Oligarquía y caciquismo en Extremadura

3. OLIGARQUÍA Y CACIQUISMO EN Extremadura

Durante este período los obreros se fueron organizando en partidos y sindicatos, comenzaron las reivindicaciones regionalistas, aunque el régimen de la Restauración supuso en Extremadura la victoria política de los grandes favorecidos por la reforma agraria liberal. Poder político y poder económico coincidieron de manera sistemática en la regíón, consolidándose la polarización entre una oligarquía de grandes propietarios con mayor o menor representación en la vida política madrileña y un campesinado empobrecido que se beneficiaba de manera marginal de cierto avance económico.

1. El caciquismo y los desequilibrios de poder

Los apellidos de los caciques de Extremadura no variaron demasiado: eran aquellos que se habían beneficiado de las desamortizaciones y que llegaban a finales del Siglo XIX con un patrimonio muy saneado, puesto casi siempre en manos de administradores que arrendaban las tierras y los pastos a otras personas. A ellos se incorporaron algunos nombres nuevos muy relacionados con los centros de poder. Es el caso de Faustino Silvela Casado, sobrino de Francisco Silvela, que ya aparecía en el distrito electoral de Cáceres en 1899, y de Lorenzo Moret Beruete, hijo de Segismundo Moret, que también actuaba en el distrito de Cáceres y que poseía varias dehesas a las orillas del Tiétar.

El sistema se basaba en una red de clientelas muy extendida: los administradores de los grandes propietarios obligaban con frecuencia a los campesinos a unir voto y trabajo. Los oligarcas tenían un origen burgués o noble como el  marqués de Mirabel en Plasencia o el marqués de la Frontera en Badajoz. Las coacciones para conseguir el voto eran habituales, lo mismo que el trato de favor a quienes se tenían que prestar al juego, muchas veces para sobrevivir.

2. Liberales y conservadores

Liberales y conservadores fueron en Extremadura un fiel reflejo del comportamiento en otros lugares de España: Compartieron distrito electoral, se alternaron en el poder y sufrieron las crisis que alteraban  el sistema político.En la regíón siempre ganaba las elecciones el partido que las convocaba, respetándose pacíficamente el turno entre liberales y conservadores.
La esfera de poder de la mayoría de los caciques era su distrito electoral, por lo que los ataques entre unos y otros fueron una forma de supervivencia habitual.

La prensa regional extremeña fue el mejor escaparate para las disputas entre unos y otros. En 1903 nacía en Cáceres El Noticiero, portavoz del partido liberal .En el año 1914 aparecía en Badajoz el Correo de la Mañana, controlado por el conservador marqués de la Frontera.

A nivel electoral, el alto grado de abstención era habitual, cosa lógica si se tiene en cuenta que se sabía de antemano quién iba a ganar los comicios.A pesar de disponer del sufragio universal masculino desde 1890, en la regíón el electorado estaba desmovilizado.

Algunos acontecimientos que merece la pena destacar fueron:

1.Muñoz Epelde, militar retirado, puso en contacto a los republicanos pacenses con los responsables de la sublevación de ese signo que se fraguaba en Madrid. Las dudas ante la posible fecha de insurrección precipitaron los acontecimientos, por lo que los sublevados pacenses actuaron el 5 de Agosto sin saber que se había decidido aplazar el levantamiento hasta el día 10. Consiguieron controlar la ciudad, pero, al no tener eco en el resto de España, no tuvieron más remedio que huir a Portugal. Un consejo de guerra condenó a muerte a los cabecillas de la intentona.

2.El viaje de Alfonso XIII a Las Hurdes en Abril del año 1922. Este famoso recorrido del rey por las comarcas hurdanas profundiz en España en  la imagen de una Extremadura muy pobre y atrasada. Pero, la visita no tuvo ninguna repercusión positiva ya que Extremadura siguió sufriendo el abandono de las administraciones públicas.

3.La economía extremeña

-El sector primario (agricultura y ganadería)

A pesar de la crisis agrícola y pecuaria de la década de 1880, la agricultura extremeña experimentó un crecimiento económico hasta los años treinta del Siglo XX, gracias en buena parte al auge de las dehesas.

El aumento de la superficie cultivada se mantuvo de manera sostenida durante todo el período. Se utilizó mucha más tierra y de forma más intensiva. Un gran número de hectáreas que sólo habían sido dedicadas a montes o pastos fueron convertidos en dehesas gracias a la especializada mano de obra de los yunteros que es el nombre que recibían los jornaleros en Extremadura.

En este período, se produjo una mayor especialización ganadera en la provincia de Cáceres y cerealícola en la de Badajoz, y además  se introdujo el viñedo. Se produce una expansión del olivar en ambas provincias.

-La consolidación del estancamiento industrial

La causa fundamental de la ausencia de industrialización en la Extremadura de la Restauración fue la falta de inversión en el sector secundario de las clases más acomodadas. Además, la ausencia de materias primas de relevancia siguió relegando a un segundo plano la actividad minera. En la zona de Azuaga y Berlanga la minería del plomo vivíó su declive definitivo. La única excepción fue el descubrimiento de fosfatos en las cercanías de Cáceres en la década de los sesenta del Siglo XIX. Segismundo Moret adquiríó los derechos de explotación de estas minas, donde se creó un poblado que llevaba su nombre, Aldea Moret, el cual vivíó cierto esplendor durante el primer tercio del Siglo XX. Se trata de una muestra más de la coincidencia entre poder político y poder económico.

El sector del corcho sirve para ejemplificar  el fracaso de la industrialización en Extremadura.

-El sector terciario en Extremadura

La desarticulación del territorio siguió siendo la carácterística fundamental del sector de los transportes en Extremadura. Los ferrocarriles existentes dependían en gran medida de la situación del sector primario, por lo que las dos crisis agrícolas y pecuarias de las dos últimas décadas del siglo hicieron que los ferrocarriles circularan habitualmente casi vacíos por Extremadura. De hecho, varias empresas que operaban en la regíón quebraron.

La ausencia de un puente en condiciones sobre el Tajo para comunicar las comarcas del norte con el centro y el sur de la regíón simboliza bastante bien la precaria situación de las redes de transporte.


4.La evolución demográfica

La población extremeña crecíó en un 56% entre 1877 y 1930. La escasa densidad de población siguió presente, en especial en la provincia de Cáceres. De nuevo, la natalidad se mantuvo en tasas superiores a la media nacional, pero el gran obstáculo para un mayor crecimiento fue la mortalidad infantil. Entre las causas de mortalidad más destacadas estaban la tuberculosis y el paludismo, la «enfermedad de las charcas», tristemente bien conocida en las comarcas ribereñas del Tiétar. También se produjo un aumento de la emigración

5. La movilización campesina

Se puede explicar la estructura social de la Extremadura de este momento mediante una simple división, muy polarizada y jerarquizada, entre quienes absorbían los beneficios del sector agrario (grandes propietarios, grandes arrendatarios, administradores, ganaderos a gran escala) y el resto (el campesinado en su más amplio sentido.Se siguieron produciendo crisis de subsistencia, como la de 1898. Desde ese año hasta 1919 se vivíó un importante aumento del movimiento campesino. En Badajoz existían, a finales de siglo, diez secciones de la l Internacional con propagandistas que intentaban difundir las ideas de la Asociación Internacional de Trabajadores. Destaca la labor de La Germinal, sociedad que protagonizó la primera huelga de braceros en Extremadura en 1901.

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