Bienio conservador 1933 la crisi del reforma

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4.4.

La política autonómica:

los gobernantes de 1931 defendían España como una unidad, aun así, emprendieron una reforma territorial que permitiría a las regiones con sentimientos nacionalistas tener una organización propia y acceder a la autonomía. En Cataluña, Francesc Marcíà (dirigente de Esquerra Republicana) tuvo un intento de proclamar la República Catalana y así se iniciaron negociaciones con el Gobierno republicano y formaron un gobierno autonómico, la Generalitat, y aprobaron un estatuto de Autonomía (Septiembre 1932). Francesc Marcíà fue elegido presidente de la Generalitat tras ganar las elecciones ERC y en 1933, cuando murió, fue sustituido por Lluís Companys. En el País Vasco, nacionalistas del PNV y carlistas redactaron en 1931 un proyecto de estatuto (Estatuto de Estella). Pero se retrasó su aprobación porque los republicanos de izquierda se opónían porque lo consideraban demasiado confesional. Finalmente, en 1936, iniciada la Guerra Civil se aprobaría un estatuto (consenso entre republicanos, nacionalistas y socialistas). José Antonio Aguirre, principal dirigente del PNV, fue elegido primer lendakari. En Galicia, el proceso estatutario fue más lento y en Junio de 1936 se sometíó a plebiscito un proyecto que no llegó a ser aprobado por las Cortes por el estallido de la Guerra Civil. 4.5.

La promoción de la enseñanza y la cultura:

construyeron miles de escuelas e inició la implantación de una reforma basada en los principios pedagógicos de la escuela única o unificada, para consolidar una enseñanza pública, obligatoria y gratuita. El sistema de educación era laico y se introdujo la coeducación (sin distinción por sexo). Los maestros eran un elemento esencial para extender los ideales del nuevo régimen, porque estaban llamados a ser orientadores de escolares y adultos. Los sectores más conservadores reaccionaron a la educación laica y se dio pie a la “guerra escolar”. La renovación educativa y cultural impulsada por los primeros gobiernos republicanos se materializó en iniciativas que pretendían hacer posible el acceso a la cultura a sectores tradicionalmente olvidados por los poderes públicos. Se impulsaron las Misiones Pedagógicas y se crearon bibliotecas ambulantes, pinacotecas… También se abrieron las Casas de la Cultura con bibliotecas estables y se apoyaron iniciativas como el Teatro Universitario La Barraca, dirigido por el poeta Federico García Lorca.

5.LA CRISIS DE LA COALICIÓN DE IZQUIERDAS:

Las reformas emprendidas por la coalición republicano-socialista fueron contestadas por diversos sectores sociales. La derecha y los grupos de presión (organizaciones patronales, Iglesia y ejército) mostraron una fuerte resistencia al proceso reformista. Pero a la izquierda obrera (anarquistas y comunistas) las reformas le parecían insuficientes. Mientras que la opinión republicana de centro se alarmó por algunas de las reformas emprendidas, como la religiosa. Además, a los problemas tradicionales de la economía española (paro agrícola, reparto desigual de la tierra, escasa competitividad, déficit de balanza comercial: diferencia entre exportaciones e importaciones,…) se unieron las repercusiones de la crisis económica de 1929. La República generó desconfianza entre el empresariado industrial y los grandes propietarios agrícolas, y la inversión privada tuvo un hundimiento espectacular (ante momentos difíciles, los empresarios dejaron de invertir y empezaron a gastar lo que tenían). Además, la política de contención del gasto y equilibrio presupuestario incrementó el paro. El deterioro de la economía hizo aumentar la conflictividad social y las huelgas. En 1933, la conflictividad alcanzó su punto álgido porque se juntaron los sectores más radicales de la UGT a los intentos revolucionarios de la CNT (Federación de Trabajadores de la Tierra). Por ello, aumentó la violencia política, lo que incrementó el nº de muertos, heridos y detenidos que fue desacreditando la República. Entonces Azaña implantó medidas muy duras para restaurar el orden público. La pérdida de popularidad y el desgaste de la coalición fueron en aumento a inicios de 1933. Todo esto unido a la reorganización de las derechas, las repercusiones del escándalo de Casas Viejas, etc., en Septiembre, Alcalá-Zamora retiró su confianza al Gobierno y nombró a Diego Martínez Barrio presidente de un nuevo gabinete para disolver el Parlamento y convocar elecciones generales (19 nov 1933). Las reformas del bienio llevan un tiempo, entonces los campesinos se impacientan y por lo tanto, se radicalizan. Estas actuaciones radicales son perjudiciales para la República, ya que las tiene que reprimir.

6.EL BIENIO CONSERVADOR (1933-1936):

6.1.

Las elecciones de 1933 y el cambio de gobierno:

en las elecciones de 1933 (primeras en votar las mujeres) las derechas fueron coaligadas por lo que gana la coalición de centro-derecha -> Partido Republicano Radical de Lerroux con el apoyo de la CEDA. Y puso en marcha una política revisionista de las reformas del primer bienio bajo la supervisión de la derechista CEDA a cambio de que esta apoyase al Gobierno con sus 115 diputados en las Cortes. Este bienio es llamado como “bienio negro” por los de izquierda, porque lo único que se hizo fue deshacer las reformas del bienio reformista.







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