1) Una monarquía constitucional
El primer intento de instaurar un régimen constitucional
El primer intento de instaurar un régimen constitucional durante la Guerra de la Independencia. La oposición a que el trono español estuviese ocupado por un hermano de Napoleón motivó la formación de juntas.
B) La alteración del libre juego político
Los liberales estaban divididos en moderados y progresistas, dos tendencias que ocupaban el poder. Sin embargo, esta alternancia obstaculizaba el libre juego político y dificultaba la consolidación de un régimen político.
C) El papel arbitral del ejército
El papel del ejército en la Guerra de la Independencia y en las posteriores guerras carlistas dio a determinados militares un gran prestigio que les permitió intervenir en la vida política. De este modo, militares como Espartero se convirtieron en líderes políticos.
D) Unas constituciones poco duraderas
Las diferencias entre las distintas tendencias del liberalismo comportaron que cada una de ellas quisiera plasmar su modelo de Estado en una constitución, lo que explicó la escasa durabilidad de muchas de ellas.
2) La crisis de la monarquía de Carlos IV
Un año después de la llegada al trono de Carlos IV, se inició la Revolución Francesa. Por temor al contagio de las ideas, el rey de España se unió a la coalición internacional contra Francia. Sin embargo, las tropas españolas fueron vencidas. La derrota provocó un cambio de estrategia y Godoy, primer ministro de Carlos IV, optó por una alianza con Napoleón para enfrentarse a Inglaterra, en el Tratado de Fontainebleau.
B) Invasión napoleónica
La presencia de tropas francesas en territorio español y las intrigas de Fernando, el hijo mayor de Carlos IV, contra su padre provocaron la dimisión de Godoy y la abdicación del rey en su hijo Fernando VII.
Napoleón aprovechó para reunir en Bayona a Carlos IV y Fernando VII (las Abdicaciones de Bayona). José I, instalado por Napoleón con el apoyo de algunos liberales españoles, proclamó la abolición del antiguo régimen y promulgó diversos códigos.
C) La Guerra de la Independencia
Contrariado, el 2 de mayo de 1808, el pueblo de Madrid se levantó en armas.
Resistencia popular: Se formaron guerrillas de patriotas para hostigar a los franceses. Ofensiva francesa: Napoleón intervino directamente en el conflicto y ocupó la mayor parte de España. Victorias anglo-españolas: El ejército británico, comandado por Wellington, se introdujo desde Portugal venciendo a los franceses.
Napoleón tuvo que reconocer su derrota y, mediante el Tratado de Valençay, retiró sus tropas de España y liberó al monarca de la Casa de Borbón.
Cortes de Cádiz
Las Abdicaciones de Bayona dejaron el trono español en manos de un monarca impuesto. Este vacío de poder estimuló la formación de juntas locales. En 1810 se creó la Junta Suprema Central, convocando una reunión de las Cortes de Cádiz. En Cádiz se reunieron representantes de las juntas de todo el país; muchos de ellos eran liberales. La Constitución fue aprobada en 1812. Establecía la soberanía nacional, la división de poderes, el sufragio y reconocía amplias libertades, proponiendo reformas para abolir el antiguo régimen.
3) Fernando VII
El sexenio absolutista
Tras recuperar el trono y con el apoyo de los absolutistas, Fernando VII derogó la Constitución y anuló la obra reformatista de las Cortes de Cádiz. Su acción de gobierno fue acompañada de la represión de los liberales que habían confiado en que el rey se convirtiera en un monarca constitucional. Para forzar al rey a aceptar la Constitución, los liberales llevaron a cabo diversos pronunciamientos que fracasaron.
B) El Trienio Liberal
El pronunciamiento del coronel Rafael del Riego en Cabezas de San Juan encontró suficiente apoyo para triunfar y el rey se vio obligado a aceptar la Constitución. Para proteger la Constitución y hacer frente a la oposición absolutista, se organizó la Milicia Nacional, un cuerpo de voluntarios liberales armados.
C) La Década Ominosa
La última década del reinado de Fernando VII comportó la anulación de toda la obra legislativa del Trienio Liberal y el regreso del absolutismo. Sin embargo, los problemas políticos y económicos llevaron a la monarquía absoluta a su crisis definitiva. A nivel económico, la guerra contra los franceses había debilitado la economía y dejó la hacienda en bancarrota. Además, la independencia de las colonias americanas privó a las arcas del Estado de una importante fuente de ingresos. Para superar la crisis se propuso una reforma fiscal en la que los privilegiados pagasen impuestos; el rey no podía contrariar sus intereses.
Los carlistas
A) El surgimiento del carlismo
Se inició una sublevación contra el gobierno de María Cristina, que ejercía la regencia. Ante la sublevación absolutista, la regente buscó el apoyo de los liberales. De este modo se formó un gobierno liberal moderado que emprendió reformas. El nuevo gobierno liberal contó con el apoyo de algunos privilegiados y de la mayoría del ejército, además de la burguesía y de sectores populares.
B) Las bases sociales del carlismo
El carlismo fue un punto de encuentro de diferentes sectores reacios al liberalismo. Entre los privilegiados, la nobleza rural y el clero temían verse obligados a pagar impuestos y a perder sus propiedades. Entre los no privilegiados, los campesinos temían perder el acceso a los bienes comunales si el liberalismo los privatizaba. Los carlistas tuvieron seguidores sobre todo en los medios rurales más tradicionales; su fuerza residía en el País Vasco, Navarra y en zonas montañosas.
C) Los ideales del carlismo
«Dios, patria, rey y fueros» era el lema del carlismo, que defendía el origen divino de la monarquía, el poder absoluto del rey, la presencia activa de la Iglesia en la vida pública y el mantenimiento de los fueros. Representaban una sociedad rural que veía en el liberalismo la perversidad de la nueva sociedad urbana.
Su arraigo en el País Vasco, Navarra y Cataluña iba unido a la reivindicación foral y a la permanencia de los derechos y privilegios de los antiguos reinos de la Corona de Aragón y de Navarra.
D) Las guerras carlistas
Primera Guerra Carlista (1ª GC): Fue la más importante de todas. El levantamiento se inició en el País Vasco y, a pesar de contar con militares experimentados, los carlistas fueron derrotados por las tropas liberales del general Espartero. A pesar de la derrota, los carlistas continuaron organizados como defensores de la tradición, con una notable base social y con una línea sucesoria propia. Hubo levantamientos importantes en Cataluña (Revuelta de los Matiners).
Segunda Guerra Carlista (2ª GC): Se inició durante el periodo de inestabilidad posterior al exilio de Isabel II. Los carlistas se levantaron en amplios territorios y llegaron a formar parte del gobierno paralelo en Estella hasta su definitiva derrota militar.
