Contexto Histórico y Postura Editorial de Cuadernos para el Diálogo (Marzo de 1974)
Este texto pertenece a un ejemplar de la revista Cuadernos para el Diálogo, editado en marzo de 1974, en los momentos finales de la dictadura de Franco. Esta publicación estaba dirigida por Joaquín Ruiz-Giménez, profesor universitario y político, quien había ocupado diversos cargos dentro del régimen franquista (director del Instituto de Cultura Hispánica, embajador ante la Santa Sede, ministro de Educación...). Ruiz-Giménez, en su etapa final, se distanció de este régimen político adoptando una postura crítica desde ideales de tipo democristiano.
Esta revista representaba la idea de evolución moderada (reformista) de la propia dictadura hacia un régimen democrático.
Marco Temporal: La Crisis del Franquismo Tardío (1973-1975)
El texto se enmarca históricamente en la última época de la dictadura franquista, que se desarrolla aproximadamente durante la primera década de los setenta del siglo XX y, en especial, los años que van de 1973 a 1975. Este periodo viene marcado por:
- Una profunda crisis económica y política.
- Varios conflictos internos y externos.
- El final de este régimen político con la muerte de Franco (20 de noviembre de 1975).
Para entender este fragmento de Cuadernos para el Diálogo hay que tener en cuenta que en 1974 era Presidente del Gobierno Carlos Arias Navarro, quien había reemplazado a Luis Carrero Blanco. Este dirigente, a pesar de su pretendido aperturismo inicial, se caracterizó por:
- Un aumento de medidas de fuerza contra la oposición al régimen.
- Dar una mayor influencia a los sectores inmovilistas («bunker»).
La Tesis Central: Diálogo Frente a la Represión
La idea principal del texto es la de abogar por el diálogo y el reformismo (aperturismo) frente a la línea dura que plantea el Gobierno con los últimos acontecimientos (condenas a muerte y caso Añoveros).
Críticas Secundarias a la Represión Gubernamental
Como ideas secundarias, el texto critica dos hechos destacados que ocurren en los últimos años del régimen franquista:
1. Las Últimas Condenas a Muerte
El primero fue el de las últimas condenas a muerte que se produjeron en España por garrote vil. Los casos mencionados son:
- Salvador Puig Antich: Un joven de ideología anarquista, acusado de la muerte de un policía.
- Heinz Chez: Súbdito polaco, que mató a un Guardia Civil mientras cometía un robo.
La condena a muerte de Puig Antich desató un movimiento de rechazo a la sentencia tanto en España como en el extranjero, con manifestaciones y peticiones de conmutación de la condena.
2. El Conflicto con la Iglesia: El Caso Añoveros
El segundo hecho fue la situación de tensión entre la Iglesia y el régimen franquista, debido al revuelo que suscitó una homilía del obispo de Bilbao, Antonio Añoveros, quien hizo un alegato a favor del reconocimiento de la identidad del pueblo vasco y de sus peculiaridades (lengua vasca). Ante este hecho, el Gobierno de Arias Navarro reaccionó arrestando al obispo e intentando expulsarlo del país. Sin embargo, ante la amenaza de excomunión y de enfrentamiento grave con la Iglesia, decidió dar marcha atrás.
Llamamiento a la Conciliación
Ante todos estos acontecimientos, calificados de muy graves, desde las páginas de esta revista se pide:
- Otro tipo de política más conciliadora, basada en el diálogo como método para superar los conflictos y no en la represión y la fuerza.
- Que se tenga en cuenta las demandas de cambio político que están surgiendo en la sociedad española.
Por último, se insiste en que medidas extremas como la aplicación de estas penas de muerte van en contra del clima de entendimiento entre los distintos sectores sociales y políticos que querían crear en España para intentar propiciar la reforma de la dictadura.
Análisis de la Desintegración del Régimen
Respecto a la cuestión planteada sobre los síntomas de la decadencia del régimen:
Síntomas de Deterioro y Crisis Interna
Un primer síntoma de la desintegración del régimen fue el evidente deterioro físico de Franco. Otros signos fueron:
- El distanciamiento progresivo de parte de la Iglesia.
- La capacidad movilizadora de la oposición.
- El terrorismo de ETA y del FRAP.
La decadencia de la dictadura también se evidenció por las tensiones continuas entre dos sectores del régimen:
- Los inmovilistas: Partidarios de mantener sin cambios las señas de identidad del régimen.
- Los aperturistas: A favor de un desarrollo político que llevara a una democracia limitada.
El Impacto del Asesinato de Carrero Blanco
La parálisis política se agravó a partir del 20 de diciembre de 1973 con el asesinato en un atentado de ETA («Operación Ogro»), en Madrid, del almirante Carrero Blanco, jefe de Gobierno y hombre de confianza de Franco. Hasta ese momento, Franco había sido, al mismo tiempo, jefe de Gobierno y Jefe de Estado. Con el nombramiento de Carrero Blanco se quería asegurar la continuidad del franquismo cuando muriera el dictador. Le sustituyó en la presidencia del Gobierno, Carlos Arias Navarro, que fue incapaz de lograr la apertura del régimen franquista. Asimismo, en 1974 y en 1975 Juan Carlos ocupó ya la Jefatura de Estado en varias ocasiones por la enfermedad de Franco.
Factores Económicos y Geopolíticos
Paralelamente, otras circunstancias estaban contribuyendo a crear más dificultades al régimen:
- La crisis económica de 1973: Provocada por la subida espectacular de los precios del petróleo, cuyos efectos empezaban a notarse (subida de los precios, más paro, descenso del turismo, menos divisas).
- La Revolución de los Claveles (Portugal): La revolución del 25 de abril de 1974 en Portugal acababa con la dictadura de Salazar, perjudicando este hecho al franquismo.
En septiembre de 1975, el gobierno de Arias Navarro hizo ejecutar cinco sentencias de muerte contra militantes del FRAP y de ETA. Estas ejecuciones suscitaron una gran protesta internacional contra la dictadura, a la que se sumó el mismo papa Pablo VI. En los últimos días del franquismo se volvió al aislamiento internacional.
El Final del Sáhara Español
Justo antes de la muerte de Franco se produjo la «Marcha Verde» de civiles marroquíes sobre el Sáhara español, el último territorio colonial español en África, tras la independencia de Marruecos (1956-1957) y la de Guinea Ecuatorial (1968). Esta Marcha llevó a España a abandonarlo en manos de Mauritania y Marruecos, sin cumplir con la convocatoria de un referéndum prometido al pueblo saharaui.
En medio de este panorama de crisis, represión y conflictos, moría finalmente Franco el 20 de noviembre de 1975, finalizando así su dictadura que se había prolongado durante cerca de 40 años.
Organización de la Oposición y Represión Final
Durante estos últimos años, LA OPOSICIÓN POLÍTICA AL FRANQUISMO se había ido organizando tanto en el interior como en el exilio. Aparecieron dos organismos que agrupaban a distintos grupos que pedían el fin de la dictadura y demandaban la instauración de un régimen democrático:
- La Junta Democrática: Impulsada por el PCE, Comisiones Obreras y otros grupos de distinta ideología política, partidaria de una «ruptura» con la Dictadura.
- La Plataforma de Convergencia Democrática: Organizada en torno al PSOE, la UGT, y a la que se adhirieron también distintas fuerzas políticas partidarias de una «reforma».
Por otro lado, se elevó el clima de contestación social y se recrudecieron los atentados terroristas promovidos por organizaciones como el FRAP, GRAPO o ETA.
Mientras, frente a las protestas sociales y el incremento de la disidencia política contra la dictadura, el régimen franquista reaccionó con una dura represión. Buena muestra de ello fueron acontecimientos como:
- El Proceso 1001 contra los dirigentes de Comisiones Obreras –Marcelino Camacho– (1972-1973).
- Las ejecuciones y el enfrentamiento con la Iglesia por el caso Añoveros (1974), tratados anteriormente.
- Las últimas condenas a muerte a varios miembros del FRAP y ETA (septiembre 1975), que provocaron reacciones de rechazo y condenas internacionales, entre ellas la del papa Pablo VI.
Conclusión: El Triunfo del Reformismo
Como valoración del propio texto y de los momentos finales de la dictadura franquista cabe decir que no fue posible la continuación de la dictadura sin Franco y que los sectores que defendían las esencias del régimen, los inmovilistas, se vieron superados por los grupos reformistas, quienes se impondrían en la nueva monarquía de Juan Carlos I. Estos últimos propiciaron, junto con la oposición antifranquista, la evolución (Transición) desde un régimen dictatorial hacia otro de tipo democrático.
