1. Evolución política del Islam peninsular hasta los Reinos de Taifas (711-1031)
La conquista musulmana de la península a partir del año 711 fue un proceso rápido gracias a la crisis por la que atravesaba el reino visigodo de Toledo. Se estableció un emirato dependiente del califa de Damasco, aunque este alcanzó su autonomía política en el año 756 con Abderramán I. El auge político y socioeconómico del emirato permitió el establecimiento del califato en el año 929 con Abderramán III. Sin embargo, este desaparece en el año 1031, dando lugar a la disgregación de Al-Ándalus en los llamados reinos de Taifas.
2. Características básicas de la monarquía autoritaria
Preguntas Extra – Selectividad: Historia de España
Las características básicas de la monarquía autoritaria son:
- Sometimiento de la nobleza: Los nobles fueron sometidos a la autoridad real. Se apartó a la aristocracia de los cargos superiores de la administración, los cuales fueron ocupados progresivamente por juristas y letrados de formación universitaria. No obstante, la nobleza continuó manteniendo grandes riquezas e influencias, dado que siguió siendo la principal clase aliada a la Monarquía.
- Control del orden público: El orden en los campos, frecuentados por malhechores que asaltaban a los caminantes, se consiguió mediante la creación de la Santa Hermandad, un cuerpo armado destinado a mantener el orden en los caminos. El restablecimiento de la paz y el orden interior favoreció notablemente el crecimiento económico.
- Reforma institucional: Se aumentó la autoridad del Consejo Real de Castilla, que se constituyó en el principal órgano de gobierno, y se crearon otros Consejos especializados: el de Aragón, el de la Inquisición y el de las Órdenes Militares. En el ámbito económico, se reorganizó la Hacienda.
- Control municipal: Para el gobierno de los municipios, los Reyes Católicos incorporaron la figura del corregidor (alcalde), nombrado directamente por el rey. Con esta medida se pretendía controlar los municipios y terminar con la mala administración y con las banderías urbanas existentes entre las oligarquías nobiliarias.
- Control de las Órdenes Militares: También controlaron a las Órdenes Militares castellanas para limitar su poder político y beneficiarse de sus rentas. El rey Fernando el Católico fue nombrado gran maestre de cada una de ellas (Calatrava, Alcántara y Santiago), siendo este el primer paso para la incorporación de sus territorios a la Corona.
- Justicia y administración: Las instituciones de gobierno más importantes eran el Consejo Real, la Audiencia y la Chancillería. Las Cortes perdieron fuerza a favor del Consejo Real. Las modificaciones consistieron, en ocasiones, en trasladar responsabilidades de unas instituciones a otras; por ejemplo, la resolución de ciertas disputas legales pasó del Consejo a la Chancillería. Se crearon dos chancillerías: una en Valladolid y otra en Ciudad Real (posteriormente trasladada a Granada).
3. Los Tratados de Utrecht y Rastadt
La paz entre los Borbones y los aliados se restableció por medio de los Tratados de Utrecht y Rastadt, en 1713 y 1714. En virtud de estos tratados, Felipe V fue reconocido como rey de España y de las Indias. Sin embargo, además de renunciar a sus derechos al trono francés, España sufrió importantes pérdidas territoriales:
- Austria: Se anexionó Luxemburgo, Flandes, el Milanesado, Nápoles y Cerdeña (esta última sería cambiada posteriormente por Sicilia, cedida inicialmente al Ducado de Saboya).
- Portugal: Recibió la colonia de Sacramento en Uruguay.
- Inglaterra: Recibió Gibraltar y Menorca, además de privilegios comerciales en el comercio colonial, como el Navío de Permiso (derecho a vender en América el cargamento de un barco al año) y el Asiento de Negros (monopolio de venta de esclavos negros en la América española).
- Holanda (Provincias Unidas): Recibió una serie de fortalezas en el norte de los Países Bajos españoles.
España fue, evidentemente, la gran perjudicada. La principal beneficiada de estos tratados fue Inglaterra, ya que este momento marca el inicio de la hegemonía del Imperio británico.
4. Etapas de la dominación musulmana en la península
a) El Emirato Dependiente de Damasco (711-756)
Durante esta etapa, Al-Ándalus era una provincia del imperio árabe gobernada por emires que dependían directamente de la autoridad del califa de Damasco.
b) El Emirato Independiente (756-929)
La grave situación por la que atravesaba la España musulmana fue salvada por Abderramán I (Abd al-Rahmán), último omeya de Damasco y superviviente de la persecución a la que fue sometida su familia. Abderramán creó un emirato políticamente independiente en Córdoba, aunque seguía reconociendo al califa de Bagdad como jefe religioso. Estableció una dinastía que gobernó Al-Ándalus hasta el año 1031.
c) El Califato de Córdoba (929-1031)
Abderramán III (889-961) fundó el califato independiente de Córdoba. Bajo su reinado, la capital se convirtió en la mayor metrópoli de Occidente (500.000 habitantes), donde las letras, las ciencias y las artes alcanzaron su máximo apogeo. Tras la muerte de Almanzor (1002), primer ministro de Hisham II, el califato comenzó a desmoronarse debido al descontento general. Esto derivó en una división del territorio en veintisiete reinos menores.
d) Los Reinos de Taifas (1031-1232)
Con la caída definitiva de la dinastía omeya, surgieron los reinos independientes de taifas en todo el territorio de Al-Ándalus. Para frenar el avance cristiano, aparecieron posteriormente pueblos norteafricanos como los almorávides y los almohades.
e) Reino Nazarí de Granada (1232-1492)
El reino nazarí alcanzó su máximo esplendor durante el siglo XIV, bajo los reinados de Yusuf I y su hijo Muhammad V. Finalmente, los Reyes Católicos pactaron con el rey Boabdil la rendición de Granada, que tuvo lugar el 2 de enero de 1492, desapareciendo así el último vestigio del dominio musulmán en la península ibérica.
