La Dictadura de Primo de Rivera: Del Autoritarismo a la Segunda República

Introducción

Después de 1917, España entró en una etapa revolucionaria en la que se consumó la descomposición del sistema político canovista. La dictadura de Primo de Rivera fue un régimen autoritario y militar que pretendió solucionar los graves problemas de España desde la órbita del regeneracionismo militar. Esta dictadura fue una solución inconstitucional que tuvo una gran significación, pues desembocó en la II República y sirvió de precedente para la dictadura de Franco.

1. Las causas de la dictadura

a. Causas exteriores

Al terminar la I Guerra Mundial, el panorama internacional había cambiado drásticamente:

  • El triunfo de la revolución bolchevique en Rusia generó temor entre las clases burguesas y esperanzas entre los obreros.
  • El surgimiento del fascismo italiano y regímenes autoritarios en Europa Central, Japón y los Balcanes.
  • La crisis de las democracias: solo Francia, Gran Bretaña y EE. UU. apostaban por el mantenimiento del sistema democrático.

b. Causas interiores

  • Intensificación de la crisis económica debido a la disminución de la demanda de productos.
  • Grave situación del orden público: el asesinato de Canalejas (1912), los 300 muertos en atentados en Barcelona (1920) y el asesinato del presidente Dato (1921).
  • La radicalización del socialismo, con la fundación del Partido Comunista de España, y el auge del anarquismo.
  • El agotamiento del sistema de la Restauración y la crisis de la monarquía parlamentaria.
  • El creciente protagonismo del ejército en la vida política, especialmente tras las Juntas Militares de 1917 y el desastre de Annual.

2. Las etapas de la dictadura (1923-1930)

2.1. Pronunciamiento y primeras medidas

El capitán general Miguel Primo de Rivera se pronunció contra la legalidad constitucional, declaró el estado de guerra y exigió al monarca que el poder pasase a manos de los militares, suspendiendo el régimen parlamentario. Alfonso XIII autorizó al general a hacerse cargo del gobierno, quien publicó el “Manifiesto al país y al ejército”, expresando su propósito de liberar a España de los profesionales de la vieja política. Para controlar el país, se tomaron dos medidas principales:

  • Control por parte del ejército de todos los resortes de la vida del país.
  • Supresión de las garantías constitucionales.

2.2. El Directorio Militar (1923-1925)

Durante esta etapa, el gobierno estuvo compuesto por militares de alta graduación. Sus medidas fueron de marcado carácter dictatorial: supresión del régimen constitucional, disolución de las Cortes, cese de autoridades civiles y prohibición de partidos y sindicatos. Se buscó eliminar el caciquismo disolviendo los ayuntamientos y creando la Unión Patriótica como partido único. Asimismo, se reactivó el Somatén y se intentó solucionar el conflicto de Marruecos mediante una estrategia de negociación con Abd el-Krim.

2.3. El Directorio Civil (1925-1930)

En 1925 se inició el Directorio Civil. Tras la Conferencia de Madrid y el éxito del desembarco de Alhucemas, se logró la rendición de Abd el-Krim. Primo de Rivera intentó institucionalizar el régimen mediante la convocatoria de una Asamblea Nacional Consultiva (1927) para elaborar una constitución corporativa, la cual fracasó por su ilegitimidad y falta de carácter democrático.

3. La reorganización del Estado

3.1. La política económica

Se practicó un marcado intervencionismo estatal:

  • Creación del Comité Regulador de la Producción Industrial.
  • Mayor proteccionismo arancelario.
  • Fomento de obras públicas y subvenciones a empresas nacionales.
  • Concesión de monopolios.

Aunque aumentó el empleo y la producción industrial, el Estado sufrió un grave endeudamiento.

3.2. La política social

El ministro Eduardo Aunós creó la Organización Corporativa del Trabajo, agrupando a patronos y obreros en sindicatos verticales bajo la tutela del Estado. La UGT aceptó el sistema, mientras que la CNT fue reprimida. El Estatuto Municipal de 1924 intentó descentralizar la administración, pero terminó generando un nuevo tipo de caciquismo.

4. La oposición al sistema

La oposición fue diversa: líderes de partidos dinásticos, republicanos, nacionalistas, comunistas y anarquistas. Destacan hitos como la “Sanjuanada” (1926) y la creación de la Federación Anarquista Ibérica (FAI) en 1927. La burguesía catalana retiró su apoyo debido a la represión cultural (prohibición de la lengua y símbolos catalanes). Finalmente, tras la pérdida de apoyo de los intelectuales y del propio rey, Primo de Rivera dimitió el 30 de enero de 1930.

5. El hundimiento de la monarquía

El gobierno de Dámaso Berenguer, apodado la “Dictablanda”, intentó sin éxito restaurar la normalidad constitucional. La oposición se unió en el Pacto de San Sebastián (1930) para derrocar la monarquía. Tras la dimisión de Berenguer, el gobierno de Aznar convocó elecciones municipales en 1931, que se convirtieron en un plebiscito contra la monarquía. El 14 de abril de 1931, Alfonso XIII partió al exilio y se proclamó la II República.

Conclusión

La dictadura de Primo de Rivera, aunque logró éxitos económicos y la pacificación de Marruecos, supuso un retorno a las prácticas políticas del siglo XIX con el ejército como protagonista. Su fracaso y la excesiva identificación de la monarquía con el régimen autoritario precipitaron el fin del reinado de Alfonso XIII y sentaron las bases de la inestabilidad que conduciría a la Guerra Civil.

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