Identificación del Texto
El texto que voy a comentar es un fragmento del documento conocido como el Manifiesto de los Persas.
Clasificación del Documento
- Origen: Es un documento original, por lo que se considera una fuente primaria.
- Naturaleza: Por su temática, es un texto de naturaleza política e histórica.
- Difusión: Es público. Aunque está dirigido a un destinatario específico (el Rey Fernando VII), su contenido debía ser conocido por toda la Nación para justificar el cambio político que se solicita.
- Autoría: Su autor no es individual, sino colectivo. Se trata de un grupo de 69 diputados de las Cortes de Cádiz, defensores del absolutismo, que representan a la alta nobleza y a parte del clero, y que apoyan la vuelta al Antiguo Régimen con el fin de recuperar sus antiguos privilegios. Se les conoce como «los Persas».
Destinatario, Lugar y Fecha
- Destinatario: El Rey. Lo sabemos por el encabezamiento: «Señor…», que es la forma protocolaria para dirigirse al monarca.
- Lugar: Está editado en Madrid, capital del Reino de España.
- Fecha: Se redacta el 12 de abril de 1814 y se entrega a Fernando VII en Valencia el día 14 de ese mismo mes.
Desarrollo y Argumentación del Manifiesto
Este texto hace una defensa pública y expresa de la monarquía absoluta. Busca convencer al monarca de que cuenta con el respaldo de la nobleza y del clero absolutista para restaurar el absolutismo, volver al Antiguo Régimen y suspender las libertades constitucionales basadas en una supuesta falta de legitimidad.
Se expresa el deseo de que vuelva el Antiguo Régimen, ya que la Constitución de Cádiz legislaba en contra de los intereses de estos estamentos privilegiados.
En todo el texto se exponen los argumentos con los que los representantes de los estamentos privilegiados pretenden justificar ante Fernando VII su petición de anulación de la obra de las Cortes de Cádiz.
Párrafo Primero: Justificación del Nombre y Crítica al Liberalismo
El primer párrafo sirve de introducción y explicación de la denominación «Persas» que recibe el manifiesto. Con el ejemplo de «lo persa» se justifica, recurriendo al concepto de la «anarquía» que genera la falta de un Rey poderoso, la oposición a las medidas adoptadas en las Cortes de Cádiz.
Se califica de anárquico y revolucionario el periodo constituyente de Cádiz, pidiendo la restitución en el trono de su legítimo dueño. Los autores plantean mediante este recurso literario el problema de España: es un país sumido en el caos por los cambios introducidos por el poder ilegítimo de Cádiz durante la Guerra de la Independencia. Además, se indica, de forma secundaria, el apoyo incondicional que recibe el Rey por parte de todo un pueblo, que lo ve como un salvador.
Párrafo Segundo: Fundamento Teórico del Absolutismo
El segundo párrafo es argumentativo y recoge el contenido teórico de la justificación divina de la monarquía absoluta y su trayectoria a lo largo de la historia. Se afirma que la monarquía «…está subordinada a la ley divina…». Es una defensa de la monarquía absoluta indicando tanto su origen («obra de la razón y de la inteligencia») como su aceptación desde antiguo («fue establecida por derecho de conquista o por la sumisión voluntaria de los primeros hombres»). Igualmente, se señala su necesidad para el buen gobierno y la obediencia que deben dar sus súbditos a los monarcas absolutos.
Párrafo Tercero: Peticiones Concretas
El tercer párrafo recoge, en forma de conclusión, la petición de cambio del modelo de la Constitución de 1812 a los modelos anteriores que había en España: «…con arreglo a los usos, fueros y costumbres…».
Solicitan una serie de peticiones concretas, entre las que destacan:
- La abolición de «lo actuado en Cádiz».
- La celebración de cortes estamentales convocadas «en la forma en que se celebraron las antiguas».
- El mantenimiento de la legislación tradicional, es decir, los «leyes y fueros».
- Y, sobre todo, «que se suspendan los efectos de la Constitución» y los Decretos dictados en Cádiz.
Contexto Histórico
El documento se sitúa en la época de la Restauración europea (Congreso de Viena y Santa Alianza). Es el momento en el que la derrota napoleónica frena el impulso liberal y revolucionario en toda Europa y se restauran las monarquías absolutas en los países ocupados por Napoleón.
En abril de 1814, Fernando VII, procedente de Francia tras la finalización de la guerra y la firma del Tratado de Valençay, recorre la península, siendo aclamado por la población. Es la vuelta del «Deseado». En Valencia recibe este texto, que le muestra el apoyo de los sectores absolutistas de las propias Cortes de Cádiz, al que se suma el del general Elío, que le ofrece apoyo militar para acabar con los liberales.
El ofrecimiento será aceptado por el Rey, el cual mediante el decreto del 4 de mayo declaró ilegal la convocatoria de Cortes de 1810, anuló la obra legislativa de las mismas y la Constitución de 1812, y restableció la Monarquía de derecho divino.
Este cambio se hizo sin resistencia popular y sin derramamiento de sangre, lo que indica el escaso apoyo social que tenían las ideas reformadoras de los diputados liberales de Cádiz. Las ideas del pueblo seguían estando basadas en las tradiciones sociales e ideológicas del Antiguo Régimen y no conocían, ni comprendían las novedades de Cádiz. El decreto y la posterior represión de los liberales provocaron la salida de España (al exilio) de numerosos liberales e ilustrados.
Con este decreto se inició un periodo de gobierno absolutista de 6 años, conocido como el Sexenio absolutista, que concluyó el 1 de enero de 1820 con el pronunciamiento militar de signo liberal del Coronel Rafael Riego, que tuvo éxito y que recibió el apoyo popular necesario para obligar al Rey a restablecer la Constitución de Cádiz.
Conclusión
Este texto expresa el sentir y la posición ideológica de la nobleza y de la jerarquía de la Iglesia que solicita al Rey que les secunde en su deseo de restablecer el absolutismo. Tiene un marcado carácter involucionista y le sirvió al Rey para saberse apoyado en sus intereses absolutistas.
Permitió un cambio radical, una vuelta al Antiguo Régimen y la suspensión de toda la legislación del Liberalismo, que debió esconder sus aspiraciones en la clandestinidad. Fue el primer anuncio de las intenciones políticas de Fernando VII y abrió la primera etapa política (1814-1820) de su reinado, marcada por la vuelta al absolutismo y la persecución a los liberales.
