Formación y expansión de los reinos cristianos en la Península Ibérica durante la Reconquista

1. El reino asturleonés

1.1. El reino de Asturias

Tras la batalla del Guadalete (711), un noble visigodo llamado Pelayo se refugió en las montañas cantábricas junto con sus seguidores. Aquí se proclamó caudillo de los astures y se negó a pagar tributos a los musulmanes. Como consecuencia, se libró la batalla de Covadonga (722), donde venció Pelayo, proclamándose rey de Asturias y estableciendo su capital en Cangas de Onís.

A la muerte de Pelayo, su sucesor, Alfonso I, consolidó el reino. Dentro de la política interior adoptó el visigotismo político, es decir, se proclamó heredero del reino visigodo adoptando leyes e instituciones visigodas, naciendo así la idea de la Reconquista. Por otro lado, para resistir mejor las razias musulmanas iniciadas por los emires, despobló el valle del Duero, trasladando a su población hacia la cornisa cantábrica con el fin de que los musulmanes tuvieran que pasar un “desierto” antes de llegar a Asturias. Así formó el denominado Desierto del Duero.

De todos sus herederos, destaca Alfonso III, que consolidó la expansión asturiana al norte del río Duero, fundando numerosas ciudades (como Burgos) y repoblando el territorio. También obtuvo grandes victorias contra los musulmanes en las batallas de Valdemora y Polvoraria. A su muerte, el reino se dividió entre sus hijos y, tras una nueva unificación, se trasladó la corte a León, iniciando así el Reino de León.

1.2. El reino de León

De todos los reyes leoneses destaca Ramiro II. Con él se produce el mayor esplendor del reino debido a sus victorias frente al califa Abderramán III en Simancas y en Osma. Ello le permitió repoblar el sur del río Duero. Dentro de la política interior tuvo un enfrentamiento con el conde castellano Fernán González (que le ayudó en la batalla de Simancas), quien se rebeló contra él. Ramiro encarceló al conde y solo le liberó una vez que este le hubo jurado fidelidad. Tras su muerte, el reino leonés entró en crisis por la debilidad de sus sucesores, que permitieron la influencia musulmana y navarra dentro del reino.

1.3. El condado de Castilla

El condado de Castilla era la frontera oriental del reino asturleonés y su nombre deriva de los castillos construidos en el territorio. Al principio, los reyes nombraban a los condes de Castilla, que tras su muerte eran sucedidos por otro conde elegido por el rey. Uno de estos primeros condes fue Diego Porcelos.

Como el condado era muy extenso, para facilitar la defensa de la frontera los reyes asturleoneses decidieron dividir el condado en dos y entregar cada zona a una familia. De esta manera, del Ebro al Arlanzón sería una zona a cargo de la familia Ansúrez y del Arlanza al Duero otra zona a cargo de la familia de Fernán González.

La ayuda prestada a Ramiro II por Fernán González en la batalla de Simancas hizo que el rey le nombrase conde de toda Castilla. Tras la muerte del rey leonés, Fernán González supo moverse políticamente para vincular todo el condado a su familia, es decir, hacerlo hereditario y también obtener autonomía con respecto al rey leonés. Así, tras la muerte de Fernán González, le sucedió su hijo García Fernández y a éste su hijo Sancho García. Con la muerte prematura de Sancho, accedió al condado su hijo García Sánchez, siendo un niño que terminó bajo la custodia de su cuñado, el rey navarro Sancho III el Mayor, quien concertó la boda del conde de Castilla con la princesa de León. Este matrimonio no pudo llevarse a cabo debido al asesinato de García el mismo día de su boda, hecho que aprovechó el rey navarro Sancho III para hacerse con el condado y dárselo a su hijo Fernando I.

2. La Corona de Castilla

2.1. Nacimiento y consolidación

Fernando I tuvo problemas fronterizos con el rey de León (Bermudo III), al que derrotó y mató en la batalla de Tamarón. Ello le permitió, gracias a su mujer Sancha (hermana de Bermudo), reclamar el trono leonés, proclamándose rey de Castilla y León.

La labor de Fernando I se centró en varios aspectos:

  • Política interior: fortalecimiento de la monarquía apoyándose en las antiguas leyes visigodas.
  • Política exterior: expansión del reino por el norte de Portugal con la conquista de Braga y Coimbra. También llevó a cabo una política de exigencia de parias a las taifas de Zaragoza, Badajoz, Sevilla y Toledo.

A su muerte, el reino se dividió entre sus hijos, lo que dio lugar a guerras entre ellos, quedando al final como rey de Castilla y León Alfonso VI, que en 1085 conquistó Toledo, provocando que las taifas restantes pidieran ayuda a los almorávides. Tras el reinado de Urraca I, hija de Alfonso VI, llegó al trono Alfonso VII. Bajo su gobierno se produce la independencia del reino de Portugal y en su testamento dividió el reino entre sus dos hijos, dando así el reino de Castilla a Sancho III y el reino de León a Fernando II.

De esta época, en Castilla destaca el reinado de Alfonso VIII, que venció a los almohades en la batalla de las Navas de Tolosa (1212). Por otro lado, en el reino de León, Alfonso IX convocó por primera vez unas Cortes en 1188. Castilla y León volverán a unirse, esta vez de manera definitiva, bajo el reinado de Fernando III, que conquistó gran parte de Andalucía (Jaén, Úbeda, Baeza, Córdoba y Sevilla) y Murcia. En este último territorio firmó el Tratado de Almizra (1244) con los aragoneses, delimitando la frontera entre Castilla y Aragón.

2.2. El siglo XIV

Tras la muerte de Fernando III le sucederá una serie de reyes que abrirán una etapa de crisis en el reino. Esta crisis durará todo el siglo XIV, un siglo donde se dará la Peste Negra, que generará una gran mortandad y provocará grandes revueltas sociales. Éstas irán dirigidas, en parte, contra los judíos, a los que se les responsabilizaba por la peste, asaltando las juderías en lo que se conoce como pogromos.

Por otro lado, destaca la guerra civil entre Pedro I y su hermanastro Enrique. De esta guerra se entronizará la dinastía Trastámara, en donde destacan los siguientes reyes:

  • Enrique II, que participará en la Guerra de los Cien Años contra Inglaterra, venciendo en la batalla de La Rochelle (La Rochela).
  • Juan I, que tuvo que hacer frente a una invasión del duque de Lancaster, que buscaba ser rey de Castilla por su matrimonio con la hija de Pedro I. Creó también el título de Príncipe de Asturias para el heredero al trono. Intentó una conquista de Portugal que fracasó tras perder la batalla de Aljubarrota.
  • Enrique III, que inició la conquista de las Islas Canarias.
  • Juan II, que tuvo problemas con Aragón.
  • Enrique IV, que tuvo problemas con los nobles debido a que no reconocieron a su hija, llamada Juana la Beltraneja.
  • Isabel I, que venció en la guerra civil a su sobrina Juana la Beltraneja; en su reinado se produjo la unión con Aragón, la conquista de Granada (fin de la Reconquista), la finalización de la conquista de Canarias, la expulsión de los judíos y el viaje de descubrimiento hacia América.

2.3. La organización política y económica

La organización política de la Corona de Castilla se basa en la figura del rey. El rey concentra mucho poder en sus manos, ya que es el jefe del ejército, del gobierno y el juez supremo. Una ayuda del rey para gobernar se encuentra en el Consejo Real, que es un órgano consultivo integrado por personas de confianza del monarca (nobles, militares, licenciados universitarios…).

Junto con el rey se encuentran las Cortes, que son la reunión de los representantes de las ciudades y de los nobles del reino. Estos representantes no se elegían de manera democrática y se reunían cuando el rey las convocaba. Su función principal era jurar lealtad al heredero, imponer impuestos y aprobar los presupuestos.

En el siglo XIII se crearon las Audiencias, que eran tribunales donde se juzgaban los pleitos conforme a las leyes castellanas, que eran iguales en todos los territorios de la Corona. El gobierno de las ciudades recaía en el concejo o ayuntamiento. El concejo estaba dirigido por los regidores (que tenían el cargo de manera vitalicia) y eran ayudados por los alcaldes, jueces y merinos. El poder del rey estaba representado, en las ciudades, por el corregidor, que tenía funciones militares.

Por lo que respecta a la economía, la base era agrícola, pero a partir del siglo XIV la ganadería adquirió más peso gracias al control de las rutas comerciales con Flandes. Así, los ganaderos de oveja merina se organizaron y crearon el Consejo de la Mesta, que obtuvo privilegios por parte de los reyes con la declaración de las Cañadas reales, caminos para el tránsito de los rebaños durante la trashumancia.

En relación con la ganadería de la oveja merina está el comercio de su lana, que se centralizaba en el Consulado del Mar (con sede en Burgos), que reunía a todos los comerciantes que hacían tratos con la lana. También destacan las celebraciones de ferias, siendo la más importante la de Medina del Campo.

3. El reino de Navarra

Su origen se encuentra en la Marca Hispánica, que es la frontera del Imperio carolingio en los Pirineos. Tras la victoria sobre los francos en la batalla de Roncesvalles, Iñigo Arista se convierte en el primer rey de Pamplona, dando origen al reino de Navarra.

De todos los reyes navarros, el más relevante es Sancho III el Mayor, que tendrá una gran influencia en el resto de reinos cristianos. A su muerte en 1035, su reino se dividirá entre sus hijos:

  • García se quedará con Navarra.
  • Fernando será coronado rey de Castilla.
  • Gonzalo recibirá los condados de Sobrarbe y Ribagorza.
  • Ramiro recibirá el condado de Aragón y, tras la muerte de su hermano Gonzalo, los condados de éste, proclamándose rey de Aragón.

Durante el siglo XIV, Navarra formará parte del reino de Francia. Finalmente, en 1512 fue conquistada por Fernando el Católico y formará parte de los dominios de los reyes de España.

4. El reino de Aragón

4.1. Los Condados Catalanes

Su origen se encuentra en la Marca Hispánica carolingia, siendo sus condes nombrados directamente por el rey franco. De entre todos los condados, el de Barcelona tomó mayor importancia, consolidándose como el principal. Así destacan los siguientes condes:

  • Guifré el Pelós (Guifré el Pilós), que conquistó la plana de Vic, doblando el territorio de los condados y haciendo hereditario el condado.
  • Borrell II, que consiguió la autonomía real con respecto a los reyes de Francia.
  • Ramón Berenguer IV, que por su matrimonio con la princesa aragonesa Petronila integró los condados dentro del reino de Aragón.

4.2. Nacimiento y expansión de la Corona aragonesa

El reino de Aragón nace con la herencia de Sancho III el Mayor de Navarra, siendo su primer rey Ramiro I (hijo bastardo de Sancho). De todos los reyes aragoneses destacan los siguientes:

  • Alfonso I el Batallador, que conquistó Zaragoza en 1118. Tras su muerte sin descendencia se produjo una crisis en el reino, ya que dejó Aragón a las órdenes militares (Templarios, Hospitalarios…). Los nobles se rebelaron y nombraron rey a su hermano, después de hacer que abandonara el convento en el que estaba.
  • Ramiro II el Monje, que tuvo que defender la monarquía frente a la nobleza. El matrimonio de su hija Petronila con Ramón Berenguer IV unirá el reino de Aragón con los condados catalanes.
  • Jaime I el Conquistador, que conquistará Valencia y las Baleares, acabando la Reconquista para Aragón tras la firma del Tratado de Almizra (1244) con Castilla.
  • Pedro III, que después de las Vísperas Sicilianas conquistará la isla de Sicilia y, poco después, Cerdeña.
  • Pedro IV, que mandará expediciones militares por el Mediterráneo comandadas por los almogávares y conquistará los ducados de Atenas y Neopatria.

Finalmente, la muerte de Martín I sin descendencia abrirá una crisis en el reino que será resuelta con la elección de un nuevo rey en el Compromiso de Caspe.

4.3. Los Trastámara aragoneses

Del Compromiso de Caspe salió elegido como nuevo rey de Aragón Fernando I, hermano de Enrique III de Castilla, inaugurando la dinastía Trastámara en Aragón. Fernando I tuvo que hacer frente a la rebelión del otro candidato al trono, Jaime de Urgel, que no aceptó la elección y fue apoyado por los condados catalanes.

A Fernando le sucedió su hijo Alfonso V, que conquistó Nápoles; a Alfonso le sucedió su hermano Juan II, que tuvo problemas también con los condados catalanes y con su hijo Cataloña —Carlos de Viana— hasta que este murió. Finalmente, el hijo de Juan II, Fernando II el Católico, subió al trono. Sus principales logros fueron:

  • Terminó el conflicto de los payeses de remensa (campesinos que eran siervos en Cataluña) con la Sentencia Arbitral de Guadalupe.
  • Con el matrimonio con Isabel I de Castilla, unió Castilla y Aragón.
  • Conquistó Nápoles, que se había desligado de la Corona.
  • Conquistó el reino de Navarra.

4.4. La organización política y económica

La organización política del reino de Aragón sigue la fórmula del pactismo. Este pactismo se basa en que dentro de la Corona existen diferentes reinos y condados, cada uno con sus propias leyes e instituciones, siendo el rey lo único que tienen en común estos territorios; el rey debe jurar respetarlas cuando sube al trono. Así, la Corona está formada por:

  • El reino de Aragón.
  • Los condados catalanes.
  • El reino de Valencia.
  • El reino de las Baleares.

En cuanto a la organización de las ciudades, hay diferencias entre las ciudades aragonesas y las catalanas. Las ciudades aragonesas están dirigidas por un alcalde que está ayudado por unos cabildos jurados, mientras que en las catalanas los dirigentes son una serie de magistrados ayudados por un consejo o consell. En cuanto a la economía, también es fundamentalmente agrícola, aunque destaca el comercio en las zonas litorales del mar Mediterráneo. Este comercio está organizado a través de los Consulados del Mar.

5. La repoblación

Durante la Reconquista se dieron diferentes tipos de repoblación. Estas fueron:

  • Presura o aprisio: se llevó a cabo en el valle del Duero y en la zona de Cataluña. Se reconoce porque la propiedad de la tierra correspondía al campesino que la ponía en explotación. Esta fórmula de repoblación favoreció el minifundio. Para incentivar la repoblación, los reyes y condes concedieron Cartas pueblas.
  • Concejil: se dio en el valle del Tajo. Se caracteriza porque los reyes otorgaban privilegios a quienes iban a poblar los territorios mediante la concesión de fueros.
  • Órdenes militares: se dio en el valle del Guadiana y en la zona de Teruel. Su característica principal fue la concesión de feudos o señoríos a las órdenes militares (templarios, orden de Santiago, Calatrava, hospitalarios…) para que protegieran la frontera.
  • Repartimientos: se llevaron a cabo en el valle del Guadalquivir, Zaragoza, Valencia y las Baleares. Los reyes repartieron tierras a quienes habían participado en la conquista. Este tipo de repoblación favoreció la aparición de latifundios.

6. El arte y la cultura

Durante la Reconquista se dieron diferentes estilos artísticos entre los que destacan:

  • Asturiano o prerrománico, con obras como San Miguel de Lillo o Santa María del Naranco.
  • Mozárabe, con obras como San Baudelio de Berlanga.
  • Románico, donde destacan la catedral de Jaca o la de Santiago de Compostela.
  • Gótico, como la catedral de León, la catedral de Burgos o la Lonja de Valencia.
  • Mudéjar, como la catedral de Teruel.

En lo referente a la cultura, lo más destacado fue la evolución del latín en las diferentes lenguas romances: castellano, gallego, portugués y catalán. Además de los monasterios como centros culturales, a partir del siglo XIII aparecieron las universidades, como la de Palencia y la de Salamanca, donde se difundieron los estudios de derecho y teología.

Destacó la creación de la Escuela de Traductores de Toledo por parte de Alfonso X el Sabio. En ella se llevó a cabo una labor de traducción de diferentes obras del latín, griego, árabe y hebreo.

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