Causas y tensiones previas al estallido
A finales del siglo XIX, existían tensiones entre diferentes estados europeos que provocaron un clima de enfrentamiento:
- Intereses en los Balcanes: Los imperios austrohúngaro y ruso pretendían hacerse con el control político y económico de la región, buscando expansión hacia el sur y salida al mar.
- Rivalidad industrial: Alemania y Reino Unido eran las potencias industriales del momento, pero Reino Unido no veía con buenos ojos las pretensiones imperialistas alemanas al ver su hegemonía comercial amenazada.
- Revanchismo francés: Tras perder Alsacia y Lorena durante la guerra con Prusia (1870), Francia iba quedando aislada y sin apoyos.
Los sistemas bismarckianos
El canciller alemán, Otto von Bismarck, aprovechó la situación creando un sistema de alianzas para mantener el equilibrio en Europa en función de sus intereses: aliarse con las potencias más fuertes y enfrentadas (imperios austrohúngaro y ruso), mantener relaciones cordiales con Reino Unido y aislar totalmente a Francia.
- Primer sistema (1873): Entente de los Tres Emperadores (Alemania, Austria-Hungría y Rusia).
- Segundo sistema (1879-1882): Dúplice Alianza (pacto entre Alemania y Austria-Hungría, al que se incorporó Italia, formando la Triple Alianza).
- Tercer sistema (1887): Tratado de Reaseguro (pacto secreto entre Alemania y Rusia de neutralidad mutua).
La Paz Armada y la formación de bloques
Cuando el nuevo Káiser, Guillermo II, inició una política expansionista y no renovó el tratado con Rusia, Bismarck dimitió (1890). Guillermo II provocó que las potencias se aliaran contra él, lo que Francia aprovechó para salir de su aislamiento aliándose con Rusia y Reino Unido. Así comenzó la Paz Armada, un período de bloques militares:
- Triple Alianza: Alemania, Austria e Italia.
- Triple Entente: Francia, Reino Unido y Rusia.
Esta situación dio paso a una carrera armamentística donde los países aumentaron sus ejércitos y fabricaron nuevas armas (acorazados, submarinos, cañones), convirtiendo cualquier incidente en una posible chispa para un gran conflicto.
Crisis previas al estallido de la guerra
La compleja situación europea se agravó por intereses coloniales contrapuestos:
Crisis de Marruecos
Guillermo II intentó frenar la expansión francesa en el norte de África. Tras varias tensiones, se reconoció un protectorado hispano-francés a cambio de que Alemania recibiera parte del Congo Francés. Reino Unido apoyó a Francia para frenar a una Alemania cada vez más agresiva.
Cuestión de Oriente
Ante la desintegración del Imperio Otomano, chocaron los intereses de Rusia (que apoyaba el paneslavismo en Serbia y Bulgaria) y Austria-Hungría (que quería expandirse hacia el sur). Tras varias crisis, Austria-Hungría se anexionó Bosnia y Herzegovina, humillando a Rusia. Además, la propaganda fomentó un nacionalismo agresivo que hizo que la guerra fuera vista como algo inevitable.
El detonante: La crisis de 1914
Durante una visita a Sarajevo (Bosnia), el archiduque Francisco Fernando, heredero al trono de Austria-Hungría, fue asesinado por un integrante de la Mano Negra. Esto provocó una reacción en cadena:
- Ultimátum: Austria-Hungría, con apoyo de Alemania, lanzó un ultimátum a Serbia, que fue rechazado parcialmente por violar su soberanía.
- Declaración de guerra: Austria-Hungría declaró la guerra a Serbia. Rusia apoyó a Serbia, Alemania declaró la guerra a Rusia y a Francia, e invadió Bélgica.
- Reino Unido: Declaró la guerra a Alemania por violar la neutralidad belga.
- Italia: Rompió la Triple Alianza y se declaró neutral.
