al sistema político.
Asesinato de Cánovas (y cambios políticos posteriores): conservación, fuerzas liberales y la figura de Antonio Maura agravan la crisis; no hay un gobierno liberal estable.
En Cataluña se produce una profunda crisis por la confrontación entre el Ejército y los nacionalistas. La victoria de la Lliga Regionalista alarma al Ejército. Comentarios satíricos anticastrenses y la implicación de oficiales (unos 300) incendian imprentas. Fue el primer pulso entre el poder político y el Ejército, que acaba con la promulgación de la Ley de Jurisdicciones.
Semana Trágica (Barcelona, 1909)
El estallido de la Semana Trágica (Barcelona, 1909) acelera la crisis. Tras la Conferencia de Algeciras, España crea un protectorado en Marruecos. Maura aprovecha el ataque a trabajadores y ensaya un plan de movilización de reservistas. Socialistas y republicanos promueven acciones contra la movilización hacia Marruecos. Las protestas, no atendidas por Maura, desembocan en incidentes cuando las tropas embarcan.
En Barcelona, la organización solidaria obrera de carácter pseudoanarquista convoca una huelga general el 26 de julio; mal organizada, afectó principalmente a Barcelona. El gobernador civil declara el estado de guerra; la situación se le escapa de las manos y se producen numerosos destrozos.
Entre 1909 y 1917 la crisis se mantiene. Maura y Canalejas (regeneracionista) marcan la etapa; Canalejas es asesinado. El rey llama al conservador Eduardo Dato, pero éste no es aceptado por los conservadores encabezados por Maura, lo que provoca la formación del partido maurista y la división de los conservadores.
Crisis de 1917
El estallido de 1917 agrava la crisis: tras exigir reformas, Dato cierra las Cortes y surgen movimientos de corte racionalista y radical.
- Crisis militar: descontento por el ascenso de los africanistas que culmina con las Juntas de Defensa.
- Crisis parlamentaria: ante el cierre de las Cortes se constituye la Asamblea general de Parlamentarios que demanda cambio de gobierno y Cortes constituyentes.
- Crisis social: la huelga general de 1917, convocada por CNT y UGT, se salda con decenas de muertos y numerosos detenidos.
Tras la reunión de los asambleístas se forma un gobierno con Cambó y Maura, pero, como los trece gobiernos siguientes, no ofrece solución eficaz.
Dictadura (1923–1930)
En 1923, Miguel Primo de Rivera (MPR) da un golpe de Estado en un contexto de «estado en guerra»: el gobierno dimite y los sublevados toman el poder con el apoyo favorable de parte de la opinión pública.
Se proclama un manifiesto del nuevo régimen: un gobierno militar que pretende un régimen estable —dictadura— que acusa a los partidos liberales de ser causa de los males del país. Se eliminan las elecciones y el Parlamento formal; la propaganda del régimen presenta ideas sociales y políticas sencillas.
El Directorio Militar (MPR) contó con el apoyo del rey y de una reacción popular favorable.
En 1924 surge la Unión Patriótica para agrupar políticos que apoyan al nuevo régimen y devolver poder a civiles; no era un partido único con una ideología plenamente desarrollada.
El Directorio Militar dará paso posteriormente al Directorio Civil; la dictadura no encuentra una fórmula institucional distinta a las del pasado.
Problemas más graves
- Cuestión de Marruecos: se resuelve parcialmente. Tras el desastre de Annual y la guerra en Marruecos, Primo de Rivera es partidario de retirar tropas; en 1924 se inicia la retirada, Abd el-Krim queda acorralado y la paz de 1926 supone un importante éxito para la dictadura.
- Cuestión social: con escasa dificultad para el régimen; Primo de Rivera no aplica una represión tan dura y hay colaboración con socialistas (no con anarquistas ni comunistas). En 1926 se crea el Consejo de Trabajo, con representación de obreros y empresarios bajo control estatal, como marco de negociación entre patronos y trabajadores.
- Política económica: proteccionista e intervencionista, con tendencias a la nacionalización de industria y a la regulación del mercado. El gobierno estimula obras públicas: a corto plazo la política resulta positiva, favorece el desarrollo industrial, reduce el paro y aporta una relativa paz social; a la larga genera una enorme deuda pública.
La falta de apoyo al régimen provoca la dimisión de Primo de Rivera. Asume el poder Dámaso Berenguer y se intenta restaurar el régimen constitucional y convocar elecciones generales.
Segunda República y bienio radical-cedista
2ª República — bienio radical-cedista
La Segunda República fue proclamada el 14 de abril, dando paso al bienio reformista. Una serie de circunstancias rompe la coalición republicana y el pacto de San Sebastián: el PSOE se distancia de Azaña y éste presenta su dimisión. La desgregación de los partidos de izquierda y la abstención anarquista favorecen la coalición de las derechas. Alejandro Lerroux asumió la jefatura del gobierno y comenzó el Bienio Radical-Cedista (conocido como bienio negro).
El nuevo gobierno revierte las medidas más revolucionarias del periodo anterior: paraliza la reforma militar, decreta una amnistía para militares implicados en golpes previos, suspende la reforma militar y paraliza el estatuto de autonomía del País Vasco. Esto provoca que la izquierda intente crear una república de los trabajadores mediante la revolución de octubre.
Largo Caballero impulsa la Alianza Obrera, la Alianza Revolucionaria y la creación de un comité para la organización del golpe revolucionario. El detonante fue la incorporación de tres ministros de la CEDA al gobierno.
La revolución es un fracaso general, pero triunfa en Asturias, donde los comités obreros controlan la región y actúa el llamado «ejército rojo». La intervención del ejército desde Marruecos provoca un levantamiento que divide al país. En Barcelona la revuelta tiene carácter independentista y está dirigida por el presidente de la Generalitat; la insurrección es reprimida por el ejército. La revolución provoca una fuerte polarización política.
Calvo Sotelo funda el Bloque Nacional, que propone una monarquía tradicional con una autoridad fuerte. La extrema derecha permanece minoritaria, inspirada en el fascismo italiano; surgen grupos como las JONS que terminarán convergiendo con la Falange Española. En 1935 estallan escándalos financieros en torno a Lerroux.
Se configura el Frente Popular que agrupa a toda la izquierda; su programa incluye amnistía para los implicados en la revolución, extensión de la reforma agraria y aprobación de estatutos de autonomía. La derecha concurre dividida en las elecciones; el Frente Popular obtiene la victoria en amplias zonas, mientras la derecha obtiene mayorías en áreas rurales.
Hasta el alzamiento de julio de 1936 la República estuvo gobernada por Azaña. Los socialistas se dividen entre colaboradores republicanos y partidarios de la revolución junto a la CNT. Parte del Ejército considera la revolución inminente e inicia una conspiración para acabar con la República.
Desamortizaciones
Desamortizaciones
España era un país agrario con una distribución de la propiedad de la tierra muy desigual: grandes propietarios como la Corona, la Iglesia, la nobleza o los municipios y consejos poseían extensas tierras.
En el Antiguo Régimen muchos terrenos estaban exentos de pagar impuestos y se explotaban mal. La desamortización surge como vía para aumentar los ingresos de Hacienda.
Existía un grupo social interesado en aumentar esa riqueza y apoderarse de esas tierras: la burguesía liberal. De ahí que el triunfo de los liberales fuera favorable a las desamortizaciones.
Las primeras desamortizaciones afectan a la Iglesia en el reinado de Fernando (Mendizábal, 1836). Desde la primera mitad del siglo XIX se acompaña este proceso con medidas para suprimir privilegios del régimen. La desamortización liberal (Mendizábal, 1836) debilitó a la Iglesia.
Una segunda fase, con la desamortización de Pascual Madoz (1855), afectó a tierras comunales y a bienes municipales.
Las tierras desamortizadas pasaron, en muchos casos, a la antigua nobleza, a la alta burguesía y a medianos propietarios; muchas quedaron en manos de gobernantes locales y caciques.
Desde el punto de vista agrario, no supuso una racionalización del tamaño de la propiedad ni una inversión en técnicas modernas; persistió una agricultura tradicional.
Consecuencias sociales: aumento del campesinado sin tierra y empeoramiento de su situación, lo que favorece la extensión de ideologías anarquistas en el campo.
La desamortización supuso también la abolición de ciertas instituciones jurídicas del Antiguo Régimen.
Industrialización
Industrialización
A pesar de los profundos cambios, la economía española mantuvo rasgos de atraso:
- Agricultura arcaica y con bajos rendimientos.
- Mercado interior incapaz de absorber la propia producción industrial.
- Falta de una red de transportes y comunicaciones que impide los intercambios.
Como consecuencia, se fomentó el estancamiento energético y el inmovilismo agrario; se estableció una balanza comercial desfavorable con el exterior.
Todo ello fue causado por la inadaptación del sistema político y social a las nuevas realidades económicas, aunque hubo importantes intentos de avance con el nacimiento de focos industriales: las industrias más importantes fueron la textil y la siderurgia.
Revolución industrial tardía
Revolución industrial tardía y menos potente por la inestabilidad política, la destrucción por la guerra y la inexistencia de una burguesía moderna que invirtiera masivamente en industria.
Los capitales acumulados por la exportación del hierro vasco dan origen a la gran siderurgia vasca; por otra parte, los empresarios textiles modernizan el proceso productivo, favorecidos por una política de proteccionismo económico.
La geografía hispana mejora con el desarrollo del sistema de comunicaciones —carreteras y ferrocarril—. Se distinguen dos periodos: antes y después de la ley de ferrocarriles (1885 en el texto original). Antes se diseñó una red radial; se constituyeron compañías ferroviarias y hubo un movimiento especulador que construyó pocos kilómetros guiado por intereses de oligarquías rurales.
Tras la ley, se construyeron y explotaron más ferrocarriles; las grandes líneas tuvieron importantes ventajas económicas.
