El Reinado de Fernando VII: Trienio Liberal, Década Ominosa y el Fin del Imperio

El Trienio Constitucional (1820-1823)

En 1820 se produce el levantamiento del comandante Rafael del Riego en Las Cabezas de San Juan (Sevilla), lo que hace que el rey jure la Constitución y se creen Juntas liberales en las ciudades, que gobernarán los ayuntamientos a la espera de la reunión de las Cortes.

Durante este periodo se llevarán a cabo una serie de reformas estructurales:

  • Abolición de la Inquisición.
  • Expulsión de los jesuitas.
  • Apartamiento de la Iglesia de los cargos de poder.
  • Restauración del sistema fiscal de Cádiz.
  • Supresión de los señoríos y desamortización de algunas tierras.
  • Creación de leyes que garantizan derechos y deberes de los ciudadanos (instrucción pública, libertad de contratación, de prensa y defensa ante una acusación).

Se produce un ambiente de libertad de opinión en centros de debate, surgiendo sociedades patrióticas y periódicos que defienden el orden constitucional. Sin embargo, los liberales están divididos en dos facciones:

  1. Los moderados: Buscan el pacto con los absolutistas y son partidarios de reformar la Constitución de 1812, otorgando más poderes al rey y restringiendo el sufragio.
  2. Los exaltados: Seguidores de Riego, defensores de la Constitución de Cádiz y partidarios de radicalizar las reformas.

La conspiración absolutista no cesa: en 1821, partidas armadas de voluntarios realistas se preparan en Cataluña, Navarra y el País Vasco, apoyadas por Fernando VII y la Europa absolutista. Una insurrección golpista en Cataluña (1822) proclamará la Regencia de Urgell, un gobierno paralelo al del Trienio que declarará nulo lo dispuesto desde 1820.

Ante esta situación, los liberales se radicalizarán más aún y formarán un gobierno dispuesto a aplastar los focos rebeldes, llegando al borde de la guerra civil. Finalmente, Fernando VII pide ayuda a la Santa Alianza, que acude con los Cien Mil Hijos de San Luis y consigue acabar con el régimen constitucional. En 1823, el rey invalida toda la legislación del Trienio.

La Década Absolutista u Ominosa (1823-1833)

Tras recuperar el poder absoluto, Fernando VII practica una dura represión: Riego es ejecutado y miles de españoles marchan al exilio. La Iglesia vuelve a adquirir poder, aunque no se restaura la Inquisición. Para impedir otra revolución, se toman medidas administrativas como la creación del Consejo de Ministros, el presupuesto anual del Estado, el fomento de la autarquía y la iniciativa privada, la elaboración de un Código de Comercio y la apertura de la Bolsa de Madrid.

A pesar de ello, persisten las amenazas contra el sistema:

  • Los liberales exaltados: Continuarán conspirando en torno a figuras como Espoz y Mina y Torrijos, quienes finalmente serán ejecutados.
  • Los realistas puros o «ultras»: Acusan al rey de dar demasiadas concesiones al liberalismo. Crean un brazo armado compuesto por campesinos que se sienten despreciados tras haber sido leales al rey; estos sectores se identificarán posteriormente con Carlos María Isidro.

En 1827 se produce la rebelión de los «malcontents» (realistas ultras) en Cataluña, quienes crean una Junta provisional en Manresa, pero la burguesía catalana decide apoyar a Fernando VII y la revuelta es sofocada.

El Problema Sucesorio

Dos acontecimientos oscurecerán el futuro del absolutismo: el triunfo de la revolución liberal francesa de 1830 y el nacimiento de Isabel, la única hija de su esposa, María Cristina. Fernando VII publicará la Pragmática Sanción, que permitirá reinar a las mujeres, derogando así la Ley Sálica existente desde Felipe V. A la muerte de Fernando VII en 1833, María Cristina hereda la corona en nombre de su hija, mientras que Carlos María Isidro, hermano del rey, reclamará el trono, desencadenando las Guerras Carlistas.

La Independencia de las Colonias Americanas

Durante el reinado de Fernando VII, las colonias americanas iniciarán su independencia. Las causas principales se encuentran en:

  • La oposición de los criollos al control mercantil español y su desplazamiento de los puestos de poder.
  • El temor de la Iglesia por sus propiedades, lo que lleva al bajo clero a apoyar a los independentistas.
  • El ejemplo de la independencia de Norteamérica y la influencia de la Ilustración.

Fue una revolución de carácter clasista, protagonizada por la burguesía criolla y oficiales del ejército español identificados con la causa. Aparecerá un nacionalismo provinciano que adoptará el militarismo y el caudillismo. Los primeros intentos los protagoniza Francisco Miranda, quien fracasa al invadir Venezuela.

El Proceso de Emancipación

Tras la abdicación de Fernando VII en 1808, el vacío de poder es aprovechado por los criollos para organizarse: destacan las insurrecciones de Hidalgo en México, Bolívar en Venezuela y José Francia en Paraguay. La lucha se convierte en una guerra civil entre emancipadores y fieles a la metrópoli. Al finalizar la guerra en España, Fernando VII envía un ejército para sofocar el alzamiento, pero entre 1816 y 1820 declaran su independencia Argentina, Colombia y Chile (con Simón Bolívar y José de San Martín).

En 1822, en México, ante el temor a una revolución indígena, Agustín de Iturbide se declara emperador. Finalmente, en 1824, tras la batalla de Ayacucho, Bolívar libera Perú y se pierden todos los territorios en América salvo Cuba y Puerto Rico.

Consecuencias del Conflicto

  • Para España: La metrópoli pasa a ser una potencia de segundo orden con la pérdida de un mercado vital y cuantiosos recursos.
  • Para América: Se produce el fracaso del sueño de Bolívar de crear una Gran Colombia y aparecen nuevos estados que caerán bajo el neocolonialismo de Gran Bretaña y EE. UU., manteniendo conflictos entre sí para reforzar sus identidades nacionales.

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