Texto 21 pacto bayona

Se me presenta para comentar un texto histórico titulado ‘Pacto de Bayona (31-03-1945)’. Por su contenido podemos catalogarlo como un texto político ideológico reivindicativo y contractual. Se trata de un documento íntegro de fuente primaria que situamos en el año 1945, durante la primera parte del franquismo en la que se daba una autarquía en cuanto a la economía. El texto fue elaborado en 1945, y firmado el 31 de Marzo de ese mismo año aunque ya estaba acordado desde el día 17 durante el final de la Segunda Guerra Mundial. El pacto fue elaborado en Bayona, en la Francia ya liberada de la presencia de Hitler, por lo que era democrática y además se encuentra cerca de la frontera. En esta ciudad francesa se encontraban diferentes fuerzas de la oposición vasca, y sus componentes fueron quienes escribieron el pacto. Estos defendían la República, el Estatuto y Gobierno Vasco, y eran los partidos PNV, ANV, UR, PSOE y PCE; y los sindicatos UGT, Euzko Mendigoizale Batza, CNT y ELA-STV entre otros. Todos ellos eran contrarios al régimen de Franco y firmaron este pacto en su contra cuando parecía que los aliados no iban a entrar a ayudar al gobierno vasco.
Su destinatario era público, aunque estaba especialmente dirigido a los ciudadanos contrarios al régimen franquista (afiliados y simpatizantes a fuerzas políticas antifranquistas), y su finalidad era acabar con el franquismo y defender tanto el Estatuto como el Gobierno Vasco.

El tema de este texto son los acuerdos a los que llegaron los diferentes grupos de la oposición al franquismo, que se encontraban exiliados en Francia. En el texto esta oposición ratificaba su uníón frente a los franquistas, la que ya se veía reflejada con la creación del Estatuto Vasco y del Gobierno Vasco presidido por Aguirre, y a quien además apoyaban como representante del pueblo. Una vez acabado con el régimen franquista y establecido un régimen democrático, serían los redactores de este pacto los que asesorarían al Gobierno Vasco, respetando los deseos del pueblo vasco. Finalmente, mostraban el apoyo a la lucha de toda persona que estuviera en contra del gobierno franquista y la Falange.

Este texto se puede situar históricamente en los primeros años del franquismo, en los que el gobierno practicaba una política autárquica, y en Europa estaba a punto de finalizar la segunda Guerra Mundial. En este contexto, la oposición al franquismo se encontraba en la cárcel o reunida en el exilio con el objetivo de revitalizarse.

Esta situación se daba porque el franquismo fue un régimen basado en la represión de todo tipo de libertades; en especial para el País Vasco significó la negación de su cultura y su lengua, el euskera. En los años 40 la oposición democrática estuvo reprimida, obligada a la clandestinidad en el interior del país, aunque las organizaciones políticas continuaron su existencia en el exilio.

En el grupo del PNV y los nacionalistas, mientras que Irujo redactaba un proyecto de constitución vasca y hacía acuerdos con De Gaulle, el lehendakari Aguirre era más conciliador con las fuerzas no nacionalistas de su gobierno. Ambos confiaban en la ayuda de los aliados para liberar el territorio vasco una vez vencieran a las potencias fascistas en la guerra, incluso el PNV colaboró con el espionaje norteamericano, pero sus esperanzas no se cumplieron. Por lo tanto, en el Pacto de Bayona (1945), texto que comentamos, se unieron las fuerzas políticas antifranquistas por encima de sus diferencias políticas o ideológicas para devolver la democracia a España y defender tanto el Estatuto como el Gobierno Vasco. Esto ocurríó en parte por la gran preocupación de J.A. Aguirre por mantener la unidad del entorno vasco, quién no solo se preocupó por eso, sino también por evitar la disolución del Gobierno, que era lo que quería Prieto.
Por otra parte, progresivamente se fue aceptando a los órganos directivos del interior como la máxima autoridad de las organizaciones antifranquistas (excepto el PCE). En la prisión de Burgos, donde estaba Juan de Ajuriaguerra se sentaron las bases para un acuerdo entre nacionalistas y socialistas. En 1944 había surgido en Toulouse el Bloque Nacional Vasco, integrado por organizaciones regionales identificadas con el Frente Popular. Éstos llegaron en 1945 a un acuerdo casi total en la mayoría de lo planteado, y así fue precisamente, como crearon el Pacto de Bayona, ya antes mencionado. Este sería el punto de arranque para consolidar la unidad vasca, pero ante todo se priorizó la recuperación de las libertades democráticas; lo que quizá fue la clave del acuerdo.

A finales de los 50 una rama juvenil que se desgajó del partido creó ETA, un movimiento socialista vasco de liberación nacional. El PNV por un lado lo rechazó, aunque le manifestó su apoyo cuando el enemigo común era el franquismo. En 1968 ETA realizó sus primeras acciones armadas, por lo que se sucedieron los estados de excepción y las movilizaciones de apoyo, que culminaron en el Proceso de Burgos, donde condenaron a seis militantes etarras a muerte, aunque luego fueron indultados por movilizaciones. El protagonismo que ETA tuvo en esos años se acentuó con el asesinato del presidente Carrero Blanco, figura clave del franquismo en 1973.

En cuanto al PSOE, en 1973 se creó el Comité Central Socialista de Euskadi con un programa que combinaba las aspiraciones sociales y nacionalistas. Así surgieron dos tendencias claras: la más unitaria de Indalecio Prieto, y la más partidaria de la colaboración con el PNV. En 1945 el Pacto de Bayona con Aguirre establecíó una línea de colaboración permanente en el exilio y en el interior.
Ramón Rubial aparecíó en esas fechas como un líder clandestino de la organización. En los años 50 el interior del PSOE se debilitará claramente.

Este texto es de gran importancia ya que este pacto supone un punto de arranque para la consolidación de la unidad vasca, además de un avance de ideas democráticas, aunque tardaría años en producirse. No sería hasta la muerte de Franco en 1975, y por tanto el fin del gobierno franquista, cuando se establecería un gobierno democrático, con el gobierno de la Transición de Arias Navarro.


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