La alternancia entre moderados y la Unión Liberal
Los moderados y los unionistas se alternaron el poder. Para ello, utilizaron el favor de la reina y los fraudes electorales. Los Gobiernos que se sucedieron tuvieron en común el deseo de recuperar el orden social, fomentar el progreso económico y llevar a cabo una política interior moderada y una política exterior de prestigio.
Fraudes electorales y estabilidad gubernamental
El fraude en los comicios estuvo presente desde los inicios del régimen isabelino. Las denuncias de la corrupción en la prensa y en el Congreso desprestigiaron el sistema representativo. En segundo lugar, la oposición progresista y demócrata optó por el retraimiento o las vías revolucionarias ante la imposibilidad de acceder al poder a través de las elecciones. En tercer lugar, la complicidad de Isabel II y su apoyo declarado a moderados y unionistas minaron su condición de institución neutral.
La política interior
O’Donnell llegó al poder y, en pocos meses, desmanteló las reformas del bienio progresista, aunque mantuvo medidas anteriores como la desamortización. Esto provocó que Isabel II lo destituyera para poner en su lugar a Narváez, quien inició un Gobierno mucho más moderado. En este período se publicó la Ley de Instrucción Pública, conocida como Ley Moyano, que creaba institutos de educación media. Este mismo año se produjo una grave crisis de subsistencia que dio lugar a levantamientos y revueltas sociales. El Gobierno reprimió duramente las protestas y, poco después, Narváez dimitió. Isabel II llamó a O’Donnell para formar Gobierno.
O’Donnell restableció la legislación desamortizadora y adoptó medidas para acelerar la modernización del país. Desde 1866 a 1868 volvió al poder Narváez, quien retomó una política autoritaria al margen de las Cortes y del resto de partidos políticos. La oposición se manifestó en insurrecciones y pronunciamientos, como el del cuartel de San Gil de 1866, que contó con el apoyo de demócratas y progresistas, y generó un levantamiento popular en Madrid. La dura represión dividió los apoyos del Gobierno: los unionistas se acercaron a los progresistas y O’Donnell se exilió.
La política exterior
Los Gobiernos moderados y de la Unión Liberal realizaron una serie de intervenciones bélicas en escenarios muy lejanos para fomentar el patriotismo y defender los intereses esclavistas. Escenarios:
- Cochinchina: participación en colaboración con Francia, motivada por el interés de obtener mano de obra vietnamita para las plantaciones cubanas y reafirmar la soberanía sobre Filipinas.
- Guerra contra el sultanato marroquí: se incorporó el territorio de Ifni y se afianzó la frontera de Ceuta.
- Intervenciones en México.
Esta política exterior consiguió consolidar el dominio sobre las posesiones insulares de Cuba, Puerto Rico y Filipinas y afianzar, en un primer momento, la estabilidad gubernamental. Sin embargo, tuvo un alto coste económico y humano (miles de soldados murieron en combate y por las enfermedades tropicales) y provocaron el malestar de las clases populares porque se incrementaron las quintas. Respecto al territorio americano, las antiguas colonias mostraron su temor a una nueva conquista o a la extensión de la esclavitud todavía existente en el Caribe.
Los partidos políticos en la España de Isabel II: el reinado efectivo
Durante el reinado efectivo de Isabel II aparecen formaciones políticas nuevas que se suman a las ya existentes (partido moderado y progresista).
La Unión Liberal
Fundada por Leopoldo O’Donnell, contó con el apoyo de la Corona en distintos paréntesis entre 1858 y 1868. La base política de la Unión Liberal estuvo formada por los sectores más aperturistas de los moderados y los más conservadores del Partido Progresista. Tuvo un programa político ecléctico y pragmático. De los moderados tomó la observancia del orden público, y de los progresistas, las medidas desamortizadoras.
Este partido utilizó la política exterior como instrumento para lograr la unidad interna y orquestó escandalosos fraudes electorales para afianzar sus mayorías parlamentarias. Brindaron un férreo apoyo al mantenimiento de la esclavitud en las Antillas e impulsaron las inversiones en banca y ferrocarril.
El Partido Demócrata
Fue fundado a partir de una escisión en el Partido Progresista de las clases medias y bajas, en el contexto de la oleada de revoluciones burguesas europeas de 1848. Los demócratas defendieron:
- La soberanía popular representada por las Cortes.
- Un poder muy limitado de la Corona.
- El sufragio universal masculino.
- La descentralización administrativa y mayor independencia de los poderes locales.
- La movilización de la Milicia Nacional y la abolición de las quintas.
- La ampliación de derechos individuales, la supresión del Impuesto de consumos y la educación pública.
Muchos de sus miembros se mostraron partidarios de un modelo republicano.
