El ocaso de la Restauración: Regeneracionismo y crisis de 1917

El Regeneracionismo y el Revisionismo Político

En los primeros años del siglo XX, España atravesaba graves problemas políticos, económicos y sociales. En ese contexto surgió el Regeneracionismo, corriente que criticaba la corrupción electoral, el caciquismo y el atraso del país, proponiendo extender la educación, desarrollar la economía y transformar la “vieja política” en una auténtica democracia.

Parte de estas ideas fueron asumidas por Alfonso XIII y por los grandes partidos, conservador y liberal. Se denominó revisionismo político al programa de reformas impulsado por Antonio Maura y José Canalejas, que pretendía regenerar el sistema sin alterar las bases fundamentales de la Restauración.

Sin embargo, Alfonso XIII no impulsó realmente esa regeneración. Desde 1902 intervino constantemente en la vida política, reforzó su relación directa con el Ejército y contribuyó a las crisis internas de los partidos dinásticos, agravadas además por la muerte de Cánovas y Sagasta y la falta de sucesores indiscutibles.

Figuras clave del revisionismo

  • Antonio Maura (Partido Conservador): Intentó una “revolución desde arriba”. Aprobó la Ley electoral de 1907, promovió un proyecto de Administración Local descentralizador, impulsó leyes de protección de la Agricultura y de la Industria y creó el Instituto Nacional de Previsión. Su labor acabó con la crisis de la Semana Trágica.
  • José Canalejas (Partido Liberal): Desarrolló un reformismo más avanzado. Impulsó reformas laborales, fiscales, sociales, religiosas, militares y políticas: redujo la jornada laboral, reguló el trabajo en minas, femenino e infantil, aprobó la Ley del Candado, estableció el servicio militar obligatorio y promovió la Ley de Mancomunidades Provinciales. Su asesinato frustró estas reformas, cuyo fracaso anunció el inicio del final de la Restauración.

La crisis de 1917 y la quiebra del sistema

La crisis de 1917 supuso la quiebra del sistema de la Restauración. Tras el asesinato de Canalejas en 1912, comenzó una etapa muy difícil para la monarquía. Se rompió el turno de partidos y los gobiernos se hicieron inestables por la desunión interna de conservadores y liberales, el bloqueo parlamentario y la suspensión casi permanente de las Cortes.

A ello se añadió el impacto de la Primera Guerra Mundial. La neutralidad española produjo beneficios económicos, pero también una fuerte subida de precios que perjudicó a obreros, funcionarios y asalariados. La Revolución bolchevique de octubre de 1917 dio esperanza a los obreros y temor a la burguesía.

Manifestaciones de la crisis

  • Frente militar: Surgieron en 1916 las Juntas Militares de Defensa, que exigían mejoras económicas y ascensos por escalafón.
  • Frente político: Eduardo Dato suspendió las garantías constitucionales y estableció la censura. La Lliga convocó en Barcelona la Asamblea de Parlamentarios, que pidió autonomía para Cataluña y Cortes Constituyentes.
  • Frente social: CNT, UGT y PSOE convocaron en agosto de 1917 una huelga general indefinida.

El Desastre del 98 y sus consecuencias

Tras la declaración de guerra de Estados Unidos en abril de 1898 y la posterior firma de la paz de París en diciembre, España perdió Cuba, Puerto Rico y Filipinas. En 1899, vendió a Alemania las islas Marianas y Carolinas. Esta derrota, conocida como el Desastre del 98, simbolizó las dificultades de la Restauración.

Impacto multidimensional

  • Plano político: El sistema quedó desprestigiado, aunque sobrevivió gracias a la alianza entre conservadores y liberales. Surgió un fuerte resentimiento militar hacia los políticos.
  • Plano ideológico y social: Se produjo una profunda conmoción moral. El fin del mito del Imperio español fue vivido como un trauma nacional. En este contexto surgieron la Generación del 98 y el Regeneracionismo, que denunciaron el atraso de España.
  • Plano económico: La crisis supuso la pérdida de mercados seguros e ingresos coloniales, aumentando el déficit. No obstante, la repatriación de capitales desde América favoreció el desarrollo de la banca española.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *