1. Características del Antiguo Régimen y la política borbónica
1.1. Características económicas
La agricultura era la base de la economía y trabajaba alrededor del 80% de la población. Se caracterizaba por:
- Técnicas arcaicas: bajo rendimiento y pocos excedentes.
- Malas cosechas: influían en el proceso demográfico, disminuyendo la demanda e impidiendo la recaudación de impuestos.
- Aumento de la población agraria: debido a las tierras roturadas.
La tierra era la base del sistema económico. La propiedad estaba en manos de la Iglesia, la nobleza, la Corona y los campesinos. Los señores disponían del dominio directo o superior de la tierra y los campesinos del dominio útil. Los señores podían ejercer la jurisdicción delegada por el poder real y la explotación de hornos y molinos. No existía, en la práctica, la propiedad privada plena: gran parte de la tierra estaba amortizada (aproximadamente el 75%) y se distinguía entre tierras vinculadas y tierras «muertas».
La industria española presentaba una producción escasa y localizada:
- Talleres gremiales: predominaban y producían para el mercado local o regional con demanda previa.
- Industria doméstica: el capital estaba en manos de un empresario que distribuía a campesinos las materias primas.
- Manufacturas reales: grandes talleres subvencionados por el Estado que hacían productos de lujo.
A mediados de siglo, en Barcelona surgieron industrias algodoneras que no transformaron de forma inmediata la estructura industrial.
Tipos de comercio
- Interior: aumentaron los intercambios interiores, pero su desarrollo estaba impedido por gremios, medios de comunicación y las dificultades del comercio terrestre.
- Exterior: muy relacionado con el comercio colonial americano. América abastecía alimentos, textiles y metales preciosos. El comercio se centralizó en Sevilla y Cádiz. Las reformas favorecieron a compañías privilegiadas a las que la Corona dejaba comerciar directamente con América. Carlos III permitió el comercio libre con las Indias en 1778.
1.2. Características sociales
Sociedad estamental dividida en privilegiados y no privilegiados.
Privilegiados
- Nobleza: vivían de rentas agrarias y monopolizaban altos cargos de la corte. La nobleza media y los hidalgos tenían pocas rentas.
- Clero: el clero regular residía en los monasterios; el clero secular dirigía las parroquias y estructuras eclesiásticas.
No privilegiados
- Campesinos: según el acceso a la propiedad eran propietarios, arrendatarios o jornaleros.
- Artesanos: base de la sociedad urbana, jerarquizados en maestros, oficiales y aprendices.
- Burgueses: presentes en las grandes ciudades, costas y Madrid. Surgió un grupo pequeño de comerciantes y empresarios de diversa índole.
- Marginales: mendigos y minorías étnicas o religiosas.
Era una sociedad de transición. La alta nobleza y el alto clero mantuvieron sus privilegios. La nobleza media y pequeña perdió poder. En el mundo rural y el comercio surgieron pequeños núcleos de burguesía con un papel cada vez más importante.
1.3. Características políticas (absolutismo)
- El rey tenía soberanía ilimitada, derecho divino y concentraba los poderes.
- Centralización y delegación de poderes en la Corona.
- Los ciudadanos no tenían derechos políticos plenos.
- Desarrollo de la administración central y local.
2. Política centralizadora de los Borbones
Tras la muerte de Carlos II, su testamento no impidió la sucesión de Felipe de la casa de Borbón, lo que provocó un conflicto internacional llamado Guerra de Sucesión, ya que Portugal y Gran Bretaña no apoyaban a los Borbones. El conflicto dividió a España: Castilla defendió al nuevo rey y Aragón apoyó al archiduque austriaco para no perder fueros. La guerra se extendió hasta que la abdicación/muerte de José I Napoleón no aplica aquí; en el contexto borbónico, la guerra concluyó con la derrota austriacista y con tratados que modificaron la situación internacional.
Como resultado, Gran Bretaña exigió un tratado de paz en el que España, a cambio del reconocimiento de Felipe V, cedió privilegios comerciales, Gibraltar y Menorca. La monarquía española perdió parte de su hegemonía en Europa. La nueva dinastía de los Borbones impulsó cambios en el Estado y en los instrumentos de poder, inspirándose en el modelo absolutista francés de Luis XIV.
Con los Decretos de Nueva Planta se suprimió la autonomía de los territorios de la Corona de Aragón y se implantaron medidas centralizadoras, entre ellas:
- Abolición de las Cortes de los reinos de la Corona de Aragón, integrados en la estructura castellana.
- Supresión del cargo de virrey y de las asambleas propias; desde el Consejo de Aragón —máxima institución de la corona en esos territorios— se sustituyeron las administraciones locales por instituciones castellanas.
- Castellano como idioma administrativo oficial.
- Disolución de milicias y corporaciones locales.
Principales reformas borbónicas
- En la administración central:
- Consejo de Castilla (organismo muy importante en el gobierno tras el rey).
- Secretarías de despacho específicas que auxiliaban al rey.
- Cortes de Castilla: aprobaban impuestos y juraban al heredero.
- Administración territorial:
- Nueva división administrativa: creación de demarcaciones provinciales con un capitán general y un intendente responsable de la recaudación y la organización económica.
- Implantación de audiencias con competencias provinciales.
- Imposición de la institución castellana de los corregidores.
3. Despotismo ilustrado
La Ilustración fue un movimiento político y cultural crítico con el Antiguo Régimen, surgido especialmente en el siglo XVIII en Francia y difundido por Europa y América a través de escritos y redes intelectuales.
El despotismo ilustrado fue la concepción teórica y práctica que adoptaron algunas monarquías absolutas en Europa a mediados del siglo XVIII. La finalidad proclamada de la monarquía era la felicidad de los súbditos a través de un buen plan de gobierno. Los objetivos incluían el desarrollo económico y la eficacia administrativa. Muchas reformas encontraron la oposición de buena parte de la nobleza y del clero, por lo que algunos intentos reformistas se abandonaron tras los primeros conflictos políticos.
