La Revolución Industrial Británica (1760-1850): Causas, Tecnología y Transformación Económica

La Revolución Industrial en Gran Bretaña (1760-1850)

1. Condiciones previas: el entorno

La Revolución Industrial es el proceso global de transformación y crecimiento económico que tuvo lugar entre las últimas décadas del siglo XVIII y mediados del XIX, y que supuso la transición desde una economía preindustrial a la economía industrial. El proceso tuvo dos características hasta entonces desconocidas: el aumento de la renta per cápita y que se convirtió en sostenido.

Causas de la Revolución Industrial

Las principales causas que impulsaron este proceso fueron:

  1. Incorporación de nuevas tecnologías a la producción agraria, industrial y a los transportes.

    Eran sencillos hallazgos realizados por campesinos y artesanos mediante el método de prueba y error, ya que la ciencia contribuyó poco al progreso tecnológico durante la Revolución Industrial.

    La mayoría de las innovaciones en la industria y los transportes nacieron en Gran Bretaña. Durante varias décadas se fueron extendiendo por otros países europeos de forma ilícita, ya que Gran Bretaña no permitió la libre salida de técnicos hasta 1825 y de maquinaria hasta 1842.

    El cambio tecnológico puede simplificarse así:

    • Aparecieron nuevas máquinas movidas, primero, con energía hidráulica y, luego, con vapor que sustituyeron a otras accionadas por el ser humano, los animales, el agua y el viento.
    • Se utilizaron materias primas muy abundantes (carbón mineral, hierro, tintes artificiales…), que reemplazaron a otras de naturaleza escasa (madera, tintes vegetales, abono animal…).
  2. Aparición de nuevas formas de organización del trabajo, que contribuyó al aumento de la productividad durante la Revolución Industrial.

    Se sustituyeron las pequeñas explotaciones agrícolas y los talleres artesanales por latifundios y fábricas que empleaban mano de obra asalariada. La productividad creció porque en las haciendas y en las fábricas se impuso una metódica y férrea disciplina laboral: los campesinos y los artesanos regulaban ellos mismos su trabajo (cuántas horas trabajar, con qué intensidad, con cuántos descansos…).

    Durante la Revolución Industrial se dieron los primeros pasos hacia lo que después de 1850 sería la llamada empresa moderna: aquella empresa que no es gestionada por un propietario que realiza múltiples actividades, sino por directivos especializados por departamentos (compras, personal, ventas, producción, contabilidad…).

  3. Mayor especialización económica territorial que originó el aumento del comercio. Cuando dos regiones o naciones producen los mismos bienes y no existe comercio entre ellas, la riqueza que se genera es menor que cuando se especializan en la producción de aquello en lo que poseen ventaja.

  4. La productividad creció como consecuencia del cambio estructural que provocó la Revolución Industrial.

    Se denomina cambio estructural al trasvase de trabajadores desde el sector primario (agricultura) al secundario (industria) y desde ambos al terciario (servicios). Las razones del cambio estructural fueron de demanda y oferta.

    El cambio estructural liberó trabajadores del campo, que pasaron a trabajar en la industria. La industria aumentó su productividad por encima de la de la agricultura, liberando trabajadores que se emplearon en un sector terciario.

Cronología de la Revolución Industrial

El proceso se inició cuando la renta per cápita comenzó a crecer de modo sostenido y cuando también lo hizo la población activa de la industria y los servicios. Las fechas clave son:

  • Gran Bretaña: 1760 – 1840.
  • Francia y Bélgica: 1790/1800 – 1860.
  • Alemania: 1820/1830 – 1870.
  • Estados Unidos: 1830/1840 – 1880.

Durante la segunda mitad del siglo XIX lo hicieron Holanda, los países escandinavos y Japón.

1.1. Los Cambios Demográficos. El Crecimiento de la Población

La causa fundamental de esa revolución demográfica fue el descenso de la mortalidad. Las tasas de mortalidad se situaban entre el 35 y el 40 por 1.000, con lo que la esperanza de vida no superaba los 30 años. Hacia 1870, las mortandades catastróficas habían desaparecido, la tasa de mortalidad era de 26 por 1.000 y la esperanza de vida llegaba a los 42 años.

Las hipótesis para explicar la reducción de la mortalidad:

  • Progresos de la medicina: la inoculación contra la viruela, el diagnóstico de algunas enfermedades y el descubrimiento de la quinina para combatir la fiebre.
  • Mayor alimentación: el aumento de la producción agraria eliminó las antiguas hambrunas y permitió una dieta más abundante.
  • Mejor salubridad: el suministro de agua más pura y la mejora de las condiciones ambientales de los hogares.

El comportamiento de la natalidad añadió fuerza al crecimiento de la población y se inició el control de la fertilidad.

El retroceso de la mortalidad y la alta natalidad cambiaron el viejo sistema demográfico, en el que la población crecía poco, por otro caracterizado por un aumento constante del número de habitantes.

El descenso de la mortalidad durante la Revolución Industrial oculta profundas diferencias entre el campo, las ciudades pequeñas, los barrios burgueses de las grandes ciudades y los suburbios obreros de estas. En los suburbios obreros, la mortalidad fue mayor por tres razones:

  • Una dieta de peor calidad.
  • Unos hogares con mayor hacinamiento y menor higiene.
  • La falta de infraestructuras como conducción de aguas, alcantarillado y recogida de basuras.

También hubo cambios en la estructura de la población activa, ya que disminuyó el número de trabajadores agrícolas y aumentó el de los trabajadores de la industria y los servicios. Este cambio estructural originó un intenso proceso de urbanización.

1.2. Las Transformaciones Agrarias

La conocida como revolución agraria de los siglos XVIII y XIX logró incrementar la productividad y aumentar la producción de alimentos. El proceso se inicia cuando los farmers, personas que tenían arrendadas tierras de la nobleza en forma de haciendas de mediana y gran superficie y que emplean mano de obra jornalera, introdujeron en ellas la rotación cuatrienal de cultivos.

En la rotación cuatrienal:

  • La primera hoja de tierra se dedicaba al trigo.
  • La segunda a tubérculos.
  • En la tercera se plantaba cereales.
  • En la cuarta se plantaba plantas forrajeras.

Otras innovaciones que elevaron la productividad fueron la selección de semillas, la utilización de arados de hierro más perfeccionados tirados por caballos y no por bueyes, las máquinas sembradoras arrastradas también por caballos y las ya citadas innovaciones en la división del trabajo.

Las innovaciones producidas después de 1830 continuaron elevando la productividad, como el uso de fertilizantes químicos, el de tractores, segadoras y trilladoras movidos con energía de vapor.

A principios del siglo XVIII, buena parte de las tierras inglesas estaban divididas en forma de minifundios trabajados por campesinos denominados yeomen que las cultivaban mediante la rotación trienal en campos abiertos (openfield), utilizando, además, tierras comunales para obtener leña, frutos, caza y pesca. Entre 1761 y 1815, el Parlamento dictó las Leyes de Cercamiento, y como la mayoría de los pequeños campesinos no tenían dinero para cercar ni para pleitear, se vieron obligados a vender sus minifundios a los landlords.

Efectos cruciales de la Revolución Agraria para la Industrialización

  • El primero fue la mayor producción de alimentos provocando la desaparición de las hambrunas.
  • El segundo fue el éxodo rural, como consecuencia de la mayor productividad de los campesinos, creando más mano de obra en la industria y en los servicios.
  • El tercero fue que la agricultura incrementó la demanda de bienes industriales, beneficiando el desarrollo de las industrias siderúrgicas y textil.

Finalmente, los propietarios agrícolas financiaron en algunos casos la construcción de carreteras y canales, lo que también fue positivo para el crecimiento económico.

2. El desarrollo industrial británico

2.1. El proceso de cambio: la industria algodonera

La industria que más creció en la Revolución Industrial fue la del algodón. Ello se debió a razones de demanda y de oferta.

La producción de tejidos antes de la Revolución Industrial requería de estas operaciones:

  • Hilar: se hacía con ruecas manuales o con tornos de pedales. (Mecánica)
  • Tejer: en pequeños telares movidos manualmente. (Mecánica)
  • Lavar, suavizar: con sustancias orgánicas (suero de leche, jabones elaborados con grasas animales…). (Química)
  • Blanquear: exponiéndolos al sol durante días. (Química)
  • Tintar, colorear: se utilizaban sustancias animales o vegetales (azafrán, cochinilla…).

Todas estas operaciones se realizaban de forma dispersa en centenares de hogares campesinos y talleres artesanales. Por lo general, el hilado y el tejido se efectuaban en el campo, y los otros procesos, en las ciudades.

Innovaciones tecnológicas clave en el algodón

  • Lanzadera Volante de John Kay (1733). Inventó un modo de tejer más rápidamente.
  • Spinning jenny de James Hargreaves (1768). Máquina manual que permitía hilar varios husos a la vez.
  • Water-frame de Richard Arkwright (1767) y Mulejenny de Samuel Crompton (1779). Estas dos máquinas se movían con energía hidráulica y eran capaces de hilar simultáneamente decenas de husos.
  • Telar de energía de Edmund Cartwright (1786). Inventó un telar que no necesitaba ser movido por el hombre, sino que, primero fue movido por caballos y luego, mediante energía hidráulica.
  • Máquina de vapor de James Watt (1769), y perfeccionada por Matthew Boulton. Inventó la máquina a vapor, ya que era una fuente de energía inanimada mucho más eficaz y regular que la del agua.

La nueva maquinaria obligó a pasar del sistema de trabajo a domicilio (Verlagssystem) al sistema fabril. El tamaño de las water frame, de las mule Jenny y de los telares mecánicos, resultaban incompatibles con el trabajo doméstico, de manera que hubo que crear fábricas donde se ubicó la nueva maquinaria y donde se procedió a una nueva organización del trabajo.

El nuevo sistema fabril dio un gran impulso a la productividad haciendo que costes y precios descendieran, provocando la crisis del Verlagssystem en esta rama de la industria.

Aparición del ludismo, un movimiento de destrucción de máquinas, llamado así porque fue liderado por Ned Ludde.

El crecimiento de la industria textil provocó economías de aglomeramiento en las regiones donde se concentró, y también tuvo efectos de arrastre sobre industrias de otras regiones. Las economías de aglomeración concentran en un espacio reducido un gran número de actividades económicas.

2.2. La industria siderúrgica, el carbón y el ferrocarril

Aumentar la producción siderúrgica presentaba dos problemas:

  • El primero era la utilización de carbón vegetal, de oferta limitada, ya que se obtenía talando los bosques.
  • Una segunda rémora procedía de la energía hidráulica, ya que se movían lentamente y dejaban de funcionar en los períodos de estiaje de los ríos.

El primer cuello de botella (la escasez relativa de carbón vegetal) terminó cuando William Watson logró transformar la hulla en coque.

El segundo cuello de botella (la utilización de energía hidráulica en los altos hornos) se resolvió gracias a John Wilkinson, que construyó fuelles movidos por vapor.

El método de Cort fue un procedimiento para pudelación y laminación que permitió la producción de hierro forjado en gran escala con carbón. Las características del uso de este método son:

  • Se utiliza solo carbón mineral, y esto permitió abaratar los altos costes que alcanzaba el lingote de hierro al ser forjado por carbón vegetal.
  • Mejora la calidad del lingote de hierro británico.
  • Unificó operaciones de pudelación, martilleo y laminación; que hasta entonces se hacían por separado.

El nuevo sistema elevó la productividad en la fase de obtención de hierro dulce.

Hubo que recurrir a tres formas de organización de la producción de bienes siderúrgicos finales:

  • Manufactura: trabajo manual especializado en cadena en un gran edificio donde distintos grupos de obreros realizaban con sus propias manos una sola fase de la producción.
  • Protofábrica: un gran edificio dividido en talleres, donde, bajo la supervisión de un patrón, los herreros trabajaban con pequeñas herramientas conectadas a una máquina de vapor central.
  • Verlagssystem: forma de organización que conectaba varios talleres de herreros para trabajar cada uno en un proceso de creación (que aumentaba la producción de bienes siderúrgicos finales, aumentando el número de talleres de herreros organizados).

La mayor productividad de la industria siderúrgica redujo costes y precios, haciendo que crecieran la demanda y la producción de hierro. En Gran Bretaña se generaron importantes economías de aglomeración en la siderurgia:

  • Crecimiento “hacia atrás” de industrias proveedoras de insumos y de utillaje.
  • Crecimiento “hacia delante” de industrias de bienes intermedios y de bienes finales.
  • Impulso a la urbanización debido a la expansión de estas industrias.
  • Crecimiento de los transportes y de los demás servicios.

3. El comercio y la política comercial británica

Medios de transporte

El aumento de la producción agraria e industrial y de las exportaciones e importaciones exigió nuevos medios de transporte. Hasta la década de 1830 hubo 3 innovaciones:

  1. La construcción de una densa red de carreteras que, además, se construyeron mezclando piedra, chatarra y arcillas para hacerlas más resistentes.
  2. La construcción de una red de canales.
  3. Afectó al comercio exterior, porque los viejos barcos fueron sustituidos por los clippers, buques también de vela, pero con un diseño que permitía doblar la velocidad sin disminuir sustancialmente la carga.

El uso de la energía de vapor en el transporte marítimo tardó en generalizarse. Aparecieron barcos con ruedas de palas movidas por vapor, pese a disponer de una capacidad de carga superior a los veleros, los nuevos barcos tenían que sacrificar mucho espacio para almacenar carbón, lo que les restaba competitividad. Este problema desapareció en 1880, cuando se generalizó una red mundial de puertos carboneros donde repostar.

Los nuevos medios de transporte contribuyeron de modo muy relevante al crecimiento económico. Las mayores economías de escala, así como su mayor velocidad, desplomaron los costes y los precios del transporte. Ello fomentó el comercio interior y exterior, incrementó la riqueza al originar una mayor especialización de cada región y/o nación en aquello en lo que poseía ventaja.

El Ferrocarril

La primera locomotora la ingenió en 1804 el británico Richard Trevithick, y se empleó para el acarreo de mineral de hierro a la fábrica siderúrgica Penydaren, en Gales.

George Stephenson construyó entre 1814 y 1829 varios modelos de locomotoras, una de las cuales, (la legendaria Rocket, que logró alcanzar los 47 km/h).

En 1825 comenzó a funcionar el ferrocarril de 13 kilómetros Darlington – Stockton y, 5 años más tarde, se inauguró la línea Manchester – Liverpool, un boom de la construcción ferroviaria en Gran Bretaña. El montaje de las redes exigió grandes inversiones de capital privadas y públicas. Las inglesas fueron financiadas por compañías privadas.

El ferrocarril moderno se convirtió en el medio de transporte terrestre por excelencia para mercancías y personas. Era un medio de transporte rápido, acortaba extraordinariamente el tiempo de los desplazamientos, era un medio barato a la vez que fiable, transportaba grandes volúmenes de mercancías y permitió vertebrar el comercio interior, favoreció la formación de grandes empresas capitalistas.

3.1. Colonialismo y expansión comercial

Hacia 1750 la economía británica ya tenía un fuerte componente exportador. Una fuerte industria exportadora de tejidos de lana de calidad con productos más baratos que sus vecinos europeos. Estos tejidos de lana constituían más de la mitad del valor de las exportaciones inglesas.

La expansión colonialista británica amplió las posibilidades de sus comerciantes. Las especias y el té del Lejano Oriente y los productos de las Indias Occidentales eran mercancías valiosas e imposibles de conseguir en Europa, y se convirtieron rápidamente en artículos de primera necesidad. El volumen de las reexportaciones inglesas se incrementó en un 90%; y en el medio siglo siguiente, el comercio de reexportación aumentó en más de dos veces.

La industria algodonera dependía más que ninguna otra industria británica del comercio internacional. La producción en masa de una mercancía depende de las posibilidades de acceso a un gran mercado popular.

Sin embargo, el algodón era la única mercancía que se vendía inmediatamente en todo el mundo conocido. El nuevo artículo industrial era lo bastante barato como para poder entrar en el presupuesto de los grupos de renta inferiores.

Desde comienzos del siglo XIX el comercio británico continuó su expansión de la mano de un renovado impulso del imperio colonial. Un episodio clave en la expansión comercial británica en Asia fue el enfrentamiento con el imperio chino que desencadenó las llamadas guerras del opio.

A causa de la alta demanda de té, seda y porcelana en Gran Bretaña, y la baja demanda de mercancías británicas en China; Gran Bretaña tenía un gran déficit comercial con China. Gran Bretaña comenzó a exportar ilegalmente opio a la China desde la India británica para contrarrestar su déficit en el siglo XVIII (creciendo el comercio rápidamente). A causa del gran número de adictos al opio, en 1829 el emperador chino prohibió la venta y el consumo, originando la intervención militar británica y provocando las Guerras del Opio. La victoria británica final le permitió obtener una serie de ventajas, que se recogen en el Tratado de Nankin (1842):

  • Comercio. Apertura de cinco puertos, donde los británicos pudieron comerciar libremente.
  • Reparaciones y desmovilización. Indemnizaciones económicas a favor de Gran Bretaña.

Además, se acordó la liberación de todos los prisioneros de guerra británica y conceder la amnistía a todos los súbditos chinos que hubieran colaborado con los británicos durante la guerra.

  • Cesión de Hong Kong. Cedida a perpetuidad para proveer de un puerto próximo al comercio marítimo británico.

Hay que señalar un importante aspecto del comercio tradicional británico que sufrió un cambio radical, la abolición del comercio de esclavos.

3.2. El comercio exterior y la política comercial

La política comercial tradicional en Gran Bretaña respondía a los principios mercantilistas de defensa de la economía nacional frente a la competencia extranjera.

En 1839, una serie de cosechas deficientes impulsaron a los industriales de Manchester a formar la Liga contra las Leyes del Grano, argumentando que los aranceles encarecían el precio de los alimentos obligando a subir los salarios, así como que era conveniente que los países productores de cereales exportaran más a Gran Bretaña porque, de este modo, obtendrían ingresos para importar una mayor cantidad de bienes industriales ingleses. Las peticiones del grupo de presión se vieron favorecidas por una reforma del sufragio censitario que permitió una mayor representación de las clases medias en el Parlamento y por el impacto que en 1845 causó la hambruna irlandesa. En 1846, el Parlamento derogó las Leyes del Grano, y en 1849 hizo lo propio con las Leyes de Navegación.

Tras la abolición, la agricultura no se desplomó. Aunque los precios tendieron a bajar, el aumento de la población y de las ciudades siguió proporcionando un crecimiento de la demanda de alimentos que estimuló la extensión de las innovaciones técnicas.

También hay que destacar que entre el importante grupo de defensores de la liberalización comercial se encontraron los economistas clásicos: Adam Smith, David Ricardo y John Stuart Mill.

5. Las transformaciones sociales y los niveles de vida. Los cambios estructurales

5.1. Indicadores del crecimiento y distribución sectorial

El cambio estructural experimentado durante la primera revolución tecnológica se concreta en:

  • Una transferencia de activos del sector primario al secundario.
  • Una mayor aportación, por lo tanto, del sector secundario al PIB.

Este cambio es importante desde el punto de vista de la demanda porque los modelos de consumo en la sociedad rural son distintos al de la sociedad urbana:

  • Sociedad rural: se caracteriza por agriculturas atrasadas, donde el poder de compra de los campesinos era muy reducido y donde los grandes propietarios seguían apegados a un modelo tradicional de consumo.
  • Sociedad urbana: se caracteriza por la existencia de más población que se organizan en grupos sociales que dependen de actividades remuneradas, y que podían ejercer un poder de “arrastre” sobre la población empleada en el sector primario.

Este cambio estructural se debió a la aparición de una agricultura productiva:

  • Este aumento de la producción supone una liberalización de mano de obra hacia sectores de mayor productividad.
  • La liberalización de mano de obra fomenta la necesidad de adoptar nuevas tecnologías.
  • La creciente integración de mercados interiores gracias a las innovaciones en los transportes (ferrocarril).

El aumento de la producción en la agricultura, la mejora de la productividad y la orientación de la producción hacia el mercado marca el paso de una agricultura tradicional hacia una agricultura de carácter capitalista.

5.2. Las consecuencias sociales

La Revolución Industrial cambió profundamente la vida de las personas y las estructuras sociales.

  1. Culminó el proceso de desaparición del campesino inglés y aparecieron las grandes ciudades, que se convirtieron en centros industriales. Surgieron dos nuevos grupos sociales:
  • Proletariado o clase obrera: Son los que trabajan en las fábricas o talleres a cambio de un sueldo. Son antiguos campesinos que abandonan el campo y se van a trabajar a la ciudad.
  • Burguesía industrial: Son los dueños de las fábricas y talleres. Antes de ser empresarios industriales eran antiguos agricultores ricos, comerciantes o artesanos.
Surgieron doctrinas que alegaban dar soluciones a los problemas sociales y mejorar las condiciones de vida de la sociedad. Los obreros tomaron conciencia de clase y se dan cuenta de que forman parte de una clase social que tienen unos intereses concretos. Como consecuencia, deciden organizarse ya que todos los obreros viven de una forma parecida y comparten las mismas necesidades y aspiraciones.

En 1800 las asociaciones obreras son prohibidas por el gobierno. Se las considera una amenaza para el orden público y para la libertad de empresa. A pesar de la prohibición, los sindicatos siguieron existiendo.

  1. El desarrollo impetuoso de la economía acarreó un incremento del lujo y la riqueza de la burguesía y a su vez, de la pobreza y la indigencia en las masas trabajadoras.

La esperanza de vida en los barrios obreros superaba los 40 años, debido a la mejora en la alimentación y al mayor gasto público en salubridad. La jornada de trabajo había pasado de 12 a 9 horas. El trabajo de los niños estaba prohibido, y debían asistir a la escuela para alfabetizarse y poder prosperar con más facilidad. Los obreros disponían de derechos sindicales y la distribución de la riqueza era más equitativa.

La Revolución Industrial ha dividido a los historiadores entre pesimistas y optimistas:

Perspectiva Pesimista

  • Disminuye el nivel de vida.
  • Disminuyen los salarios.
  • Condiciones de trabajo muy penosas.
  • El incremento de la renta nacional benefició a la burguesía.

Perspectiva Optimista

  • Disminuye la mortalidad en las ciudades.
  • Aumentan los salarios.
  • Condiciones de trabajo idénticas a la anterior época.
  • La mayor renta nacional también benefició a los trabajadores.

Nota del documento original

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