Al-Ándalus: Economía, sociedad y cultura. El legado judío
Las actividades económicas de Al-Ándalus se caracterizaron por su diversidad, novedad y un notable aumento en la producción:
- Agricultura: Mejora gracias al regadío, destacando huertas, frutales, algodón y arroz.
- Ganadería: Aumento de la cabaña bovina y ovina, con descenso de la porcina.
- Minería: Explotación a cielo abierto y subterránea.
- Comercio: Intercambios internos en focos urbanos y externos con África, Asia y Europa.
- Artesanía: Destacaron la producción de armas, seda y joyería.
- Moneda: Uso del dirham de oro, el cheque y el dirham de plata.
La sociedad andalusí estaba compuesta por:
- Musulmanes: Baladíes (árabes aristócratas), bereberes (guerreros y ganaderos) y muladíes (conversos cristianos).
- Gentiles: Cristianos (mozárabes) y judíos.
- Esclavos: Individuos que, mediante la manumisión, fueron liberados con el tiempo.
Legado cultural
El legado musulmán destacó en filosofía (Averroes), ciencias, literatura, geografía y un rico patrimonio arquitectónico como la Alhambra o la Mezquita de Córdoba. Por su parte, el legado judío perduró en la filosofía de Maimónides, la medicina, el comercio, las traducciones y la construcción de sinagogas.
Exploración, conquista y colonización de las Américas
En 1492, Colón navegó hacia las Américas buscando una ruta alternativa a las Indias. Sus cuatro viajes fueron posibles gracias a los avances técnicos en navegación, el uso de carabelas y la certeza de la esfericidad de la Tierra. Las Capitulaciones de Santa Fe establecieron que las tierras y la jurisdicción pertenecían a los Reyes Católicos, mientras que Colón obtenía una séptima parte de las riquezas.
Etapas de la conquista
- Segunda etapa: Hernán Cortés conquistó el Imperio azteca (1519-1521) y Pizarro el Imperio inca (1531-1533), dando lugar a los virreinatos de Nueva España y Perú.
- Tercera etapa: Alvarado, Mendoza y Orellana conquistaron Centroamérica, el Cono Sur y el Amazonas hasta mediados del siglo XVI. Filipinas fue incorporada en 1571.
La conquista fue rápida debido al uso de armas de hierro, caballos, perros y la propagación de epidemias que diezmaron a la población indígena. La mano de obra se gestionó mediante la encomienda y la explotación minera en Zacatecas o Potosí.
Guerra de Sucesión, Tratado de Utrecht y Pactos de Familia
Ante la falta de heredero de Carlos II, se produjo una división entre el bando austriaco (Carlos VI de Habsburgo) y el bando francés (Felipe V de Borbón). La muerte de Carlos II desembocó en la Guerra de Sucesión. La Gran Alianza (Austria, Holanda, Inglaterra, Portugal y Saboya) se enfrentó al bando franco-castellano.
La Paz de Utrecht estableció un equilibrio de poder: Austria recibió Milán, Flandes, Nápoles y Cerdeña; Saboya obtuvo Sicilia; e Inglaterra consiguió Gibraltar, Menorca, el asiento de negros y el navío de permiso. Posteriormente, los Pactos de Familia entre Francia y España buscaron proteger intereses industriales y frenar la hegemonía británica.
Reinado de Fernando VII y la cuestión sucesoria
Tras el Tratado de Valençay (1813), Fernando VII regresó al trono con el objetivo de restaurar el absolutismo, apoyado por el Manifiesto de los Persas. Anuló la Constitución de 1812 y las leyes de Cádiz, iniciando una fuerte represión contra los liberales.
- Trienio Liberal (1820-1823): Tras el pronunciamiento de Riego, el rey juró la Constitución. Se abolieron instituciones del Antiguo Régimen y se creó la Milicia Nacional.
- Década Ominosa (1823-1833): Con la ayuda de la Santa Alianza (los 100.000 hijos de San Luis), se restauró el absolutismo.
La crisis sucesoria surgió al promulgar la Pragmática Sanción, que permitía reinar a las mujeres, desplazando a Carlos María Isidro. Esto dio origen al carlismo y a las posteriores guerras civiles.
Proceso de independencia de América y legado español
Los criollos, élite económica americana, lideraron la independencia debido al control del monopolio español, la influencia del liberalismo y el apoyo de Reino Unido y EE. UU. Tras diversas fases de conflicto, España perdió todas sus colonias excepto Cuba, Puerto Rico y Filipinas. El legado español incluyó la lengua castellana, el cristianismo, la arquitectura, el mestizaje y la introducción de cultivos como la vid y el olivo.
Isabel II: Regencias y Guerras Carlistas
El siglo XIX español se caracterizó por la inestabilidad, la alternancia entre moderados y progresistas, y el protagonismo político de los militares. Durante la regencia de María Cristina, se consolidó el régimen liberal. Las Guerras Carlistas enfrentaron a los defensores del absolutismo (carlismo) contra los partidarios de Isabel II (isabelinos), finalizando con el Abrazo de Vergara.
Isabel II: Reinado efectivo y crisis final
El reinado efectivo (1843-1868) estuvo marcado por la Constitución de 1845, la creación de la Guardia Civil y el desarrollo del ferrocarril. La crisis final, provocada por el autoritarismo y la corrupción, culminó en el Pacto de Ostende y la Revolución Gloriosa de 1868, que puso fin al reinado de Isabel II.
