De la Dictadura de Primo de Rivera a la Segunda República: Historia y Reformas

La dictadura de Primo de Rivera y el final del reinado de Alfonso XIII

Introducción

El régimen de la Restauración pasó por sus peores momentos. Los intentos regeneracionistas fracasaron (Maura, Canalejas), las propuestas de intelectuales como Joaquín Costa quedaron en teoría, la oposición y la conflictividad social aumentaban y ni siquiera los gobiernos de concentración nacional mejoraron la situación. La inestabilidad política fue incesante: entre 1902 y 1923 hubo 32 gobiernos distintos. Colmó el vaso la derrota de Annual, con más de 9.000 muertes y 5.000 km² perdidos. El general Juan Picasso redactó un informe destapando corruptelas e incompetencias; el general Dámaso Berenguer fue procesado y el comandante de Melilla (Fernández Silvestre) se suicidó. La crisis política resultante fue la causa directa del golpe de Estado de Miguel Primo de Rivera.

El Golpe de Estado

Primo de Rivera, Capitán General de Cataluña, andaluz y de valores militares, bajo el lema «Patria, Religión y Monarquía», combinó ideas regeneracionistas con el fascismo italiano de Mussolini. Dio el golpe el 13 de septiembre de 1923. Aunque envió telegramas a mandos del ejército pidiendo colaboración, solo dos generales se la otorgaron; el resto reiteró su fidelidad al Rey. Cuando Alfonso XIII aceptó el golpe, Primo consiguió la colaboración del ejército y la complicidad o silencio de las fuerzas políticas, excepto los anarquistas y comunistas, que mostraron su rechazo con manifestaciones y huelgas. Alfonso XIII le encargó formar gobierno, legalizando así su acto anticonstitucional.

Directorio Militar (1923-1925)

El dictador mantuvo al Rey como Jefe del Estado, mientras él asumía el poder ejecutivo y militar. Sus líneas de actuación fueron:

  • Política antiliberal: Suspendió la Constitución de 1876 y las Cortes, prohibió actividades políticas y estableció censura de prensa.
  • Restablecimiento del orden social: Declaró el estado de guerra en Cataluña, acabó con huelgas, colaboró con la UGT y el PSOE, ilegalizó la CNT y el PCE y detuvo a sus dirigentes.
  • Política anticaciquil: Anuló el poder local y provincial de los caciques mediante delegados gubernativos militares.
  • Política antinacionalista: Prohibió la lengua y bandera catalana, suprimió la Mancomunidad de Cataluña, cerró periódicos independentistas vascos e impulsó la educación en castellano.
  • Política económica intervencionista: Controló los sectores productivos, reforzó el proteccionismo arancelario, creó monopolios (Telefónica, CAMPSA) y bancos (Banco de Crédito Local), incrementó las inversiones públicas (Confederación Hidrográfica), fomentó el turismo y puso en marcha los Comités Paritarios.
  • Política militar: Terminó con las responsabilidades militares de Annual mediante una amnistía general (1924) y finalizó la guerra de Marruecos tras el desembarco de Alhucemas (1925), logrando la rendición de Abd el Krim.

Directorio Civil (1925-1930)

Primo de Rivera intentó institucionalizar el régimen mediante:

  • Sustitución de militares por civiles en el gobierno (José Calvo Sotelo, Eduardo Aunós).
  • Creación de la Unión Patriótica (partido del régimen derechista, antiparlamentario y católico).
  • Creación de la Asamblea Nacional Consultiva.
  • Presentación de un proyecto de constitución que nunca prosperó.

La caída de Primo se debió a la falta de apoyo social, el distanciamiento con el Rey, el empeoramiento de la economía y su grave enfermedad. Dimitió en 1930 y se exilió a París.

La proclamación de la Segunda República y el bienio reformista (1931-1933)

El camino hacia la República

Tras la dimisión de Primo de Rivera, Alfonso XIII intentó volver a la situación anterior con Berenguer, pero los partidos estaban desprestigiados. Surgió el Pacto de San Sebastián (1930), firmado por republicanos, socialistas y anarquistas, que demandaban la República y autonomía para Cataluña. Tras el fracaso del pronunciamiento de Jaca y la dimisión de Berenguer, el almirante Bautista Aznar convocó elecciones municipales el 12 de abril de 1931.

Proclamación de la Segunda República

Aunque las candidaturas monárquicas tuvieron más concejales, las republicanas ganaron en las capitales. Alfonso XIII renunció al poder y se exilió el 14 de abril de 1931. Se formó un gobierno provisional presidido por Alcalá Zamora que convocó elecciones a Cortes constituyentes.

La Constitución de 1931 y el Bienio Reformista

La Constitución definió a España como una «República de trabajadores de toda clase», estableciendo el sufragio universal, la laicidad del Estado y el derecho a la autonomía. Manuel Azaña asumió la presidencia del gobierno y emprendió reformas clave:

  1. Religiosa: Libertad de culto, escuela laica y disolución de órdenes religiosas.
  2. Agraria: Intento de expropiación de tierras para campesinos, aunque con dificultades por la oposición de terratenientes.
  3. Educación: Construcción de 10.000 escuelas y creación de las Misiones Pedagógicas.
  4. Militar: Reducción de oficiales y modernización del ejército.
  5. Regional: Aprobación del Estatuto de Autonomía de Cataluña (1932).

Final del periodo

Las reformas generaron una fuerte oposición (Sanjurjada de 1932, surgimiento de la CEDA y Falange Española). Tras los sucesos de Casas Viejas y la pérdida de apoyo popular, Azaña dimitió, convocándose elecciones para noviembre de 1933.

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