1. El Reino Visigodo
Debido a la extensión de los suevos, vándalos y alanos en el siglo IV, el Imperio romano envió a los visigodos a la península para expulsarlos. Tras esta misión, los visigodos regresaron a la Galia, donde crearon el reino de Tolosa. Sin embargo, tras ser expulsados por los francos, se asentaron definitivamente en la península creando el reino de Toledo.
- Leovigildo: Inició la unificación territorial y la expulsión de los bizantinos.
- Recaredo: En el III Concilio de Toledo, llevó a cabo la unificación religiosa, abandonando el arrianismo.
- Recesvinto: Culminó la unificación legislativa.
El reino visigodo finalizó tras la llegada de los musulmanes y su triunfo en la batalla de Guadalete. Su forma de gobierno era la monarquía electiva, donde el rey gobernaba con la ayuda del Oficio Palatino, el Aula Regia y los concilios.
2. Los Reyes Católicos y la Unión Dinástica
El matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón en 1469 dio origen a una nueva entidad política: la Monarquía Hispánica. Cada reino siguió rigiéndose por sus leyes, conformando un Estado plural y no unitario. Con la Concordia de Segovia (1475), se reconocieron autoridad mutuamente.
Reformas institucionales
Los Reyes Católicos reforzaron la autoridad real mediante:
- Creación de un ejército permanente y un cuerpo de embajadores.
- Refuerzo de la figura del corregidor.
- Organización del Consejo Real, las Cortes y las audiencias.
- Incorporación de la figura del virrey en la Corona de Aragón.
3. El significado de 1492: Granada y América
Tras la unión de las coronas, se completó la unificación religiosa (expulsión de los judíos en 1492 y conversión forzosa de moriscos en 1502) y la territorial (conquista de Granada y anexión de Navarra en 1512). La conquista del reino nazarí (1482-1492) puso fin al poder del islam en la península.
En el siglo XV, Castilla y Portugal se postularon como potencias pioneras. Cristóbal Colón, tras presentar su proyecto a la corte portuguesa y luego a la castellana, partió de Palos el 3 de agosto de 1492, alcanzando tierra el 12 de octubre.
4. Los Austrias y la crisis del siglo XVII
El siglo XVII se caracterizó por el gobierno de los validos (como el duque de Lerma y el duque de Olivares). Este periodo estuvo marcado por:
- Crisis demográfica y económica: Agravada por la expulsión de los moriscos en 1609.
- Conflictos internacionales: La guerra con Holanda terminó con el Tratado de Münster (1648).
- Intentos de reforma: El conde-duque de Olivares buscó una mejor distribución de gastos y el estímulo de la industria, lo que provocó el levantamiento de Cataluña (1640) y la independencia de Portugal (1668).
La Guerra de los Treinta Años
El siglo XVI representó el momento de máxima hegemonía española, pero tras la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), España quedó relegada a un segundo plano frente a Francia. La Paz de los Pirineos (1659) marcó el fin de la hegemonía española.
5. La Guerra de Sucesión y la nueva dinastía Borbón
Tras la muerte de Carlos II sin descendencia, se desató una lucha por el trono entre el archiduque Carlos de Austria y Felipe de Anjou. El conflicto finalizó con la Paz de Utrecht (1713), que reconoció a Felipe V como rey a cambio de concesiones territoriales y mercantiles.
Reformas borbónicas
Los Borbones impusieron una monarquía absoluta, centralizada y unificada:
- Decretos de Nueva Planta: Eliminación de las instituciones forales en la Corona de Aragón.
- Administración: División del territorio en provincias, creación de secretarías de despacho y uso de intendentes.
- Regalismo: Control del poder civil sobre la Iglesia (Concordato de 1753 y expulsión de los jesuitas en 1767).
- Economía: Implantación del mercantilismo y fomento de las reales fábricas.
