Constitución de 1812 y Manifiesto de los Persas: contexto, soberanía, forma de gobierno y consecuencias históricas

Constitución de 1812 y Manifiesto de los Persas: contexto, soberanía y consecuencias

1. Desarrolla brevemente el contexto histórico en el que se redacta la Constitución.

La Constitución de 1812, conocida como La Pepa, fue aprobada el 19 de marzo de 1812 en Cádiz, durante la Guerra de la Independencia frente a la ocupación napoleónica (1808-1814). En ese momento, España estaba dividida entre los territorios controlados por los franceses y aquellos que se oponían a su dominio. En las Cortes existían distintas tendencias políticas: los liberales, que eran mayoría y defendían reformas profundas; los jovellanistas, favorables a cambios más moderados; los absolutistas, partidarios del Antiguo Régimen; y los diputados americanos, que reclamaban representación para las colonias.

Este contexto supuso el comienzo de un cambio hacia el liberalismo, con el objetivo de reorganizar el poder político y poner fin al absolutismo. Cádiz, al no estar ocupada por los franceses, se convirtió en la sede de las Cortes, donde se redactó este texto fundamental. Se considera la primera constitución liberal española y una de las más avanzadas de su época. Su vigencia fue corta, ya que Fernando VII la derogó en 1814, aunque fue restaurada de forma temporal durante el Trienio Liberal (1820-1823).

2. Define el concepto de soberanía nacional y analiza cómo se ha abordado en otros textos constitucionales españoles.

La soberanía nacional, recogida en el artículo 3 —»La soberanía reside esencialmente en la Nación»—, establece que el poder pertenece al conjunto de los ciudadanos y no a un monarca absoluto, como sucedía en el Antiguo Régimen. Este principio fue muy importante, ya que afirmaba que la legitimidad del poder procede de la voluntad del pueblo, representado en las Cortes.

Este concepto aparece también en otros textos constitucionales españoles:

  • Constituciones de 1837 y 1845: avanzaron hacia una soberanía compartida entre el Rey y las Cortes.
  • Constitución de 1869: volvió a afirmar claramente la soberanía nacional tras la Revolución de 1868 («La Gloriosa»).
  • Constitución de 1978: en su artículo 1.2 señala que «La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado». A diferencia de la de 1812, reconoce la diversidad cultural y autonómica.

3. Explique la forma de gobierno que se deriva de este documento y en qué país se ha inspirado. ¿Qué analogías y diferencias tiene con la actual?

La Constitución de 1812 establece una monarquía moderada hereditaria (artículo 14), en la que el poder legislativo es compartido entre el Rey y las Cortes (artículo 15), mientras que el poder ejecutivo corresponde al Rey (artículo 16). Este sistema se inspiró en el modelo constitucional francés posterior a la Revolución Francesa, aunque también recibió influencia de la Constitución de Estados Unidos en cuanto a derechos y libertades.

Analogías y diferencias con la Constitución actual de 1978:

  • Ambas establecen la monarquía como forma de gobierno, pero en la de 1978 es parlamentaria y el Rey no ejerce el poder ejecutivo.
  • En 1812 el catolicismo era la única religión permitida (artículo 12), mientras que la Constitución de 1978 declara la aconfesionalidad del Estado.
  • La Constitución de 1812 reconocía la soberanía nacional y ciertos derechos individuales, pero la de 1978 amplía estos derechos e incluye aspectos como la igualdad de género y el régimen de autonomías.

4. El artículo 1 menciona a todos los españoles de ambos hemisferios. ¿Por qué? Explique hasta cuándo fue efectivo este artículo.

El artículo 1 menciona a los «españoles de ambos hemisferios» porque España contaba entonces con un amplio imperio colonial, sobre todo en América y Filipinas. Con este artículo se pretendía considerar ciudadanos españoles tanto a los habitantes de la península como a los de las colonias americanas.

No obstante, este principio tuvo una aplicación limitada, ya que el dominio español sobre las colonias empezó a debilitarse debido a los movimientos independentistas, influenciados por el descontento con las políticas españolas y por la Revolución Francesa y la independencia de Estados Unidos. Este artículo dejó de ser efectivo con la independencia de la mayoría de las colonias americanas, que se produjo entre 1810 y 1825, cuando gran parte del territorio americano dejó de estar bajo control español.

Manifiesto de los Persas

Pregunta 1. Naturaleza y finalidad del texto

El Manifiesto de los Persas es un texto político y doctrinal, de fuente primaria, redactado en Madrid el 12 de abril de 1814, en un momento decisivo de cambio político tras la Guerra de la Independencia. Sus autores son un grupo de diputados absolutistas que habían participado en las Cortes durante la guerra y que se presentan como representantes legítimos de la nación española.

El texto tiene una finalidad claramente política: influir en el rey Fernando VII a su regreso a España para que rechace la Constitución de Cádiz de 1812 y restaure el sistema político del Antiguo Régimen. Mediante un tono respetuoso pero firme, los firmantes buscan justificar la anulación del nuevo orden liberal y legitimar el regreso de la monarquía absoluta como la única vía para asegurar el orden y la estabilidad del Estado.

Pregunta 2. Ideología y modelo político

El texto defiende una ideología absolutista, basada en el rechazo de los principios fundamentales del liberalismo surgido durante la guerra. Los autores consideran que la monarquía absoluta es el sistema político más adecuado para España, al entenderla como una forma de gobierno justa, racional y acorde con la ley divina y la tradición histórica.

En el documento se niega de forma clara la soberanía nacional, afirmando que el poder del rey procede de Dios y de la tradición, y no de la nación. Asimismo, se cuestiona la legitimidad de la Constitución de 1812, al considerarla inválida por no haber sido aprobada por el monarca ni por unas Cortes tradicionales reunidas en libertad. El texto presenta el período de ausencia del rey como una etapa de desorden y revolución, lo que sirve para justificar la necesidad de un poder fuerte y centralizado que garantice el orden y la obediencia de los súbditos.

Pregunta 3. Contexto histórico

El Manifiesto de los Persas se enmarca en el final de la Guerra de la Independencia (1808-1814), conflicto provocado por la invasión napoleónica y la crisis de la monarquía borbónica tras las abdicaciones de Bayona. Durante la guerra, ante la ausencia de Fernando VII, las Cortes de Cádiz asumieron la soberanía y llevaron a cabo importantes reformas políticas, aprobando la Constitución de 1812, que establecía un régimen liberal basado en la soberanía nacional, la división de poderes y la igualdad jurídica.

El regreso de Fernando VII en 1814 dio lugar a un fuerte enfrentamiento ideológico y político entre dos modelos opuestos: el liberal, defensor de la obra gaditana, y el absolutista, partidario de restaurar el Antiguo Régimen. El Manifiesto de los Persas refleja la reacción de los sectores más conservadores frente a las reformas de Cádiz y se sitúa dentro del proceso de restauración absolutista que se iniciará con el apoyo del monarca.

Pregunta 4. Consecuencias históricas y significado

La consecuencia inmediata del Manifiesto de los Persas fue ofrecer a Fernando VII una justificación política e ideológica para eliminar el sistema liberal. Pocas semanas después, el rey promulgó el Decreto de 4 de mayo de 1814, mediante el cual declaró nula la Constitución de 1812 y toda la legislación aprobada por las Cortes de Cádiz.

Esto dio comienzo al Sexenio Absolutista (1814-1820), caracterizado por el restablecimiento del absolutismo, la persecución y represión de los liberales, la censura y una fuerte inestabilidad política. A largo plazo, el texto simboliza el fracaso del primer intento de implantar el liberalismo en España y el inicio de un largo conflicto entre absolutismo y liberalismo que marcaría el reinado de Fernando VII y gran parte del siglo XIX, provocando pronunciamientos militares, cambios de régimen y una profunda inestabilidad institucional.

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