Las Reformas Borbónicas
Las Reformas Borbónicas fueron un conjunto de medidas aplicadas por los reyes de la dinastía Borbón en el siglo XVIII para recuperar el control de sus colonias americanas. España había perdido poder frente a otras potencias europeas, como Inglaterra y Francia, y además sufría el contrabando, que hacía que la Corona perdiera mucho dinero. Por eso decidió reorganizar el gobierno de América y controlar mejor la economía.
Uno de los principales objetivos fue centralizar el poder, es decir, que todas las decisiones importantes dependieran directamente del rey. Para lograrlo, se redujo el poder de las autoridades locales y se enviaron funcionarios españoles nacidos en la península para ocupar los cargos más importantes.
Creación del Virreinato del Río de la Plata
En 1776 se creó el Virreinato del Río de la Plata, integrado por los actuales territorios de Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia. La capital pasó a ser Buenos Aires, que comenzó a crecer rápidamente porque se transformó en un puerto muy importante para el comercio y la defensa del territorio.
También se creó el sistema de intendencias, que dividía el territorio en distintas regiones administradas por intendentes. Ellos se encargaban de recaudar impuestos, mantener el orden y hacer cumplir las órdenes del rey.
Economía y el Reglamento de Libre Comercio
En el aspecto económico, España aprobó el Reglamento de Libre Comercio. Aunque se llamaba “libre”, no significaba comerciar con cualquier país, sino que permitía comerciar con un mayor número de puertos españoles. Esto aumentó la actividad comercial y favoreció especialmente a Buenos Aires, pero las colonias seguían dependiendo económicamente de España.
Otra medida fue aumentar la recaudación de impuestos y controlar con mayor fuerza el comercio para reducir el contrabando. La Corona necesitaba esos recursos para mantener su ejército y enfrentar a otras potencias europeas.
La queja de los criollos
Los criollos, hijos de españoles nacidos en América, comenzaron a sentirse perjudicados. Aunque muchos eran propietarios de tierras, comerciantes o personas con estudios, no podían ocupar los cargos políticos más importantes. Esos puestos eran reservados casi siempre para los peninsulares, es decir, españoles nacidos en Europa.
Esta situación provocó un creciente descontento entre los criollos, quienes pensaban que eran discriminados a pesar de ser quienes conocían mejor la realidad de las colonias. Ese malestar fue una de las causas que, años después, favorecieron la Revolución de Mayo.
Invasiones Inglesas
A comienzos del siglo XIX, Inglaterra era la principal potencia industrial del mundo. Necesitaba nuevos mercados donde vender sus productos y buscaba ampliar su influencia comercial. Como España estaba debilitada por sus conflictos con Inglaterra y Francia, los ingleses intentaron conquistar el Río de la Plata.
Primera invasión inglesa (1806)
En junio de 1806 los ingleses desembarcaron cerca de Buenos Aires. El virrey Rafael de Sobremonte abandonó la ciudad y se dirigió hacia Córdoba para organizar una defensa, por lo que Buenos Aires quedó prácticamente en manos de los invasores.
Sin embargo, los vecinos y las milicias organizadas desde Montevideo comenzaron la reconquista de la ciudad. Gracias a la participación de los habitantes de Buenos Aires, los ingleses fueron derrotados y debieron rendirse.
Después de la victoria comenzaron a organizarse distintas milicias, integradas principalmente por criollos, para defender el territorio ante un posible nuevo ataque.
Segunda invasión inglesa (1807)
Al año siguiente los ingleses volvieron a atacar con un ejército más numeroso. Esta vez la población estaba preparada. Los vecinos participaron activamente desde las calles y las casas, mientras las milicias enfrentaban a los invasores.
Luego de varios días de combate, los ingleses fueron derrotados nuevamente y abandonaron definitivamente el Río de la Plata.
Consecuencias de las invasiones
Las Invasiones Inglesas dejaron importantes consecuencias:
- Los criollos demostraron que podían defender el territorio sin depender del ejército español.
- Las milicias criollas adquirieron experiencia y prestigio.
- La autoridad del virrey quedó muy debilitada.
- Creció la confianza de los criollos y comenzaron a pensar que también podían gobernarse por sí mismos.
- Estos acontecimientos prepararon el camino para la Revolución de Mayo.
Crisis de la monarquía española
En 1808 el emperador francés Napoleón Bonaparte invadió España. Aprovechando la crisis política, obligó al rey Carlos IV y a su hijo Fernando VII a renunciar al trono. Luego nombró como rey de España a su hermano José Bonaparte.
Muchos españoles rechazaron este nuevo gobierno porque consideraban que José Bonaparte no era el rey legítimo. Para resistir la ocupación francesa organizaron Juntas de Gobierno, que gobernaban en nombre de Fernando VII mientras permaneciera prisionero.
Más tarde se creó la Junta Central de Sevilla, que intentó coordinar la resistencia contra Francia y gobernar en representación del rey cautivo.
Mientras tanto, en América surgió una gran discusión política. Muchos criollos sostenían que, si el rey legítimo no podía gobernar y la autoridad española desaparecía, el poder debía volver al pueblo. Esta idea recibió el nombre de retroversión de la soberanía.
Cuando la Junta Central también cayó frente a los franceses, las colonias quedaron prácticamente sin una autoridad legítima. Esa situación abrió el camino para que varias ciudades americanas comenzaran a formar sus propios gobiernos.
Revolución de Mayo
En mayo de 1810 llegaron a Buenos Aires noticias de que la Junta Central de Sevilla, que gobernaba en nombre de Fernando VII, había sido derrotada por los franceses. Como ya no existía una autoridad legítima en España, muchos criollos consideraron que el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros debía dejar el poder.
Se convocó un Cabildo Abierto, donde se decidió reemplazar al virrey. El 25 de mayo de 1810 se formó la Primera Junta de Gobierno, presidida por Cornelio Saavedra, con Mariano Moreno y Juan José Paso como secretarios.
Consecuencias de la Revolución:
- Terminó el gobierno del virrey en Buenos Aires.
- Se formó el primer gobierno patrio.
- Los criollos comenzaron a participar activamente en el gobierno.
- Se inició el proceso que culminó con la Independencia en 1816.
