1. La Centralización de la Autoridad Política
La centralización de la autoridad política fue un proceso que comenzó en el siglo XV, donde el poder político pasó de estar fragmentado a concentrarse en una sola institución: la monarquía. Anteriormente, el poder estaba dividido entre los señores feudales, quienes ejercían dominio sobre las tierras y sus habitantes (siervos).
Luego de una gran crisis, el mantenimiento de este poder fragmentado se volvió insostenible, ya que los siervos no podían pagar los impuestos a los señores feudales y estos no estaban en condiciones de ejercer autoridad sobre ellos. Ante esta situación, los señores solicitaron ayuda militar al rey, quien hasta ese momento era solo una figura simbólica. Este contexto marcó el inicio del proceso de centralización del poder en la figura del monarca, originando así la monarquía absoluta.
Bajo este sistema, toda la población pasó a denominarse «súbditos», obligados a pagar impuestos como muestra de obediencia a la corona. Los únicos exentos de esta obligación eran los terratenientes más poderosos, conocidos como nobles.
a) ¿Por qué los monarcas no estaban «solos»?
Durante este periodo, se sostenía que los monarcas poseían un poder divino otorgado por Dios; por lo tanto, eran los únicos responsables de la toma de decisiones. Sin embargo, el rey no se encontraba solo en esta tarea, ya que contaba con un cuerpo de ministros que lo asistían, especialmente en la recaudación de impuestos y la administración del Estado.
b) El rol de las guerras en la consolidación del poder
Esta etapa estuvo fuertemente caracterizada por las guerras entre estados, motivadas por la obtención de posesiones coloniales en América y Asia, el control de rutas marítimas comerciales y la delimitación de fronteras territoriales. Un ejemplo clave fue el enfrentamiento entre Francia y Gran Bretaña por el poderío marítimo.
Otras guerras destacadas incluyen:
- La Guerra de los Treinta Años: Que culminó con la separación de los Países Bajos del dominio español.
- La Guerra de los Nueve Años.
- La Guerra Franco-Holandesa.
2. Rasgos del Absolutismo en Francia y su Diferencia con el Modelo Inglés
En Francia, durante el reinado de Luis XIV, se desarrolló un absolutismo pleno. En sus inicios, debido a la minoridad del rey, la regencia fue ocupada por su madre y el obispo Mazarino. Durante este tiempo, una crisis azotó al país, desencadenando una serie de rebeliones de distintos grupos sociales conocidas como La Fronda. Simultáneamente, el país participaba en guerras exteriores, lo que llevó a la corona a aumentar los impuestos, incrementando el descontento popular.
En 1661, Luis XIV ascendió al trono y decidió gobernar personalmente con un pequeño grupo de ministros. Tomó medidas drásticas para limitar el poder de la nobleza, obligándolos a residir en su palacio para ejercer un control directo sobre ellos y evitar nuevas rebeliones.
Diferencia con el modelo inglés
A diferencia de Francia, en Gran Bretaña no se consolidó el absolutismo. En su lugar, se desarrolló una monarquía parlamentaria, lo que resultó en una división de poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
3. El Liberalismo Político entre los Siglos XVII y XVIII
El liberalismo político fue apoyado principalmente por la burguesía. Sus ideas consistían en plantear que la relación entre el Estado y la población era un contrato o pacto social, donde el Estado debía velar por los intereses y objetivos comunes. Bajo esta premisa, el Estado creaba leyes a favor del pueblo, y los ciudadanos adquirían el derecho a reclamar si estas no se cumplían.
4. Causas y Desarrollo de la Revolución Francesa (1789-1794)
Las causas fundamentales de la Revolución Francesa fueron:
- Empobrecimiento campesino: Malas cosechas que provocaron escasez de alimentos y la caída de precios agrícolas.
- Crisis del Estado: Francia se encontraba en bancarrota debido a los gastos militares (Guerra de Independencia de EE. UU. y Guerra de los Treinta Años) y los lujos de la corte.
- Difusión de ideas liberales: La propuesta de que el sistema político debía reconocer la soberanía del pueblo.
- Crisis política: La participación de la burguesía y el campesinado en la vida política era nula.
- Oposición de la nobleza: Los nobles se negaban rotundamente a pagar impuestos.
Conflictos y Gobiernos (1789-1794)
Entre 1789 y 1791, la disputa se centró en sectores burgueses con intereses contrapuestos. Aunque unidos inicialmente para abolir los privilegios de la nobleza y el clero, pronto surgieron divisiones:
- Girondinos: Representaban a la alta burguesía. Pretendían negociar con la monarquía y defendían el voto restringido a las clases poderosas, excluyendo a los pobres del sufragio.
- Jacobinos: Apoyados por la clase media-baja, intelectuales y trabajadores. Buscaban terminar con la monarquía y establecer una república con igualdad ante la ley para toda la población.
En 1792, los sectores revolucionarios tomaron el gobierno, abolieron la monarquía y establecieron una república basada en el sufragio universal. Sin embargo, creció la persecución política ante la oposición interna y las amenazas de guerras exteriores. Finalmente, en 1794, un golpe de estado liderado por la alta burguesía y sectores militares acabó con la república democrática.
Expansión y Cambios en Europa
La Revolución Francesa se extendió hacia Bélgica, Suiza, Holanda, Italia, España y Portugal. En estos territorios se difundieron las ideas de libertad, igualdad y fraternidad, lo que marcó el principio del fin de las estructuras absolutistas en el continente.
5. Nuevas Ideas Políticas de la Revolución
Se expandieron ideas basadas en la soberanía popular, fomentando la participación del pueblo en las decisiones de gobierno. Se desarrollaron dos nociones principales:
- La Representación: El pueblo elige a sus representantes mediante el voto.
- La Democracia Directa: La capacidad de la población para manifestarse ante el gobierno sin censura, ejercida en Francia a través de asambleas y reuniones.
6. Las Restauraciones Monárquicas
Sucedieron en Europa alrededor del año 1815. Su objetivo principal era revertir los cambios de la Revolución Francesa e instaurar nuevamente las antiguas monarquías absolutistas.
7. La Primera Oleada Revolucionaria y las Corrientes de Oposición
Estas oleadas surgieron por el descontento ante el retorno del absolutismo. Los revolucionarios reclamaban igualdad, libertad y participación política. Se formaron hermandades secretas para organizar la oposición en la clandestinidad.
Corrientes Políticas Emergentes
- Corrientes Orleanistas: Representadas por la burguesía liberal y la clase media-alta.
- Radicales Democráticos: Defensores de una república con sufragio universal y preocupados por el bienestar de los pobres. Representados por intelectuales y la clase media-baja.
- Socialistas: Herederos de las ideas jacobinas, buscaban la igualdad social para los trabajadores y obreros industriales.
Aunque estos movimientos se desarrollaron en potencias como España, Francia, Rusia y los estados de Italia y Alemania, fueron duramente reprimidos por la Santa Alianza. Esto permitió que la Restauración continuara hasta 1829, con la única excepción de Grecia, que logró su independencia en dicho año.
