Ciclos seculares de la economía europea (siglos XVI al XVIII)
Durante la Edad Moderna, la economía europea experimentó ciclos seculares que respondían a las variaciones de los precios del cereal en relación con la demanda, marcada por la evolución demográfica:
- Siglo XVI: Expansión de la población y presión sobre la producción.
- Siglo XVII: Crisis de subsistencia y endurecimiento del sistema feudal.
- Siglo XVIII: Nueva expansión de la producción y de la demografía.
Las regiones industriales desarrollaron una agricultura capitalista tecnificada que les permitió escapar de la trampa malthusiana, principalmente en Inglaterra y los Países Bajos.
Interpretaciones monetaristas sobre la revolución de los precios en el siglo XVI
Las interpretaciones actuales sobre la revolución de los precios en el siglo XVI se dividen en dos enfoques:
Variables reales (economía real)
- Aumento de la demanda.
- Incremento de la población.
- Aparición de monopolios.
- Crecimiento urbano.
- Base de economía política y fiscal.
Variables monetarias
La interpretación monetarista se basa en la teoría del valor de una unidad de producto en relación con la cantidad de dinero circulante.
Causas del auge económico de Inglaterra y Holanda en el siglo XVII
El auge de ambas naciones se produjo sobre un marco agrícola de rendimientos crecientes.
Hegemonía holandesa
- Independencia política.
- Aprovechamiento de ventajas geográficas (Ámsterdam como plaza comercial clave).
- Desarrollo de manufacturas e industria naval.
Hegemonía inglesa
- Formación de una monarquía parlamentaria.
- Mercantilismo al servicio de la hegemonía comercial.
- Desarrollo del comercio exterior y de una poderosa marina.
- Sustitución de la leña por carbón mineral.
Desarrollo del capitalismo comercial
En ambos países surgieron nuevas instituciones: sociedades anónimas, bancos, bolsas y los primeros sucesos especulativos.
El pensamiento económico ilustrado: La Fisiocracia
Surgió por el interés en el crecimiento agrario con el fin de alcanzar la «pública felicidad».
- Libertad económica: El poder público debe abstenerse de intervenir.
- La tierra como fuente de riqueza: Conveniencia de un impuesto único sobre el producto neto.
- Crítica al mercantilismo: Condena de la doctrina de la balanza comercial favorable.
- Orden natural: No es necesaria una ley escrita para que impere el orden natural; se aboga por la reducción al máximo de las leyes y una monarquía hereditaria.
Ventajas históricas y geopolíticas del liderazgo británico en la industrialización
- Estado parlamentario: Protector de los derechos de propiedad con un poder monárquico controlado por la burguesía.
- Fiscalidad: Supresión de privilegios y fiscalidad universal que no penalizaba a las clases productivas.
- Política mercantilista: Inteligente y favorable a los procesos capitalistas.
- Mano de obra: Disponibilidad gracias a los bienes sociales y la beneficencia.
- Impulso estatal: El Estado y la marina impulsaron el cambio técnico.
- Estabilidad: Estabilidad social y política durante los siglos XVII, XVIII y XIX.
El proceso industrializador francés en el siglo XIX
El modelo francés se diferenció del británico, obteniendo resultados favorables en bienestar humano, a pesar de un bajo índice de crecimiento demográfico.
- Tecnología: Francia lideraba en energía hidráulica, acero y automóviles.
- Estructura productiva: Durante la primera mitad del siglo, los artesanos y la industria doméstica representaron gran parte de la producción.
- Desarrollo: Tras las crisis políticas y económicas, el desarrollo se aceleró con la proclamación del Segundo Imperio.
La industrialización en los Estados Unidos
EE. UU. representa el mayor ejemplo de desarrollo económico del siglo XIX.
- Crecimiento demográfico: Impulsado por la inmigración y un alto crecimiento natural.
- Especialización: Sus dimensiones físicas y variedad de recursos permitieron una especialización regional superior a la europea.
- Mercado: Gran mercado doméstico libre de barreras comerciales.
- Infraestructura: La construcción de canales fue superada por la llegada del ferrocarril.
Evolución de la agricultura europea en el siglo XIX
El cambio estructural más importante fue la disminución del tamaño relativo del sector agrario debido al aumento de la productividad, que contribuyó al desarrollo económico de cinco formas:
- Aporte de mano de obra a sectores no agrícolas.
- Abastecimiento de alimentos y materias primas.
- Creación de un mercado para la industria y servicios.
- Aporte de capital para inversión fuera de la agricultura.
- Obtención de divisas mediante exportaciones agrícolas.
