Crisis del Sistema Republicano y el Camino hacia la Guerra Civil Española

La crisis del sistema republicano: Escándalos y caída del PRR

Unos empresarios holandeses tenían un modelo de ruleta eléctrica que querían introducir en los casinos españoles. Políticos del PRR (Partido Republicano Radical) se mostraron muy interesados en su introducción a cambio de sobornos o participación en los beneficios. El objetivo era instalar estas ruletas en los casinos de San Sebastián y Formentor. Al descubrirse que estaban trucadas, fueron prohibidas. Strauss llevó el caso directamente a Alcalá-Zamora, quien mostró la información a Lerroux, pero este no le dio importancia. En su declaración estarían implicados Lerroux y el ministro de Gobernación; la comisión votó la culpabilidad de todos los implicados, siendo los únicos que quedarían fuera Lerroux y Salazar.

El asunto Nombela se produjo a continuación, cuando Nombela acusó a varios dirigentes del PRR de haber resuelto de forma fraudulenta un expediente a la Compañía de África Occidental. Lerroux estaba directamente implicado porque, como presidente del Gobierno, había firmado el expediente. Estos escándalos hundieron al PRR. Gil Robles negó su apoyo al gobierno de coalición y exigió a Alcalá-Zamora que lo propusiera a las Cortes como nuevo Presidente del Gobierno (PdG); este se negó y propuso a Portela Valladares. El gobierno de Portela se formó con republicanos de centro-derecha, dejando fuera a la CEDA. Al no obtener la confianza de las Cortes, Alcalá-Zamora decidió disolverlas y convocar elecciones para febrero.

El Frente Popular y las elecciones de 1936

El concepto de Frente Popular buscaba promover una coalición de partidos de izquierda frente al ascenso del fascismo, siendo impulsado por Manuel Azaña. Los primeros pasos fueron el acercamiento entre la Izquierda Republicana y la Unión Republicana. En noviembre de 1935 se produjo el pacto de asociación con el PSOE (que atravesaba un conflicto interno entre prietistas y caballeristas). El 15 de enero de 1936 se firmó el Pacto del Frente Popular, integrado por UR, IR, PSOE, PCE, la Esquerra Galeguista y otros partidos.

Ante el Frente Popular, la derecha intentó formar un «Frente Nacional», pero fracasó ya que los monárquicos fueron por libre y la CEDA no tenía claro su apoyo a la monarquía. La CEDA rechazó unirse a Falange por considerarlos extremistas y fascistas. El gobierno de Portela convocó las elecciones para el 16 de febrero de 1936 (primera vuelta) y el 1 de marzo (segunda vuelta). Los resultados fueron:

  • Izquierda: 48%
  • Derecha: 46%
  • Centro: 6%

Tras los resultados, Portela dimitió y Azaña fue elegido Presidente del Gobierno.

El gobierno del Frente Popular y la radicalización

Los primeros decretos del nuevo gobierno buscaron retomar la senda del bienio progresista:

  • 23-II-1936: Amnistía a los condenados por la Revolución de 1934.
  • 26-II-1936: Restablecimiento de la autonomía catalana.

El 3 de abril de 1936, el Presidente del Consejo de Ministros (PdCM) se manifestó en contra de Alcalá-Zamora; se votó su destitución y fue sustituido por Martínez Barrio. El 10 de mayo de 1936 se convocó a los compromisarios para elegir a un nuevo Presidente de la República, siendo elegido Azaña. Su objetivo era contar con Indalecio Prieto para la presidencia del Consejo, pero el PSOE se opuso, recayendo el cargo en Casares Quiroga.

La conspiración y el estallido de la Guerra Civil

Ante el resultado electoral, surgió un nuevo planteamiento de «golpe de fuerza». Franco intentó atraer a Pozas y Núñez del Prado a una intentona golpista, pero fracasó. El 8 de marzo de 1936, los principales generales golpistas acordaron un alzamiento contra la izquierda para restablecer el orden. Una filtración al gobierno abortó los planes iniciales, por lo que los conspiradores optaron por una preparación más meticulosa, utilizando mensajes en clave. Mola consiguió el apoyo de Queipo de Llano y Cabanellas.

El plan consistía en una sublevación simultánea en todas las Divisiones Orgánicas, controlando el poder y socorriendo con columnas de auxilio aquellas guarniciones donde el golpe hubiera fracasado. La tensión política escaló con huelgas y asaltos a sedes de partidos y Casas del Pueblo. Sin el freno de Azaña, el gobierno evolucionó a posturas más radicales y las Cortes se convirtieron en un campo de batalla.

El 12 de julio de 1936 fue asesinado José Castillo, instructor de La Motorizada, por pistoleros de extrema derecha. En represalia, el 13 de julio, miembros de las milicias socialistas fueron a buscar a Gil Robles y, al no encontrarlo, asesinaron a Calvo Sotelo. Aunque los responsables fueron detenidos, los sectores africanistas pasaron a la acción, dando comienzo a la guerra el 17 de julio de 1936.

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