Bloque 12: Normalización Democrática de España
Estándar 142: Los caminos de la vida política española
Tras la muerte de Franco, el futuro de la vida política española podría seguir cuatro caminos diferenciados:
- El inmovilismo o búnker: Partidario de no realizar ningún cambio político. Dentro de este grupo se encuentran falangistas, algunos militares y miembros de los servicios policiales. No dudarán en recurrir a la violencia de forma esporádica si conviene a sus intereses.
- La reforma: Aprovechando la concentración de poderes en el Jefe del Estado, sus objetivos eran desmontar el régimen desde dentro y convertirlo en una democracia formal. Tras ella estaban personalidades del régimen que veían necesaria una evolución hacia formas democráticas. No obstante, esta opción contaba con la oposición del búnker, por un lado, y de los partidos y sindicatos democráticos que operaban en la clandestinidad, que apuestan por la ruptura.
- La ruptura: Consistía en el desmantelamiento del franquismo y la celebración inmediata de elecciones democráticas y libres. Es la opción en principio sostenida por la oposición tradicional al franquismo, organizada en dos agrupaciones: la Junta Democrática, en la que estaba integrado el Partido Comunista (PCE), de mayor capacidad de convocatoria (en especial a través de Comisiones Obreras), y la Plataforma de Convergencia Democrática, en la que sobresalía el PSOE.
- La Revolución: Algunos partidos políticos a la izquierda del PCE veían este momento como idóneo para una revolución socialista. En su mayoría pacíficos, algunas formaciones de extrema izquierda se adentran en el terreno del terrorismo, en el que además la organización nacionalista ETA inicia una escalada.
De cualquier modo, la supervivencia económica del país tenía que pasar por una apertura definitiva al exterior y formar parte del Mercado Común Europeo (ahora Comunidad Económica Europea). La banca y la burguesía industrial veían en esto la única salvación posible, pero para ello era necesario un sistema democrático similar a los de los países europeos (Constitución, libertades básicas, etc.). El resultado final va a ser una solución de compromiso en la que, partiendo de la legalidad franquista, el país se transforma en una democracia homologada a los países occidentales.
Estándar 144: El proceso de transición y la Ley para la Reforma Política
En julio de 1976, el rey nombra presidente del gobierno a Adolfo Suárez, formando un gabinete de políticos aperturistas (sin Fraga ni Areilza). Suárez inició un proceso de cambio político y abrió un camino legal para el desmantelamiento del franquismo:
- Reformó el Código Penal, lo que permitiría legalizar los partidos.
- Se reconocía el principio de soberanía popular y los derechos fundamentales de las personas.
- Aprobó una amnistía para los presos políticos, aunque excluyendo a los condenados por terrorismo, lo que dejaba en prisión a la mayoría de presos vascos, provocando protestas en el País Vasco.
En septiembre se presentó el proyecto de Ley para la Reforma Política, la pieza clave para la transición legal hacia la democracia. Era un cambio hacia un sistema parlamentario partiendo de las instituciones franquistas que había redactado Torcuato Fernández-Miranda, el presidente de las Cortes. Para llevar a cabo esta transición, el gobierno buscó el apoyo de los grupos democráticos de la oposición, que acabaron aceptando esta reforma pactada.
En noviembre de 1976, la Ley para la Reforma Política fue aprobada por las Cortes. Se afirmaba la democracia y la soberanía popular. Se entregaba a las Cortes el poder legislativo, se establecía un sistema bicameral con elección por sufragio universal y se regulaba la vía para que las Cortes asumieran la elaboración de una Constitución, con un referéndum posterior para su ratificación. La campaña para el referéndum se desarrolló en un clima de agitación política; aunque la oposición pidió la abstención por la imposibilidad de expresar libremente sus ideas, el resultado fue un éxito para el gobierno.
A comienzos de 1977 se produjeron graves sucesos. Un grupo de ultraderecha (Guerrilleros de Cristo Rey) asesina a un estudiante en una manifestación proamnistía. Pero el suceso más grave fue el asesinato de abogados laboralistas del PCE en Atocha a manos de pistoleros de la derecha. El PCE organizó una manifestación silenciosa que demostraba su capacidad organizativa. Ese mismo año se disolvió el Movimiento Nacional, se legalizaron los sindicatos y se aceleró el regreso de los exiliados. Una nueva ley electoral permitió la convocatoria de elecciones libres a Cortes Constituyentes para junio de 1977.
Estándar 148: La crisis de la UCD y la llegada del PSOE al poder
Tras aprobarse la Constitución, las Cortes fueron disueltas y en las nuevas elecciones celebradas el 1 de marzo de 1979 volvió a triunfar la UCD de Suárez. No ocurrió así en las elecciones municipales, las primeras democráticas desde la II República, celebradas poco después. La izquierda conquistó los principales ayuntamientos mediante la alianza del PSOE y el PCE.
El año 1979 inició un proceso de deterioro político que culminará con el golpe de Estado frustrado en 1981. Diversos factores explican esta crisis política:
- La brutal campaña terrorista de ETA.
- La preparación de un golpe por parte de los círculos militares de extrema derecha.
- El inicio por parte del PSOE de una dura campaña de oposición.
- La crisis interna de UCD.
Todos estos factores precipitaron la dimisión de Suárez el 29 de enero de 1981. Leopoldo Calvo-Sotelo, dirigente de UCD, fue designado candidato a la presidencia. Mientras se celebraba la votación de investidura el 23 de febrero, un grupo de guardias civiles dirigidos por el teniente coronel Tejero entró en las Cortes secuestrando al poder legislativo y ejecutivo. El capitán general de Valencia, Milans del Bosch, decretaba el estado de guerra. La labor de algunos militares como el capitán general de Madrid, Quintana Lacaci (posteriormente asesinado por ETA), fue clave para abortar el golpe.
Calvo-Sotelo gobernó solo un año y medio en un período marcado por la descomposición de su propio partido, la aprobación de la Ley del Divorcio (con gran oposición de la Iglesia) y el escándalo del envenenamiento masivo por aceite de colza. En mayo de 1982, España ingresó en la OTAN. Finalmente, en octubre de 1982, el PSOE consiguió un triunfo arrollador con mayoría absoluta. El proyecto de «cambio» de Felipe González sustituyó a una UCD que casi desapareció, situando a la Alianza Popular de Manuel Fraga como el principal partido de la derecha.
Pregunta 2: Economía, Constitución y Autonomías
Estándar 145: La crisis económica y los Pactos de la Moncloa
En 1977, España estaba sumida en una crisis económica de gravedad enorme, derivada de la crisis del petróleo de 1973. El alza de los precios del crudo bloqueó la economía española, llevando la inflación a un máximo del 47%. El sector industrial sufría por su atraso tecnológico y el paro alcanzaba el 10%, un nivel desconocido hasta entonces.
Ante esta situación, se firmaron en octubre de 1977 los Pactos de la Moncloa entre partidos políticos, sindicatos (CCOO) y la patronal:
- Plano económico: Reducción de la inflación mediante la devaluación de la peseta y el control del gasto público.
- Cuestión laboral: Reconocimiento del derecho de asociación sindical y limitación del crecimiento salarial al 22%.
- Sentido político: Avances en la democratización, como la libertad de prensa y los derechos de reunión y asociación.
- Reforma fiscal: Se racionalizó la recaudación de impuestos para poder construir un Estado del bienestar.
Estándares 146 y 147: La Constitución de 1978 y el Estado de las Autonomías
La Constitución Española de 1978 fue aprobada en referéndum el 6 de diciembre con un amplio consenso. Define a España como un «Estado democrático de Derecho» bajo la forma de monarquía parlamentaria. Se fundamenta en la «indisoluble unidad de la Nación española», reconociendo a su vez el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones.
El Estado de las Autonomías
La Constitución abordó el problema histórico de la diversidad territorial estableciendo cauces para la creación de Comunidades Autónomas con sus respectivos Estatutos de Autonomía. Entre 1979 y 1983, el país quedó conformado por 17 Comunidades y dos Ciudades Autónomas.
- Cataluña y País Vasco: Se inició un proceso preautonómico. En Cataluña, Josep Tarradellas regresó del exilio para presidir la Generalitat provisional. En el País Vasco se aprobó el Consejo General Vasco. Ambos estatutos fueron refrendados en octubre de 1979.
- Canarias: En abril de 1978 se constituyó la Junta Preautonómica de Canarias. El Estatuto define el territorio archipielágico y sus instituciones. En la reforma de 1996, Canarias pasó a definirse como nacionalidad. Destacan instituciones propias como los Cabildos Insulares y el Diputado del Común.
